Lunes 05 de diciembre de 2016,
Bottup.com

Un nuevo paradigma rural en España

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“Busco pueblo que necesite familia” es el nuevo lema de una generación de jóvenes que buscan trabajo, calidad de vida y una economía sostenible

La crisis económica está provocando el inicio del éxodo rural de una población urbana afectada por la asfixia económica, el embargo de viviendas e ingreso en la lista del paro, con la consiguiente revitalización de extensas zonas rurales y rejuvenecimiento de su población.

En España se está produciendo un movimiento migratorio de la ciudad al campo en busca de trabajo y de mejor calidad de vida

Muchos ayuntamientos llevaban ya tiempo tratando de repoblar los pueblos semiabandonados y ofreciendo ayudas a la natalidad y “existen ayudas en el marco de las Iniciativas Comunitarias e instrumentos como el FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional) y la iniciativa LEADER, que constituye un gran aporte para este tipo de iniciativas pues, de hecho, se encuentra la posibilidad de lanzar un P.E.P (Proyecto Escala Piloto) en el que todas las entidades puedan estar relacionadas”, nos cuentan webs como ruralesenredadxs.org.

El fenómeno del ‘rurbanismo’ o nuevo campesinado

Según capitalbolsa.com, “‘rurbanismo’ describe el monvimiento migratorio que se está produciendo en España de las grandes ciudades a los pueblos más pequeños” (migración centrífuga frente a la migración centrípeta hacia las ciudades de las décadas de los 60 y 70).

Así, un reciente artículo de elpais.com afirma que un número creciente de jóvenes con estudios superiores recurren al campo como salida profesional. Según Asaja (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores), en los últimos cinco años 2.500 jóvenes se han incorporado al campo en Castilla y León y en Castilla-La Mancha serían 8.764 en diez años.

El mismo artículo nos cuenta que la tendencia parece irreversible y aunque todavía nos encontramos lejos de la media de la UE (cuya tasa media de incorporaciones sobre la población agrícola es del 6,4% frente al 4% española). En la actualidad miles de personas se anuncian en diferentes foros abiertamente bajo lemas como ‘buscamos repoblar pueblo en busca de trabajo’ o ‘busco pueblo que necesite familia’.

Nueva ideología vital

El artículo de El País también recoge opiniones de expertos. “Gustavo Duch, coordinador de la revista Soberanía Alimentaria, traza el retrato de estos nuevos campesinos: “Estas personas que vuelven al campo creen en explotaciones pequeñas y sostenibles cuya base son los cultivos ecológicos y no quieren utilizar las subvenciones agrícolas europeas o depender de las grandes superficies para vender sus productos pues buscan el contacto directo y la distribución por Internet”.”

En los últimos cinco años 2.500 jóvenes se han incorporado al campo den Castilla y León, en Castilla-La Mancha han sido 8.764 en diez años

Un ejemplo de lo citado sería Carne ecológica Menaut, iniciativa pilotada por Juan Ignacio Ibáñez Eseverri que “pretende acercar directamente a la mesa del consumidor una carne de potro y cordero ecológico de alta calidad” desde su borda de Izalzu (Navarra), a través de Twitter y Facebook.

Implementación de la Teoría del decrecimiento

Según CCS (Centro de Colaboraciones Solidarias), “no es posible seguir creciendo de forma indefinida pues seguir por esa senda tan sólo producirá más miseria social y más destrucción ecológica y para ello hay que gestionar de forma sostenible nuestra riqueza natural”.

“Agricultura, ganadería, pesca y explotación forestal son sectores que llevan décadas en decadencia, ahogados por la competencia desleal que impone la economía global y sin embargo tienen un enorme potencial para crear eco-empleo”, continua el artíulo de CCS, pero para ello sería necesaria la implementación por parte de la UE de medidas proteccionistas (fomento del consumo de productos nacionales) en forma de ayudas para evitar la deslocalización de empresas y subvenciones a la industria agroalimentaria para la instauración de la etiqueta Bio a todos sus productos manufacturados.

Así, “se pueden crear en España casi 14.000 puestos de trabajo apoyando la producción ecológica de alimentos, incentivando el consumo local de productos agrícolas y ganaderos autóctonos, creando reservas costeras sostenibles para nuestra flota de bajura o promoviendo la conversión de la actual industria forestal hacia explotaciones que cultiven especies de mayor valor añadido o que produzcan de forma sostenible la biomasa que necesita el país para reducir su dependencia de los combustibles fósiles”, sigue apuntando el artículo de CCS.

Además, la imposición de medidas fitosanitarias adicionales a los productos de países emergentes por parte de la UE, obligaría a éstos a costosísimas inversiones para reducir sus niveles de contaminación y mejorar sus parámetros de calidad, dibujándose un escenario a cinco años en el que se pasaría de la economía global al proteccionismo económico con la subsiguiente contracción del comercio mundial y posterior regreso a los compartimentos estancos en la economía mundial.


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