Lunes 26 de septiembre de 2016,
Bottup.com

El ocaso de la Unión Europea

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (1 votos, media: 10,00 de 10)

 

OPINIÓN / Los últimos avatares de la crisis económica europea crean incertidumbres en cuanto a la posible desaparición de la Unión Europea

Europa atraviesa un período muy convulso, pues la crisis financiera está poniendo todavía más difícil el proceso de construcción europea (imprescindible para que pueda competir como potencia mundial) y el colapso económico que se está haciendo visible en los países periféricos y emergentes previsiblemente acabará generando la desmembración de la actual Unión Europea y su sustitución por una constelación de países satélites dentro de la órbita de la alianza franco-alemana (Europa de los Seis).

De la default a la quiebra en Grecia

Informes de la ‘troika’ apuntan a que Grecia finalmente no podrá hacer frente a sus compromisos financeros, que para 2012 se cifran en 381.200 millones de euros

La troika que comprenden la UE, el FMI y el BCE lleva tiempo presionanado a Grecia con un riguroso programa de privatizaciones debido a su desorbitante deuda pública y hasta la fecha ha obligado a todos los partidos políticos a aprobar más medidas de austeridad y reformas, que han provocado protestas violentas en las calle. La troika sólo propone la vía de las privatizaciones, que serán tuteladas por un organismo de nueva planta profesional e independiente, y que afectará a ferrocarriles, puertos, aeropuertos, bancos, y compañías de agua y electricidad.

Por otra parte, las reformas estructurales y fiscales para modernizar la Administración Pública y la sanidad, mejorar el mercado laboral y adaptar la presión fiscal a las circunstancias son principios genéricos que se traducirán en subidas de impuestos, reducción de funcionarios, supresión de organismos públicos, recortes salariales y flexibilidad en el mercado laboral.

Según eleconomista.es, “Los expertos de la llamada ‘troika’ habrían concluído, según un documento secreto publicado por la web italiana Linkiesta y recogido por el diario ABC, que Atenas no sólo no podrá hacer frente a sus obligaciones financieras, sino que, además, sufrirá una ‘fuerte devaluación interna’, una significativa caída de precios y de salarios en los próximos años”. Así, según informaba lainformacion.com el pasado octubre se “prevé que la deuda pública del país heleno ascenderá hasta el 172,7 % del producto interior bruto (PIB), unos 381.200 millones de euros para el 2012”, existiendo el temor de que podría pasar del default (incumplir sus pagos) a la quiebra.

Según la Wikipedia: “Se denomina suspensión de pagos o cesación de pagos (en inglés default), a la situación concursal en la cual un empresario o una sociedad mercantil se encuentra cuando no puede pagar la totalidad de las deudas que tiene con sus acreedores por falta de liquidez, por lo que la suspensión de pagos es una situación concursal temporal, mientras que la quiebra es definitiva”.

Posibilidad de producirse finalmente la salida de Grecia de la Eurozona

Si finalmente se produjera la salida de Grecia de la UE, podría producir un efecto ‘dominó’, arrastrando a otros países periféricos con problemas de deuda

En el caso de producirse la salida del país heleno de la eurozona, asistiríamos a escenarios de devaluación de su moneda (contemplando la vuelta al dracma griego), alta inflación, galopante tasa de paro y deuda desbocada, radicalización de los otrora aburguesados y sumisos sindicatos de clase (como la Confederación General Griega del Trabajo GSEE), ruptura del diálogo social con la patronal, frecuentes estallidos de conflictividad laboral, auge de partidos como el Partido Comunista Griego (KKE) o como la sorpresa de las últimas elecciones Syriza, y la aparición mediática de grupos antiglobalización que utilizando tácticas de guerrilla urbana pondrían en jaque a las fuerzas de seguridad.

Ante esta situación y sin el paraguas protector de la UE, no sería descartable la reedición del Golpe de los Coroneles (1967), que podría ser un episodio local dentro de un posible nuevo escenario de Guerra Fría entre EE.UU. y Rusia, y que contaría con el apoyo encubierto de EE.UU. dentro de su objetivo de anular los esfuerzos de Rusia para fagocitar países europeos.

La exclusión de Grecia de la Eurozona supondría el inicio de la desmembración de la actual Unión Europea y su sustitución por una constelación de países satélites dentro de la órbita de la alianza franco-germana, debido a las exigencias del BCE de cumplir con el límite marcado para el déficit público del 3% para 2013, empresa harto complicada para países como Portugal, Italia, Grecia, España, Reino Uniudo e Irlanda, ya que superan con holgura el primitivo listón fijado por el BCE.

Asistiríamos así al finiquito de la Eurozona y su sustitución por la Europa de los Seis (fruto de la inercia centrípeta del nuevo escenario económico), período que vendría marcado por la la ratificación de la Política de Buena Vecindad con Rusia, mediante la firma de acuerdos preferenciales con Francia y Alemania para asegurarse el suministro de gas y petróleo rusos e incrementar los intercambios comerciales, debido a la dependencia energética europea (el 21% de las importaciones de petróleo y 40% de gas proceden de Rusia) y a que el 40% del comercio exterior ruso se realiza con la UE, frente a un exiguo 5% con EE.UU., según apunta la web elmilitante.net.

En una situación de desmembramiento de la UE, la mayoría de países posiblemente caerían bajo la órbita del eje franco-alemán

El resto de países periféricos (Portugal, España, Irlanda, Malta y Chipre) seguirá inexorablemente el movimiento centrífugo de Grecia y en 2013 deberán retornar a sus monedas nacionales y sufrir la subsiguiente depreciación de las mismas, además de una regresión a niveles de renta propias de la década de los 90 e inicio del éxodo al medio rural de una población urbana afectada por la asfixia económica, embargo de viviendas e ingreso en las listas del paro, con la consiguiente revitalización de extensas zonas rurales, rejuvenecimiento de su población y regreso a escenarios ya olvidados de economía autárquica. Por su parte, Finlandia quedará integrada en la Federación Escandinava (Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia e Islandia).

Finalmente, los Países de la Europa Central Emergente se verán obligados a devaluar sus monedas, a sufrir masivas migraciones interiores y a retornar a economías autárquicas, debiendo proceder a la reapertura de abandonadas minas de carbón y obsoletas centrales nucleares para evitar depender energéticamente de una Rusia que conjugando hábilmente el chantaje energético irá fagocitando a la mayoría de los países desgajados de la extinta URSS.

Mención especial merece el caso del Reino Unido, en el que tras retornar al poder los conservadores liderados por David Cameron y fieles a su política euroescéptica (nula voluntad británica de embarcarse en un proyecto en decadencia en el que la soberanía británica estaría supeditada a los mandatos de Bruselas), podrían abandonar la UE y pilotar finalmente la nave capitana de una revitalizada Commonwealth.


Subtítulo, destacados y enlaces

 

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario