Jueves 08 de diciembre de 2016,
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El techo de cristal de las mujeres

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Las mujeres siguen sometidas a un 'techo de cristal' en el mundo laboral

Las mujeres siguen sometidas a un ‘techo de cristal’ en el mundo laboral

OPINIÓN  / Las mujeres siguen desempeñando trabajos menos cualificados y remunerados

Hay un techo de cristal -en nuestra social actual y mundial-, en el que la mayoría de puestos jerárquicos importantes permanecen desempeñados por los hombres, pero en cambio los trabajos menos cualificados los desempeñan las mujeres. Las hijas de Eva fabricaron el mundo con sus vientres fértiles y pechos generosos, de donde emanaron todas las fuentes de leche generosa, y en ellas todos los humanos mamamos para el bien y para el mal.

Y es que no podemos olvidar la fuerza de voluntad que desarrollan las mujeres en esta santa vida (mundo), al desarrollar cualquier trabajo o función, unido todo esto al sexto sentido de la intuición femenina, que tan buenos resultados les ha dado y les está dando. Así son ellas, si así os parece.

Sin embargo, nuestras mujeres del siglo XXI -a las que todos amamos y respetamos- están penetrando por el susodicho techo con imaginación, fuerza y conocimientos suficientes y necesarios para poder desempeñar cualquier labor (trabajo) en el más estricto significado de la palabra, con el deber y el amor que han de supervivir en todas las relaciones humanas.

Las mujeres del siglo XXI están penetrando por ese techo de cristal con imaginación, fuerza y conocimientos suficientes para poder desempeñar cualquier trabajo

Nuestras mujeres son violadas y torturadas por propios y extraños, que muchas veces se quedan en el anonimato por temor a las represalias. Tienen temor a denunciar: temor que entiendo perfectamente, porque si denuncian… la muerte, su muerte, es casi segura. Y lo digo con la mano puesta sobre mi corazón, mi corazón que se conmueve como si fuera un volcán en erupción, cuando mis ojos ven y mis oídos escuchan que: otra mujer ha sido asesinada por su esposo, muere en su casa una mujer apuñalada por su marido, un hombre mata a la mujer con la que vivía, un hombre mata a su mujer y a sus tres hijos y después se suicida, etc.

Hemos de contar, no obstante, con las mujeres que durante siglos estuvieron trabajando bajo los códigos que habían sido enseñados por los hombres, tejiendo -con sus propias manos- telares y mil y una prendas para muchas fábricas y para el propio hogar. Formaron familias al calor del fuego -con inmensa paciencia-, gracias a sus fértiles vientres y generosos pechos que amamantaron a los niños/niñas que viajaron y viajan en el tren de la esperanza, que camina lento y seguro hasta que la muerte nos llame, y diga: “Ven mañana…”. Amor, pasión, ternura, entrega, corazón, delicadeza… todo esto es la mujer, y mucho más.

Cuando me asomo a la ventana me olvido de todas mis preocupaciones -decía la pobre Julia-, que son muchas a lo largo del día. Y me digo a mí misma: “Si quieres vivir -ríe y llora-, escucha las voces del agua y de los pajarillos perdidos… sus cantos. Y el viento que rompe y amenaza…; y la lluvia, la nieve…; lloran las razas. Todo vive en la noche oscura, pero no escuches latidos de corazones muertos; si quieres vivir…: vive”. Y es que debo recordar, muchas veces, para aprender de los demás… Así se expresaba mi pobre amiga Julia, ya fallecida.

Sí, creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que siembre de ideales firmes y verdaderos las mentes de nuestra juventud, que es el futuro del mañana. Sí, creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que fomente la actividad económica en todas sus formas. Sí, creo, y siempre he creído, en el liberalismo político donde todas las personas sean iguales ante la ley (suprimiría los aforados), y donde exista fehacientemente una democracia libre con división de poderes (el poder judicial libre, en el amplio sentido de la palabra). Sí, creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que defiende a la familia como cota superior de la vida asociativa: matrimonio hombre/mujer, uniones de contratos sentimentales hombre/hombre, uniones de contratos sentimentales mujer/mujer, parejas sentimentales… En todo esto creo y mucho más. El concepto de deber y amor debe supervivir en todas las relaciones humanas.

El concepto de deber y amor debe supervivir en todas las relaciones humanas

Unos versos recuerdo para la féminas, que corren que vuelan y se me vienen a mi memoria:

“Recuerdo sobre mi piel caricias
deseadas, pero no siento volar los pájaros-mis botas de barro lleno completo-,
más ahora mis oídos escuchan campanas
desiertas volando al aire. Se borra un tanto mi memoria,
pero… veo mil hijos vírgenes. Ellos henchirán la tierra prometida. Entonces cesará el tiempo que marcan los relojes, (…)”

“Ladrones de guante blanco y rompe y rasga -del enamoradizo corazón femenino-, que buscan presas fáciles entre mujeres solteras, viudas o divorciadas, y, sin despreciar en ningún caso, a infieles casadas -que lo son-, porque antes fueron engañadas por sus propios maridos y con sus mejores amigas: este es el mundo actual del corazón humano…”.Esto no es amor, y el ladrón -que lo probó- lo sabe…

El ancho mundo de Internet está sirviendo de plataforma para que desaprensivos hombres de mente estrecha, un hombre guaperas -diría uno-,que se sirvan de los e-mails para conquistar los corazones de mujeres que, muchas veces por las prisas que nos impone la actual vida, no disponen de tiempo para enamorarse cara a cara, y prefieren las Webs de contactos: muchas veces son objeto de robos de joyas, dinero, ropas, etc., con lo que los ‘cazamujeres’ de pocas miras y guante blanco hacen su agosto, y desaparecen cual si fuesen fantasmas que habitaban en los castillos medievales.

De todos es sabido que las hijas de Eva tienen cualidades asombrosas, que sacan de lo más profundo de sus corazones: si quieren gritar ellas son capaces de sonreír, si quieren llorar pueden llegar a cantar, si están contentas pueden llorar y se ponen nerviosas cuando ríen: así de sencillo, aunque nos parezca lo contrario. Sigo diciendo que son seres perfectamente complementarios con los hombres, y que sin ellas… ¿qué iba a ser de nosotros?. Recuerdo la redondilla, que dice:

“Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mucho que culpáis.
(Sor Juana Inés de la Cruz, Redondillas, III)

Torre de Hercules

La Coruña, 29 de enero de 2013
Mariano Cabrero Bárcena es escritor

 

Editado por la Redacción: subtítulo y destacados

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Sobre el autor

(...)He nacido en Madrid, 8 de Noviembre de 1938. Estoy casado y con dos hijos. Soy esscritor, poeta y ensayista. Funcionario de La Administración del Estado(escala Ejecutiva), jubilado, pero con unas ansias enormes de seguir escribiendo para aprender de los demás. Informar, tratar de ilustrar y entretener forman parte de mi bagaje cultural, que renuevo a diario. Y en todo momento trato de transmitir tranquilidad y esperanza a la sociedad actual: todo dentro de una ética periodística adecuada a cada momento. Busco como articulista el informar cuanto antes lo que acontece a mi alrededor. Lo demuestro con mis humildes obras( hijos propios salidos de mis sueños): "Periodismo: ¡Difícil profesión!" (1995) y "Mi compromiso con el periodismo" (1998). Intento penetrar en el difícil mundo de la poesía, y lo lleva a cabo con silencios, diálogos con muertos y con la exaltación del amor a la mujer: el ser más maravilloso sobre la tierra. Trato de demostralo con mis libros de poemas : “Reminiscencias de mi juventud, Poemas" (1994), "Miscelánea de muertes, sueñosy recuerdos, poemas" (1995), "La realidad de mis silencios, poemas" (1997) y "La travesía de la vida, poemas" (2001).Siempre escribo para aprender de los demás, de sus críticas, de sus consejos...He tratado de no mentir, más uno lo haría en dos casos muy concretos: a) para salvar la vida de un ser humano, y b) para elogiar la belleza de una mujer –parto de la base de que para uno existen tan sólo mujeres menos guapas, pues toda mujer tiene su encanto...-.

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