Sábado 10 de diciembre de 2016,
Bottup.com

Elvira Magaña y el ‘Winnipeg’

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

 

Elvira Magañana en el acto de homenaje en Madrid

Se cumplen 70 años del viaje del barco que, organizado por Pablo Neruda, transportó a 2.200 republicanos españoles de Francia a Chile

El pasado día 3 de septiembre se cumplieron setenta años del viaje del Winnipeg, el barco que arribó a las costas de Valparaíso, Chile, procedente de Francia y con 2.200 inmigrantes españoles refugiados, republicanos o comunistas huidos de España con la llegada de Franco al poder.

La travesía se llevaría a cabo por iniciativa del poeta chileno Pablo Neruda, que consigue ver cómo el viejo carguero zarpa desde el puerto francés de Trompeloup-Pauillac. Fue gracias al auspicio del Presidente chileno Pedro Aguirre Cerda, al que Neruda escribe desde París contándole la penosa situación en la que se encontraban los exiliados españoles, y al que le parece magnífica la idea de traer trabajadores a su país, nombrando a Neruda cónsul especial de emigración española en el país galo.

El poeta escribió al presidente chileno sobre las penosas condiciones de los refugiados y éste le nombró cónsul especial de la emigración española en Francia

Cuando estalla la Guerra Civil española, Neruda, que había trabajado en Francia y más tarde como cónsul de Chile en España, solidario con aquellos republicanos que se encontraban en el país vecino en las inhumanas condiciones de los campos de concentración, decide acometer la empresa del traslado en un buque de mercancías sin acondicionar, y en el que no habían viajado nunca más de veinte personas, a más de dos mil hombres desde Francia hasta la chilena Valparaíso.La noche que el Winnipeg suelta las amarras en el puerto de Trompeloup-Pauillac, Pablo Neruda escribió algo que ha sido recordado en sus Memorias:

“Que la crítica borre toda mi poesía, si le parece.
Pero este poema, que hoy recuerdo, no podrá borrarlo nadie”.

La mayoría de los españoles que desembarcaron del Winnipeg permanecieron en Chile. Y les seguirían años después sus descendientes para reunirse con ellos y afincar sus vidas en América.

El pasado día 10 de septiembre, en la Casa de América de Madrid, el Gobierno de Chile rindió un merecido homenaje a la memoria de todos estos exiliados a los que el poeta Pablo Neruda ayudó a trasladarse a su país, como “reconocimiento al aporte que todos ellos brindaron al país en todos los ámbitos”.

El pasado 10 de septiembre el Gobierno de Chile rindió en Madrid un merecido homenaje a la memoria de todos estos exiliados

De esta forma lo manifestó el embajador chileno en España, Gonzalo Martner, en presencia de tres de las protagonistas femeninas de la diáspora, a saber: Montserrat Julió, de 80 años; Elvira Magaña, de 96, y su hija, Elena Castedo, esposa e hija de Leopoldo Castedo, historiador amigo de Neruda.

Una de las pasajeras del ‘Winnipeg’, Elvira Magaña, doctora en filosofía y letras que trabajó también como periodista y que se encontraba entre el público asistente al acto, comentó que después de “la huida tremenda” de España los exiliados emprendieron el viaje hacia Chile “entre la tristeza y la alegría; éramos todos tan jóvenes y en medio de la tristeza vivíamos una aventura, una aventura en medio de mucho calor y la escasez de agua”. Y recordó su regreso a España “después de la muerte de Franco”, en 1975.

Como colofón al acto de homenaje, en el que también se leyó una carta de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, se presentó una adaptación reducida de la obra de teatro del dramaturgo chileno Jorge Díaz, ‘Winnipeg, el Confín de la Esperanza’.

A la conmemoración asistió también el concejal Pedro Zerolo y el escritor y periodista Diego Carcedo, autor de un libro sobre la travesía del Winnipeg publicado en 2006.

Fotografía de Elvira Magaña ©Fernando Torres

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Escritor, fotógrafo y periodista ciudadano, también escribe en su blog personal Novalis y publica sus libros en Bubok y Editorial Nemira.

Participa con tu comentario