Jueves 08 de diciembre de 2016,
Bottup.com

Escuela de ladrones

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

Dicen que los españoles tenemos fama de pillos, porque poseemos la habilidad justa de darle la vuelta a las cosas con el fin de obtener de ellas algún tipo de beneficio. Y no es del todo incierto

Nuestra Historia, desgraciadamente, está repleta de malos gobernantes (reyes, príncipes de la Iglesia, políticos, etc.) que con su comportamiento nos han transmitido, a lo largo de los siglos, toda esa clase de enseñanzas negativas, capaces de convertir a cualquier persona en el más grande de los truhanes. Su ejemplo ha sido, en infinidad de casos, registrado en las páginas de los libros como vergonzoso, cuando no de indigno, cobarde, ruín, pecaminoso, inmoral, etc. Es, como si un padre tratase de educar a sus hijos mostrándoles el modo más principal de cometer desmanes, haciéndoles ver al mismo tiempo cuál es la manera mejor de convertirse en hombres poderosos y ricos, aún a pesar de resultar despreciables.

Con el tan traído y llevado recorte de sueldos para hacer frente a la crisis que él mismo ha generado, trata de ganarse el tíutlo de hombre ‘razonable’

Pues bien; un ejemplo más de este tipo de hombres ‘ilustres’ es el que vulgarmente conocemos a través de los medios de comunicación como ZP. A nadie le importa ya su nombre propio, porque ha ido acumulando a lo largo de estos últimos años gran cantidad de títulos en su haber, y todos ellos parecen definirlo mejor que su propio nombre de pila. Ni siquiera uno de ellos le hace acreedor al favor de las miradas de los españoles sencillos y de bien. Y mucho menos a sus pensamientos.

Ahora, precisamente, con el tan traído y llevado recorte de sueldos para hacer frente a la crisis que él mismo ha generado, trata de ganarse el de hombre ‘razonable’, porque quiere convencernos de que lo que hace lo hace por imperiosa necesidad y como una forma justa y solidaria de enfrentarse, de una manera decidida y definitiva, al gran problema que tenemos (no que tiene) entre las manos.

Lo malo es que nadie le cree. Ha mentido tanto y tan grandemente… Que le explique a todas esas personas a las que les va a sustraer de su nómina una parte de sus ingresos, por qué este verano no podrán ir de vacaciones más que una semana, en lugar de los consabidos quince días, como en años anteriores. A los que todos los días cogen el coche para acudir a su puesto de trabajo, que les trate de convencer de que así van más contentos a realizar sus obligaciones diarias, más descargados de responsabilidades. Porque, tener una cuenta de ahorro en el banco es demasiada responsabilidad; y uno tiene que ser consciente de que hay familias en el tercer mundo que no comen ni siquiera una vez al día.

Que les convenza de que el agujero negro de las cuentas nacionales debemos pagarlo entre todos (entre todos los funcionarios y pensionistas). Los políticos, están exentos, ¡faltaría más! O, si no, que les explique en qué se ha gastado el superávit de la Seguridad Social, y por qué ahora tenemos que poner de nuestro bolsillo los curritos de a pie antes que nadie.

El Estado, ¿no es un estrato piramidal? Si, pero, en este caso, invertida. Claro, que esto tampoco lo acabarían de entender muy bien los curritos. Porque ellos, en realidad, sólo entienden de eso, de trabajar, de tomarse una caña después de la jornad laboral, de fútbol, etc. Pues, para que se vayan culturizando un poco: ahora van a tener que entender también de cuentas, de contabilidad, de cómo se llega a final de mes con cien, doscientos, o trescientos euros menos.

Y todo, ¿por qué? Pues miren ustedes, señores funcionarios, jubilados y curritos de este país de políticos desalmados: porque algujien se lo ha llevado. Y se lo ha llevado crudo, como suele decirse. ¿Qué, les parece bien? ¡No! Pues vayánselo pensando, porque esto, a lo peor, no termina aquí.


Destacado

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Participa con tu comentario