Lunes 05 de diciembre de 2016,
Bottup.com

¿Estamos resignados a la indefensión informativa?

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El artículo analiza algunas de las amenazas que se ciernen sobre los medios de comunicación convencionales y las oportunidades que representan los nuevos

La selección de noticias
¿No es asombroso que todas las redacciones elijan diariamente los mismos quince o veinte temas? ¿Es que no existen otras noticias que las preseleccionadas por las grandes agencias distribuidoras? Claro que sí, pero para encontrarlas tenemos que recurrir con frecuencia a la red: blogs, páginas Web, redes sociales o iniciativas de periodismo ciudadano como Bottup. ¿Otra vez el debate sobre nuevas tecnologías? Sí, pero advirtiendo que en la actualidad hay dos miradas muy diferentes sobre ellas. Mientras que

¿No existen otras noticias que las preseleccionadas por las grandes distribuidoras? Para encontrarlas tenemos que acudir con frecuencia a la red

los profesionales de los medios se interesan por las NT como soporte, los actores y usuarios de los nuevos medios se interesan también por los contenidos y el modo de contarlos.

Banalización de la complejidad
Vivimos en sociedades cada vez más desarrolladas y complejas, pero los medios de comunicación manifiestan cierta torpeza para hacerse cargo de esa complejidad. Con frecuencia en determinados ámbitos, como los de la política social o el de seguridad, se recurre al simplismo de ofrecer unos pocos datos que, tomados aisladamente, pueden parecer noticias escandalosas. En general se echa en falta un trabajo previo de investigación y contextualización, sin los cuales el significado se pervierte o se pierde. Algunos medios especializados y determinados nichos de Internet constituyen brillantes excepciones, demostrando en la práctica cómo es posible combinar la especialización con la divulgación.

La narración melodramática
Al introducir elementos narrativos propios del melodrama, los medios de comunicación han dado un paso más en el proceso de producción de la noticia, en su esfuerzo por captar consumidores.

¿Cuáles son los elementos esenciales del melodrama que el periodismo está tomando prestados del teatro? Grandilocuencia, impudor, exageración, exhibición sentimental, espectacularidad, heroicidad, tremendismo, escándalo… engarzado todo ello en una trama paranoica. Los ejemplos abundan por doquier: conductores de tertulias que han

Se echa en falta un trabajo previo de investigación y contextualización, sin lo que el significado se pervierte o se pierde

sustituido su papel de moderador por el de agitador; parrillas saturadas de programas híbridos de realidad y ficción basados en la exhibición sentimental; producción de noticias al estilo de las telenovelas; telediarios que abren con imágenes tremendistas y sangrientas.

Las apariencias engañan
La sociología ya demostró hace años que la representación social de un determinado fenómeno puede no coincidir con el fenómeno en sí y a la vez ser muy relevante. O sea que ‘las cosas son lo que son y lo que parecen’. Hasta ahí nada que objetar. El problema es confundir deliberadamente las cosas con su apariencia. Los políticos han sabido sacar buen partido de ello preocupándose más por las encuestas que por la realidad, de igual manera que los medios lo han hecho por los índices de audiencia.

Además, mientras el número de periodistas empleados en los gabinetes políticos de comunicación aumenta, desciende el de los que trabaja en los medios independientes, si es que merecen ese calificativo los medios que mantienen fuertes vínculos con los partidos políticos y los gobiernos.

¿Nos resignamos a la indefensión informativa?
No. Por una parte, habría que empezar por hacer bien el trabajo periodístico: con independencia, diciendo la verdad aunque no sea políticamente correcta, buscando e

Mientras el número de periodistas en los gabinetes políticos de comunicación aumenta, desciende el de los que trabaja en los medios independientes

identificando adecuadamente las fuentes, no dependiendo exclusivamente de las agencias, haciendo un trabajo de contextualización, de divulgación y de investigación periodísticos.

Por otra, conociendo la naturaleza melodramática del discurso dominante, se pueden atacar sus puntos débiles. Uno de los riesgos del melodrama como género es su exageración. Un grado más de exageración y se cae en el ridículo, una pizca más de piedad o de temor y se desemboca en el humor. Utilizando viejas armas como la ironía y el sentido del humor se puede deconstruir el discurso melodramático. También en eso son pioneros muchos trabajos colgados gratuitamente en la red.


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4 Comentarios

  1. titive 15/03/2010 en 4:23

    ¿nos resignamos?

    En estos días pensaba que aunque sé muy bien que los medios siguen una línea de pensamiento pre-determinada (es decir, no investigan, no buscan “la verdad”: la inventan), me es difícil no caer bajo sus garras y creerles.

    Quiero decir, hay que “tener fé” – y tenemos una fé ciega en los medios. ¿cómo sé yo que hay un terremoto en Chile o en Haití, si yo no he estado allí? Porque los medios me lo dicen. Y aunque algunas veces la charada política es obvia, mi desconfianza de su discurso no me revela lo que han callado, ni las maquinaciones y engaños con las que conspiran con alto grado de éxito sobre las mayorías.
    Es un tema larguísimo, porque es un tema gravísimo. Gracias por traerlo a colación. Me parece que necesita mucha más discusión y mucha más acción.
    Saludos

  2. Anónimo 14/02/2010 en 12:12

    Es muy interesante tu exposición sobre la situación de la realidad, la apariencia y los que transforman la una en la otra.
    Hay varios aspectos de este asunto que me causan interés:

    – La posición del periodista cómo un “sacerdote” entre la realidad y su divulgación. En las numerosas tertulias de las que “disfrutamos”, no intervienen expertos en cada uno de los temas sino periodistas, supuestamente expertos en ellos.
    – La antigua posición del periodismo cómo cuarto poder se ha transformado en plataformas para deformar la realidad, sustentadas por interese económicos (Que alimentan a los grupos políticos), por mucho que se empeñen los periodistas en mantener su imagen tradicional.
    – La superproducción de noticias crea un exceso de información que, curiosamente, mantiene desinformado al conjunto de la sociedad.

    Un Abrazo.

    Paco Calvo.-

  3. Anónimo 14/02/2010 en 11:52

    Me parece un tema sumamente importante en esta sociedad de la información, en la que parece que lo que no se dice no existe o no es verdad. Hoy la censura tiene puesto un disfraz democrático que es dificil desnudar, entre otras cosas porque en eso están de acuerdo todos los partidos politicos y gentes que viven de ellos. Saludos

  4. borikuaspain23 07/02/2010 en 15:39

    Saludos y muy acertado tu entrada, realmente los grandes emdios informativos de hoy dia se estan convirtiendo en pulpos gigantezcos que a traves de sus tentaculos desean lanzar a un lado del camino a los medios mas pequenos que en muchas ocasiones, quizas mas que la que ellos mismos se imaginan, son mas precisos a la hora de informar porque no tienene dedos amarrados con nadie ni respodnen a grandes intereces y vand e frente con la noticia como es, ya que ellos solo se limitan a ser mariontetas en muchos casos de piliticos o de empresas que mueven sus economias.

    Saludos desde Puerto Rico y ha sido un placer leerte.

    Peter Pantoja

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