Viernes 30 de septiembre de 2016,
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Esto no pudo haber pasado: 21 de febrero de 2005

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Hace 6 años 8 personas fueron masacradas por el ejército y señalados como guerrilleros

Jóvenes del la Comunidad de Paz de San José de Apartadó cuentan la barbarie en un documental

Masacre del 21 de febrero de 2005 en las veredas Mulatos y la Resbalosa

Acompañamos el caminar honesto y sincero que realiza la Comunidad de Paz de San José de Apartadó por los lugares en los cuales fueron masacradas 8 personas hace 6 años. Nos sumamos a sus exigencias de justicia y a la construcción de memoria como una estrategia para enfrentar la impunidad que nos gobierna.

La propia comunidad tuvo que ir a recoger a los muertos, cuatro días después del crimen. El Ejército había usado a los paramilitares como guías y había dejado grafitos en las paredes. El Gobierno cerró filas en defensa de los militares y los muertos fueron señalados como guerrilleros. Seis años después de los hechos, los jóvenes del equipo de comunicaciones de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, participantes de la Escuela Juvenil de Realización Audiovisual, han realizado su primer trabajo audiovisual con el cual pretenden contar parte de la barbarie contra su comunidad y re-construir una memoria inolvidable.

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NO LOS OLVIDAMOS – “No podemos decir nada más; el dolor nos embarga tan profundamente que sólo podemos llorar. El Estado colombiano, como muestra de su increíble ilegitimidad, ha realizado otra masacre que baña de sangre nuestras tierras. El ejército ha masacrado a Luis Eduardo Guerra Guerra, de 35 años de edad, líder de la comunidad y miembro del Consejo Interno desde los inicios del proceso; a su compañera Bellanira Areiza Guzman de 17 años, a quien hace tan sólo unos días se había unido; a su hijo Deiner Andrés Guerra de 11 años y quien había sido herido el 11 de agosto de 2004 con una granada dejada por el ejército; a Alfonso Bolivar Tuberquia Graciano de 30 años, líder de Mulatos y miembro del Consejo de Paz de la zona humanitaria de Mulatos; a su compañera Sandra Milena Muñoz Pozo de 24 años y a sus hijos Santiago TUuberquia Muñoz de 2 años y a Natalia Andrea Tuberquia Muñoz de 6 años”, pronunciamiento de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó en el año 2005.

UNA COMUNIDAD DE PAZ EN UNA ZONA DE GUERRA – Luis Eduardo Guerra sintió sobrevuelos de helicópteros y bombardeos el 20 de febrero y prefirió no ir hasta Mulatos a recoger el cacao. Al día siguiente decidió no esperar más y enfrentarse con la palabra a cualquier actor armado que se encontrara en el camino. Las confesiones progresivas de los victimarios nos han ido descorriendo el telón para mostrarnos las escenas más conmovedoras que sucedieron en Mulatos y La Resbalosa el 21 de febrero de 2005. “Hoy nuestra memoria de estos hechos llega a un umbral de esclarecimiento, de reflexión, de significados y sentidos, y acoge físicamente los despojos de estas hermanas y hermanos nuestros horriblemente sacrificados en este proceso como compañeras y compañeros cercanos, cuya presencia física va a estar recordándonos, reforzando los valores en los cuales ellas y ellos invirtieron lo mejor de sus energías vitales”. • Leer texto completoDescargar la crónica en PDF

San José de Apartadó / La comunidad de paz – serie Refugiados en su propio suelo – Cap XIV

La historia de resistencia civil de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, su presente y sus apuestas se narran en un nuevo capítulo de este esfuerzo de construcción de memoria audiovisual. En octubre de 2008, en San José de Apartadó, se realizó la presentación de un nuevo trabajo documental que cuenta la historia de resistencia civil de esta comunidad en el urabá antioqueño. 2008 – 30 minutos.

Detrás de los medios / San José de Apartadó

Por el prisma de los medios se filtra la manera cómo vemos y enfrentamos el conflicto social y político que padecemos como sociedad. ‘Detrás de los Medios’ es un reporte del seguimiento al cubrimiento realizado por los medios masivos de comunicación a realidades que atañen, de manera directa, la vida de los procesos comunitarios y de resistencia civil de las comunidades campesinas en Colombia. El primer capítulo de esta serie analiza la manera como fue presentada por los medios audiovisuales la masacre ocurrida el 21 de febrero de 2005 en la Comunidad de Paz de San José de Apartadó.

Carta a El Colombiano / Por Javier Giraldo Moreno. S.J. – “Fue repulsivo, por ejemplo, el tratamiento que su diario le dio a la masacre del 21 de febrero de 2005, en su mismo editorial (Editorial del viernes 4 de marzo de 2005), en el cual no sólo critica a quienes denuncian a los verdaderos autores del crimen sino que acusa a los denunciantes de querer entorpecer la

En varios documentales narran lo sucedido aquella tarde, gracias a los testimonios de los victimarios, así como la cobertura que los medios de comunicación hicieron de lo acontecido

reelección del Presidente Uribe y aboga por la presencia de la fuerza pública en el caserío, a pesar de los graves señalamientos de ser los autores de la barbarie. Igualmente repulsiva fue la acogida que su diario le dio al falso testigo que los militares buscaron para engañar a la opinión pública (artículo: ‘Delación, única pista de masacre’, 4 de marzo de 2005, pag. 3 a), tomando sus mentiras como la verdadera versión de los hechos y divulgándolas masivamente sin discernimiento alguno. Causa indignación comprobar que, una vez desenmascaradas las mentiras por la misma ‘justicia’ en la que su diario dice creer, no se dio ninguna autocrítica ni se intentó corregir las falsedades difundidas, ni reparar los daños enormes causados a las víctimas. Uno se pregunta qué conciencia ética puede tener un medio de ‘información’ al que no le preocupa haber servido de instrumento, voluntaria o involuntariamente, para tan atroces ardides”. Leer el texto completo de la carta.

¿Por qué mataron a los niños? – Revista Semana – “En febrero de 2005 Armando Gordillo conoció el paraíso y el corazón de las tinieblas en menos de una semana. El capitán del Ejército estaba en las exuberantes playas de Capurganá, en el mar Caribe, cuidando a las estrellas de televisión que grababan el reality Desafío 2005, cuando recibió una llamada en la que se le ordenaba que saliera para Nueva Antioquia, un paraje cerca de Apartadó, porque se daría inicio a la operación ‘Fénix’, programada por la Brigada XVII de Urabá. Era el comienzo de uno de los episodios más sangrientos de la guerra en Colombia: la masacre de Mulatos y La Resbalosa”. Leer texto completo.

Luis Eduardo Guerra / Líder histórico de la Comunidad de Paz – “Nos hemos preguntado, tal vez muchas veces, si Luis Eduardo sería acaso un hombre que despreciaba la vida, pero no, si alguien defendía la vida buscando siempre estrategias nuevas de defensa era Luis Eduardo. Más bien tenía la convicción de que la vida no se podía destruir, ni siquiera con la muerte… Hoy vemos su vida como la de un verdadero líder, un líder que encarnaba lo que es la Comunidad de Paz, su muerte como una presencia viva en la comunidad, su memoria es una energía que nos infunde fuerza a todos”.

 

 

“Las confesiones progresivas de los victimarios nos han ido descorriendo el telón para mostrarnos las escenas más conmovedoras que sucedieron en la Resbalosa en aquella tarde del 21 de febrero de 2005. Desde el campo de los amigos nadie pudo contarnos realmente lo que paso allí, ni narrarnos los últimos momentos de Alfonso, de Natalia o de Santiago, han sido los mismos victimarios desde sus remordimientos y tormentos de conciencia que nos han dado acceso a lo más horrendo de aquel drama. Nos estremece pensar en los sentimientos de Alfonso cuando regresa a su hogar con el propósito de salvar la vida de los suyos ó correr su misma suerte y encuentra su casa invadida por gente sin alma que se dedican a una macabra orgía de sangre, tiene que contemplar de lejos el cadáver de su esposa, Sandra, tendida en la cocina, mientras sus niños se le abalanzan a abrazarlo en medio de su estupor, de un estupor que su inocencia les impide valorar en sus verdaderas dimensiones. Alfonso le suplica a los victimarios, que discuten en ese momento sobre la inminente ejecución de los niños, que no vayan a cometer ese crimen y que más bien lo maten a él, entre tanto le dice a sus niños que deben prepararse para un viaje muy largo, allí se produce el último rasgo de las más fina y delicada ternura, cuando Natalia empaca algo de ropa para que su hermanito Santiago la lleve en ese misterioso viaje que ella no alcanza a comprender, con ese precioso gesto de inocente ternura se cierra la vida de Natalia, de Santiago y de Alfonso. Segundos después sus cuerpos serían desmembrados y sepultados en pedazos en aquellas dos estrechas fosas, medio escondidas en el cacaotal. Varios de aquellos esclavos de la muerte confesarían después que sintieron revolverse su conciencia y comprendieron que jamás podrían alejar de sí el tormento de esa macabra memoria”, Palabras de Javier Giraldo en la Homilía durante el quinto aniversario de la masacre.

La Brigada XVII de Urabá es quizá la unidad militar que más han mencionado los paramiitares en sus versiones libres. ‘Melaza’ y otros paramilitares dicen que los patrullajes conjuntos de militares y paramilitares eran frecuentes aún después del proceso de paz de las AUC.

 

 

 

Más información:
Información sobre los hechos en Verdad Abierta
Página web de la Comunidad de Paz
Visita www.comunicaciones.acantioquia.org
Producciones El Retorno / 2011
Área de Comunicaciones – Asociación Campesina de Antioquia

El Observatorio Audiovisual e Investigativo sobre Procesos Comunitarios y de Resistencia es un espacio de difusión y debate sobre el lenguaje audiovisual en el contexto colombiano en temáticas como derechos humanos, conflicto armado, territorio y desplazamiento forzado.
contacto: elretornoproducciones@gmail.comelretornoproducciones@hotmail.com


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