Sábado 10 de diciembre de 2016,
Bottup.com

Hamilton se lleva el primer gran premio del año

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Crónica del Gran Premio de Australia de F1

El inglés venció en una carrera dominada por el caos y los accidentes que han hecho que sólo siete de los 22 pilotos cruzasen la línea de llegada

Fernando Alonso ha conseguido un meritorio cuarto puesto con un coche claramente inferior al resto y con bastante suerte en los últimos giros

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Hamilton en el podio

Se acabaron las
especulaciones y los cálculos basados en las pruebas que esta pretemporada han
ido desarrollando las escuderías. Tests necesarios para la puesta a punto, pero
tan poco fiables como determinantes del nivel real de todos los equipos del
gran circo de la Fórmula
1. El primer gran premio de la temporada
ha dictado sentencia y ha apuntado directamente hacia Lewis Hamilton. En una carrera
loca
, en la que han abandonado más
de dos tercios de los pilotos
(15 de los 22) que han tomado la salida y en la que el coche de seguridad ha salido tres veces,
el inglés, que el pasado año rozó el título, ha ganado la carrera. Por detrás
de él y completando el podio, el Williams
de Rosberg y el BMW de Heidfeld
, que han demostrado un buen nivel, aunque
inferior al de la escudería anglogermana.

Alonso ha conseguido una
meritoria cuarta plaza pero no ha
despejado las dudas en torno a su monoplaza, el R28 de Renault que se ha mostrado un peldaño por debajo de todos y
cada uno de los coches contra los que ha tenido un enfrentamiento directo”

Alonso ha conseguido una
meritoria cuarta plaza pero no ha
despejado las dudas en torno a su monoplaza, el R28 de Renault que se ha mostrado un peldaño por debajo de todos y
cada uno de los coches contra los que ha tenido un enfrentamiento directo.
Además, su fiabilidad se ha puesto en entredicho con la rotura de Nelsinho Piquet, que ha rodado en todo momento en
posiciones retrasadas. Esa falta de
fiabilidad
ha sido la misma que ha demostrado Ferrari, que ha visto como ninguno de sus dos monoplazas terminaba
la carrera.

La salida
Sin ayudas
electrónicas, la salida volvía a depender de la pericia de los pilotos. Lo
tenía claro el vigente campeón del mundo, Kimmi
Raikkonen
, que salía decimoquinto y que aprovechó sus facultades y la
superioridad de su F2008 para colocarse rápidamente octavo. Por delante, las
posiciones no cambiaban demasiado y Hamilton
aguantaba bien la primera posición a Kubica. Alonso, por su parte, no decidió
una trazada ventajosa, lo que sólo le permitió ganar un par de lugares desde la
undécima plaza que partía.

Pero, como ya ha
ocurrido en el circuito australiano, el coche
de seguridad
hizo su aparición en el primer giro. Una montonera atrás, en
la que salió peor parado el nuevo Force India de Fisichella, y varios toques por
delante, como el de Massa a Kovalainen,
que desestabilizó al brasileño que un par de curvas después se tocaba contra
las protecciones y se veía forzado a entrar en boxes a cambiar su morro, hicieron que la carrera se neutralizase.
Con esto, vino la estabilidad y se dio una salida lanzada mucho más tranquila
una vuelta después, en que se retiraba el safety
car.

Hamilton manda
De esta manera, las
posiciones se estancaban. Hamilton abría
diferencias con Kubica y Kovalainen
. Rosberg, Heidfeld y Trulli rodaban en
puestos intermedios. Por detrás, lo más reseñable era la ambición de Raikkonen,
que acosaba al sorprendente Barrichello,
que con su nuevo Honda, en el que se nota la mano del antiguo ingeniero
estrella de Ferrari, Ross Brawn, rodaba séptimo, luchando por mantener el medio
segundo con el finlandés, que terminaba quitándoselo de en medio unas vueltas
después. Alonso era décimo, a algo
más de un segundo del Red Bull de David Coulthard, pero su ritmo era demasiado
lento para rebasarlo.

Tras esto, vinieron
los repostajes, que volvieron loca
la clasificación, que se rompió con una nueva salida del safety car, en la vuelta 33
cuando Massa sacó a David Coulthard
de la pista al golpear con su rueda el lateral del Red Bull, que perdió varias
piezas en mitad de la pista.

Safety car

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El Safety Car, en una salida

Esto fue un
contratiempo para Alonso y Raikonen,
los dos pilotos que rodaban entre los ocho primeros y que no habían entrado en
la última tanda de calificación del sábado, lo que les permitió cargar toda la
gasolina que quisieron y alargar su
primer paso
por boxes, que en el
caso del de Ferrari sería el único. El español entraba en el mismo momento que
abrieron el pit lane, pero el finlandés ahorró el combustible suficiente para
retrasar su paso, lo que preocupó a los de McLaren, que veían como su antiguo
piloto se acercaba a su nueva joya, Lewis Hamilton. Quedaban menos de 30 vueltas y la carrera aún no estaba del todo
decidida
.

El debutante alemán [Timo Glock] perdió el control del coche al pisar la hierba y sobrepasar un bache que lo
levantó por los aires y le hizo caer en mitad de la pista, donde su Toyota
comenzó a deshacerse. La entrada del safety car volvía a ser necesaria”

Al retirarse el safety car, el inglés encabeza el grupo
secundado por su escudero Kovalainen, que intentó contener a su compatriota Raikkonen. Pero el campeón del mundo
quería ir a por el británico, lo que le llevó a ser muy agresivo en la tercera
curva del trazado, tanto que terminó saliéndose de la pista perdiendo las
opciones que tenía. Fue una vuelta mala para los Ferrari, que veían como Massa se paraba a un lado de la pista,
con problemas en su coche, al igual que Nelsinho
Piquet
.

Barrichello, que
entró a repostar con el coche de seguridad en pista y el pit lane cerrado, fue
sancionado con un stop and go que le
obligó a pasar por boxes y detenerse
durante 10 segundo

Mientras pasaba
todo esto delante, Alonso luchaba con Kubica por el octavo lugar, pero no lo
conseguía. Una pugna que se mantuvo bastantes giros. En ese momento, Hamilton, sin la amenaza de la
estrategia a una parada de Raikkonen y con los coches que estaban tras él
rodando más de un segundo más lentos por vuelta, veía como el primer triunfo de
la temporada se ponía muy de cara.

A esas alturas, la
mitad de los pilotos que habían tomado la salida ya estaban fuera de la
carrera. Sólo 11 pilotos se
mantenían en pista y luchaban por los puntos. La lista la cerraba un resignado
Raikkonen, que luchaba para alcanzar al Toyota de Timo Glock. Fue en ese
momento en el que el finés cometió su segundo error, pisó un poco la hierba e
hizo un trompo con el que parecía perder las pocas posibilidades que tenía de
conseguir algo, aunque el brutal
accidente
de Glock le dio algo de aire.

El Toyota de Glock vuela
El debutante alemán
perdió el control del coche al pisar la hierba y sobrepasar un bache que lo
levantó por los aires y le hizo caer en mitad de la pista, donde su Toyota
comenzó a deshacerse. La entrada del safety car volvía a ser necesaria.

Uno de los
principales damnificados fue de nuevo Alonso,
que no pudo entrar en boxes en los
primeros giros con el coche de seguridad y cuando se reanudaba la marcha, tras
pasar a repostar, era último. Sin embargo, el español iba a recibir una serie
de regalos que, unidos a sus innegables cualidades, obraron el milagro.

Los rivales de Alonso se borran

En plena recta,
el MP4-23 de Kovalainen se detenía por un error del piloto, que apretó el botón del limitador de velocidad, lo
que permitió al español sobrepasarle y aguantar la última vuelta en la cuarta
posición, impensable 10 vueltas antes cuando rodaba último del grupo tras el safety car

Barrichello, que
entró a repostar con el coche de seguridad en pista y el pit lane cerrado, fue
sancionado con un stop and go que le
obligó a pasar por boxes y detenerse
durante 10 segundos. Alonso ya era
noveno
. Nakajima y Kubica se tocaban, lo que le hizo abandonar al polaco y
a volver al nipón a la pista en última posición tras pasar por boxes. Alonso ya era séptimo. En ese momento, y cuando parecía que el
resultado no era del todo malo tras haber sido perjudicado por las salidas del safety car, apareció la pericia del
bicampeón del mundo, que aprovechó para rebasar a Kovalainen y Raikkonen, que
abandonaría por problemas en su monoplaza un par de vueltas después. Alonso ya era quinto y sólo tenía que
aguantar 9 vueltas más. Por delante tenía a Bourdais a 1 segundo, pero bastante
tenía su Renault con aguantar el acoso del McLaren.

Pese a las agonías
del R28, al español no se le había terminado la suerte. A dos vueltas, Bourdais
rompía el coche y Alonso se colocaba
cuarto
, con Kovalainen muy agresivo. El español no pudo aguantar y el
finlandés le rebasaba. Poco importaba eso con la suerte de cara para el
español, que echó por tierra la alegría de Ron Dennis, capo de McLaren y
enemigo el pasado año, que festejaba la maniobra desde el muro. En plena recta,
el MP4-23 de Kovalainen se detenía por un error del piloto, que apretó el botón del limitador de velocidad, lo
que permitió al español sobrepasarle y aguantar la última vuelta en la cuarta
posición, impensable 10 vueltas antes cuando rodaba último del grupo tras el safety car. La carrera terminaba y sólo siete pilotos cruzaban bajo la bandera a
cuadros
.

Mucha suerte para Alonso, que se
encontró una cuarta plaza más que satisfactoria atendiendo al rendimiento de su
monoplaza. Con los Ferrari fuera y las
dudas de si esto es una coincidencia o tienen verdaderos problemas mecánicos,
se las prometen felices en McLaren,
que comienza la temporada encabezando las clasificaciones por pilotos y por
escuderías. En 7 días comprobaremos
quién confirma su rendimiento, quién muestra que lo de hoy ha sido sólo un buen
día y quién aparece aludiendo que lo de Australia fue sólo un traspié. Todo
esto será en Malasia, hasta donde los
pilotos se desplazarán directamente desde Australia; pero tranquilos, en este
caso habrá que madrugar y no que trasnochar.

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