Domingo 22 de enero de 2017,
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Huelga de jueces

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Representación gráfica de la justicia española ( J.d’Urgell)



Un paro no añadiría más desastres a lo que
se puede definir como un servicio podrido de arriba a bajo por su propia
idiosincrasia

Opinión

Uno de los tres poderes del Estado, el
Judicial, en manos de una pirámide de funcionarios amenaza con la huelga. ¿Será
contra el Estado del que forman parte consustancial? ¿Contra ellos mismos?  O nosotros, o la Anarquía. Pero me temo que si
por fin, después de 33 años de muerto el Dictador, de quien emanaba la fuerza,
legalidad, y los límites de su Poder, se levantan las alfombras de esos
palacios de Justicia, el asombro de la ciudadanía será mayúsculo.
No existe más solución que convertir a esos
funcionarios en un árbitro y técnico (…) sin dictar ni
sentenciar más que lo taxativamente legal o lo ordenado por un Jurado, el pueblo

Lo de Pascual
Estevill o Rafael Tirado, pura broma, entre la máxima ambición y amoralidad, y
la desidia, se encontrarían todo el abanico de las miserias humanas derivadas del
Poder Absoluto y su práctica Impunidad. Hablar de Endogamia, Amiguismo y
Corporativismo es minimizar lo acumulado por siglos de funcionamiento cuyo poso
se asemejaría a un tinglado mafioso con subfamilias repartiéndose territorios,
y no me refiero a lugares físicos, sino minucias, o negocios y competencias.

El Dios “Dinero y Poder”, el más adorado, los hay más, influyendo en las desgracias
del justiciable o resoluciones adoptadas.

Una huelga no añadiría más desastres a lo que
se puede definir como un Servicio podrido de arriba a bajo por su propia
idiosincrasia. Sería una suerte para la ciudadanía que, por exigencias de sus
poderosos funcionarios, cabreados porque el pueblo, populacho, exige un
castigo a uno de sus miembros, el juez Tirado tomara conciencia de que lo que
cree Justicia no es más que un femoral de poder, ambición, capricho, desidia,
compendio de todas las bajas y altas pasiones humanas, que no sólo se han de
controlar, sino suprimir.

El poder absoluto degenera, y ese cuerpo de funcionarios se ha degenerado. No existe más solución que convertir esos
funcionarios, a cada uno de ellos, en un árbitro y técnico en cuestiones
legales, sin más poder que regular el proceso judicial, pero sin dictar ni
sentenciar más que lo taxativamente legal o lo ordenado por un Jurado, el pueblo. Seguro que no lo harán peor contra ese mismo pueblo, ni mejor para su
“clase dirigente”, es imposible. Tal lo hicieron las más civilizadas actuales democracias tras siglos de monarquías absolutas.

De
entrada, sobra casi la totalidad del papeleo que eterniza los procesos, el gran
negocio de “acelerar o ralentizar”, suprimido con vistas y procesos orales donde
se ejecuta con diligencia lo ordenado por la Ley y dictado por un Jurado, y santas
pascuas… con segundas instancias según lo ordenado por la Carta de Derechos
Humanos de la ONU, no los recursos actuales al Supremo, donde entre “ellos” se
lo comen y guisan, rematando disparates, y encima a años luz de sucedidos los
hechos. Ver en www.lagrancorrupcion.com
mi sumario tirado a una papelera ¡por la señora de la limpieza!

Con
Franco, o en el absolutismo, no tenían problemas, ni siquiera económicos, pues
con escasos sueldos todos formaban parte de la “sociedad pudiente”, y con
dictar lo ordenado por la Jerarquía, todo claro, el atestado policial marcaba
el proceso, y en lo administrativo y económico el oscuro reparto del poder, del
que formaban parte, sellaba el final.

De
entrada, sobra casi la totalidad del papeleo que eterniza los procesos, el gran
negocio de “acelerar o ralentizar”

 

Fascismo o Democracia Vertical. Al igual
la Fiscalía, que debería desmontarse. Y claro, en una sociedad, donde los
políticos pueden creerse Franco, y según y cómo, lo son, encima con la Fiscalía
a sus órdenes, y vinculados a “grupos de jueces” con cientos de bufetes
coordinadores (la tela de araña, sus reinos de Taifa),  que sus judiciables griten, alboroten y se crean
ciudadanos de una Democracia real y abierta, se forma un guirigay donde no se
puede impartir Justicia.

El padre de Mari Luz estaría en la cárcel por “alterar
el orden público”, por desacato, por gitano y encima miembro de una iglesia
protestante, como las lesbianas del Juez Ferrín por “escándalo público” o Ley
de Vagos y Maleantes. ¡Cuidado! en este momento los hay por más o menos lo
mismo. ¡Es que así no se puede impartir Justicia! ¡Queremos ordenadores!


Fotografía (cc): Jaume d’Urgell

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