Jueves 30 de marzo de 2017,
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¿El retorno de la Guerra Fría?

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El presidente de EE UU, Barack Obama, y el primer ministro ruso, Vladimir Putin

Obama será puesto a prueba de inmediato por Rusia para conocer cuál es la capacidad de reacción


El mandato de Obama (20 de Enero) comenzará bajo el signo de la “Obamamanía”, fenómeno sociológico que logrará que una persona sin experiencia ni ideario político conocido se convierta en icono de masas, insufle vientos de cambios y devuelva la ilusión y la esperanza a una sociedad americana hundida en la recesión.

Putin intentará la desaparición de la oposición propia de los países democráticos y la instauración del ‘oficialismo’

Mientras tanto, Putin intentará la desaparición de la oposición propia de los países democráticos y la instauración del ‘oficialismo’: doctrina política que conjuga las ideas expansionistas del nacionalismo ruso, las bendiciones de la todopoderosa Iglesia Ortodoxa, los impagables servicios del FSB (sucesor del KGB) y la exuberante liquidez monetaria conseguida por las empresas energéticas (GAZPROM).

 

Relaciones institucionales

Al no haber obtenido Obama la ‘supermayoría’ en el Senado (60 escaños), estará obligado a buscar el consenso con los republicanos en las prioridades legislativas para evitar que éstas corran el riesgo de quedar aplazadas “sine die” o nacer descafeinados tras su tramitación parlamentaria, debido al “filibustering”.

La prioridad de Putin será la reforma de la Constitución para poder optar a un tercer mandato presidencial en las Elecciones Presidenciales del 2012 y regresar a escenarios ya olvidados del Partido Único y de un poder personalista autocrático, al reunir en su persona la Jefatura del Estado y la Presidencia del Partido.

Política económica

Una de las primera iniciativas de Obama será la Implantación de estrictas medidas de regulación y supervisión de las entidades bancarias y brokers hipotecarios y la utilización de medidas keynesianas para intentar superar la crisis económica, como el incremento faraónico de las inversiones en infraestructuras (con el objetivo de dinamizar la estancada actividad económica y crear la friolera de 3 millones de puestos de trabajo), la subida del salario mínimo y la reducción de impuestos para favorecer el consumo privado.

Por su parte, Putin mantendrá previsiblemente su política de pragmatismo económico (economismo) con la modernización de las infraestructuras del transporte y energéticas y el desarrollo de nuevas tecnologías.

Sus principales talones de aquiles serán la desbocada inflación (estimada en el 12% para 2008) y la excesiva dependencia de las exportaciones de gas y petróleo (70 % de los ingresos provienen de estas vías), por lo que la previsible contracción del consumo originada por el agravamiento de la crisis económica global tendrá un severo impacto en el volumen exportador y la consiguiente reducción del superávit.

Política social

En caso de agravarse la crisis económica, asistiríamos en EE UU a la brutal reestructuración de la industria automovilística (llegando las tasas de paro a niveles desconocidos desde la II Guerra Mundial) lo que conllevaría frecuentes estallidos de conflictividad laboral y la agudización de la fractura social del país. Asimismo, quedarían diluidas las bondades de sus avanzadas propuestas sociales, obligando a amplias capas de la población (especialmente negros e hispanos) a depender de los subsidios sociales lo que unido al renacer de sentimientos xenófobos en los estados sureños podría terminar por reeditar los violentos disturbios raciales del verano de 1963.

En el caso de Rusia, asistiríamos a la contracción severa de las exportaciones de gas y petróleo y la previsible devaluación del rublo (con el consiguiente encarecimiento de las importaciones y el brutal incremento de los precios de productos básicos), quedando amplias capas de la población rusa obligadas a vivir en umbrales de pobreza y depender de los subsidios sociales (35 % de la población).

Política exterior: Rusia probará a Obama

Podríamos asistir al final de la luna de miel de Sarkozy y Obama debido
a las relaciones preferenciales de la UE con Rusia en materia de
abastecimiento energético

Obama será puesto a prueba de inmediato por Rusia para conocer cuál es la capacidad de reacción, así como la iniciativa del nuevo equipo presidencial, siendo éstos los posibles escenarios en los que podrían verse involucrados durante su mandato presidencial:

 

1- Posible regreso a escenarios ya olvidados de Guerra Fría:

La primera prueba de fuego será la Renovación del tratado Start I (Tratado de Reducción de Armas Estrátegicas) que expira en diciembre del 2009. En caso de no lograrse un acuerdo, la tensión podría incrementarse con el proyecto de la Administración Bush del Escudo de Misiles Antibalísticos (NDM), considerado por Putin como una amenaza directa a Rusia.

En el supuesto de que Obama continuara adelante, sería presumiblemente respondido con la instalación por parte de Rusia de misiles Iskander y podría revivirse la Crisis de los Misiles de Cuba (1962) y concluir con la firma de un nuevo y necesario Tratado de Misiles Antibalísticos (MAB).

2.-Instauración por Obama de la doctrina del “Multilateralismo” en las relaciones con sus aliados.

En el caso europeo, podríamos asistir al final de la luna de miel de Sarkozy y Obama debido a las relaciones preferenciales de la UE con Rusia en materia de abastecimiento energético. También influiría el desacuerdo europeo con la Administración Obama en temas como el apoyo tácito de éste a Israel en su invasión de la Franja de Gaza, o el incremento de tropas aliadas en Afganistán, no siendo descartable una reafirmación de la soberanía francesa que se plasmaría en la salida de las estructuras militares integradas de la OTAN.

3- Obama se verá obligado a prestar una atención especial a América Latina.

Intervendrá en el  tradicionalmente considerado “patio trasero de EE UU” para intentar frenar la expansión de la influencia rusa en latinoamérica tras la firma por parte de Mendeiev del Pacto por la Amistad y Cooperación con Cuba. Si se recompone la OEA, se podría avanzar en temas como el bloqueo a Cuba o, en caso contrario, podríamos asistir al boicot comercial y el aislamiento en los Foros Internacionales de los regímenes de corte populista-progresista (Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia) para lograr la desestabilización de sus regímenes.

4.-Obama presentará el Proyecto de Ley de retirada de tropas de Irak (que probablemente sufrirá las maniobras obstruccionistas de la minoría republicana en el Senado).

Esto ocurrirá durante una segura intensificación del conflicto armado de Afganistán (debido al inicio de ayuda militar rusa a las milicias talibanes de Afganistán para lograr la gradual retirada de los aliados europeos y dejar a EE UU en irritante soledad), que podría derivar en una peligrosa “vietnamización” del conflicto.

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