Domingo 25 de septiembre de 2016,
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¿Hacia la nueva ola desestabilizadora mundial?

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Las últimas elecciones democráticas y su acogida internacional hacen prever el comienzo de una nueva ola desestabilizadora, tras la finalización de la tercera ola democratizadora

Como explica el escritor Samuel Huntington en su libro ‘The Third Wave’, el mundo ha pasado por tres olas de desestabilización y democratización. Una ola de democratización es un conjunto de transiciones de un régimen no democrático a otro democrático, que ocurre en determinado período de tiempo y supera a las transiciones en dirección opuesta durante ese período y que también implica la liberalización o la democratización parcial de sistemas políticos. En el mundo moderno se habrían producido tres olas de democratización. Cada una de ellas ha afectado a un número escaso de países y durante su transcurso algunos regímenes de transición fueron en una dirección no democrática. Pero no todas las transiciones hacia la democracia ocurren durante las olas democráticas.

Tercera ola de democratización (1973- 1990)
En su análisis de la ‘tercera ola’ mundial de las transiciones a la democracia, (iniciada en 1974 con la

El ocaso de la economía global, la pérdida de credibilidad de gobiernos democráticos, el declive de EEUU y la irrupción de nuevos actores dibujan un nuevo escenario

Revolución de los Claveles en Portugal), Samuel Huntington observó que las posibilidades de democratización aumentaron cuando estos países salieron de la pobreza y alcanzaron un nivel intermedio de desarrollo socioeconómico, momento en el cual ingresaron en una ‘zona de transición política’. Las dos primeras olas de democratización fueron seguidas por una ola inversa, con países como Brasil, España, Portugal, Grecia, Granada y Panamá, que hicieron una posterior transición hacia la democracia y que fue completado en la Década de los 90 con la democratización de los países de la extinta URSS y Sudáfrica.

Lo más importante de esta ola es que fue un momento universal: en 15 años la ola se trasladó por Europa del Sur, saltó a Latinoamérica, se trasladó a Asia y diezmó las dictaduras del bloque soviético. Así, en 1974, ocho de los diez países sudamericanos tenían gobiernos no democráticos, en 1990, nueve tenían gobiernos democráticamente electos y, según Freedom House, el 32% de la población mundial vivía en países libres y en 1990, cerca del 39%, disminuyendo por primera vez la cantidad absoluta de Estados autoritarios.

Nueva ola desestabilizadora mundial
Sin embargo, las últimas elecciones democráticas del último quinquenio han estado marcadas por acusaciones inequívocas de fraude electoral (Irán y Afganistán); aislamiento internacional de los gobiernos democráticamente elegidos (Bolivia, Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Franja de Gaza); pseudo- elecciones para intentar edulcorar ‘golpes de mano blandos’ (Honduras) y aceptación por la comunidad internacional de sistemas políticos devenidos en meros gobiernos autocráticos (Bielorrusia, Georgia y Rusia).

De todo ello se deduce que estaríamos en vísperas de la irrupción en el escenario geopolítico de la nueva ola desestabilizadora mundial (cuyos primeros bocetos ya están perfilados y que terminará de dibujarse en la próxima década), originada por el ocaso de la economía global; la pérdida de credibilidad democrática de incontables gobiernos de países del Tercer Mundo; el declive de EEUU como primera potencia mundial; y, la irrupción de nuevos actores en el marco geopolítico mundial (China, Rusia, India y Brasil) y que tendrían a Honduras, Paraguay, Grecia, Turquía, Egipto y Paquistán como paradigmas de los llamados ‘golpes virtuales o postmodernos’, que protagonizarán la próxima década en el nuevo escenario geopolítico mundial.


Subtítulo, destacado e imagen

Fotpgrafía (CC): World Economic Forum

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