Sábado 05 de abril de 2014,
Bottup.com

Incidencia y dependencia gubernamental en los medios de comunicación

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

OPINIÓN / “Dicen que ahora asesinan menos periodistas que hace algunos años y es cierto. Lo que pasa es que ahora no nos matan porque decimos menos”, María Jimena Duzán, de Semana

Según La Fundación para la Libertad de Prensa, en 2009 hubo un incremento en el total de las violaciones a la libertad de expresión y prensa. A raíz del escándalo de las interceptaciones y seguimientos ilegales contra periodistas por parte del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), agencia de inteligencia adscrita a la Presidencia de la República, han cobrado relevancia.

En  Colombia  existe:

  1. Censura y persecución gubernamental a los medios de comunicación y periodistas opositores al Gobierno.
  2. Restricción de la libertad de expresión con el fin de neutralizar el disenso y lograr una hegemonía comunicacional para el Gobierno.
  3. La política actual del Gobierno colombiano ha generado la fuerte estigmatización y la auto limitación a los medios de comunicación y periodistas oponentes.
  4. Incidencia y dependencia gubernamental en los medios de comunicación.
  5. Colombia es un país con déficit informativo debido al silenciamiento provocado por el Gobierno a muchos periodistas y medios de comunicación.
  6. Retroceso de la democracia colombiana y al derecho que tienen los colombianos de estar bien informados.

Intereses políticos, por un lado, presiones indebidas por parte de algunos sectores de la sociedad colombiana, por otro, motivan frecuentemente el cierre de algunos medios de comunicación y la persecución a muchos periodistas colombianos.

Intereses políticos y presiones de algunos sectores de la sociedad colombiana, motivan frecuentemente el cierre de medios y la persecución a muchos periodistas

La actividad periodística, investigativa y de denuncia, pareciera no tener cabida en una sociedad como la colombiana, donde existe una clara incidencia y dependencia gubernamental en los medios de comunicación. Es el caso del despido a la periodista Claudia López en 2009 debido a la relación entre el Periódico el Tiempo y el Gobierno. Pues el diario se encuentra completamente comprometido con el actual Gobierno de Álvaro Uribe Vélez, ya que sus dueños son: Francisco Santos, Vicepresidente de la República y Juan Manuel Santos, Ministro de Defensa.

No obstante, se encuentra el cierre de la revista Cambio, la cual reveló una serie de eventos relacionados con el Gobierno, como las irregularidades del ex Ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, con el programa Agro Ingreso Seguro y fue uno de los motivos que llevó al cierre del medio fundado en 1994. Pues, parece ser que la lealtad del semanario con la sociedad como ente regulador y vigilante, cumpliendo con su rol de cuarto poder, fue el motivo que terminó con la circulación de la revista.

En Colombia, constantemente el Gobierno juzga, persigue y señala la actividad periodística investigativa y de denuncia. Hollman Morris, director del programa Contravia, es uno de los periodistas al que le ha tocado vivir amenazas y persecuciones constantes. La más reciente fue el año pasado, cuando el Presidente de La República, frente a la casa del recién liberado Alan Jara, lo acusó de ser “cómplice y amigo del terrorismo”, por estar en el lugar de la liberación de tres policías y un soldado secuestrados por las FARC.

Al parecer, el Presidente Álvaro Uribe Vélez es el máximo y directo responsable de los actos criminales ejecutados por el Grupo de Inteligencia Estratégica 3 (G-3) en contra del periodismo y la libre expresión en el país. “Así lo reclamaron el 9 de febrero de este año, día del periodista, los reporteros Hollman Morris y Claudia Julieta Duque, dos de las principales víctimas del accionar del DAS durante el actual Gobierno“.

En Colombia, constantemente el Gobierno juzga, persigue y señala la actividad periodística investigativa y de denuncia

En el caso de Hollman Morris, está probado que el DAS diseñó en su contra estrategias de desprestigio a nivel nacional e internacional y elaboró un video en el que lo señalaba de ser miembro de la guerrilla. Hollman además ha sido víctima de dos detenciones arbitrarias e incautación ilegal de material periodístico.

Por otro lado, se encuentra el caso de Claudia Julieta Duque. Se ha comprobado la existencia de órdenes por parte del DAS para ‘finalizar urgente’ con la periodista, amenazar a su hija en forma directa y demandarla por injuria y calumnia, así como la responsabilidad de ese organismo en innumerables llamadas intimidatorias y otros hechos de tortura psicológica en su contra durante el año 2004, seguimientos e informes de inteligencia incluso cuando la periodista se encontraba en el exilio, y de la infiltración de informantes para vigilarla de cerca. Adicionalmente, en su caso existen pruebas de que el DAS la persiguió desde el año 2001, cuando fue secuestrada y robada, hasta al menos el año 2008”[1].

Para los dos periodistas, es claro que los señalamientos públicos por parte del Presidente Álvaro Uribe son coincidentes con la arremetida del G-3.

Y no solamente Morris y Claudia Julieta han tenido que afrontar persecuciones y amenazas. Se encuentra que con relación al escándalo del DAS se han confirmado 16 casos de periodistas, no obstante, “se cree que el fenómeno es muchísimo mayor, pues según la Fiscalía, no se ha analizado el total del material incautado. Los primeros hallazgos de la investigación de la Fiscalía empiezan a evidenciar que desde el DAS no sólo se hacían interceptaciones ilegales a las comunicaciones y seguimientos a las actividades de los periodistas, sino que además se diseñaron manuales para amenazar[2].

Se necesita de una sociedad bien informada para que ella misma pueda tomar sus propias decisiones

En este orden de ideas, la persecución a los periodistas y la censura a los medios de comunicación es un golpe bajo a la democracia del país y al derecho que tienen los colombianos de estar bien informados. Pues, en una sociedad como la colombiana lo que se necesitan son más voces y no menos. El derecho a la libertad de expresión e información constituye un elemento fundamental para la existencia de un Estado Democrático, se necesita de una sociedad bien informada para que ella misma pueda tomar sus propias opciones. Como bien dice Rudolf Hommes “La idea es que florezcan muchas ideas y que haya debate entre ellas para contribuir al pluralismo en una democracia. La uniformidad es enemiga de la creatividad y de la libertad”.

Un periodismo investigativo y de denuncia contribuye a la democracia del país en la medida en que la ciudadanía logra estar al tanto de los hechos. Y una sociedad bien informada es una sociedad con herramientas para debatir y hacer valer sus derechos. Por este motivo, estos hechos afirman un retroceso de la democracia colombiana.

Razón tiene la periodista colombiana María Jimena Duzán, de Semana, al afirmar que “Dicen que ahora asesinan menos periodistas que hace algunos años y es cierto. Lo que pasa es que ahora no nos matan porque decimos menos”.

Esto refleja lo que está pasando en el país, una coyuntura donde la democracia está en peligro. Desafortunadamente, la política de información del actual Gobierno ha generado un déficit de información y un país democrático es un país bien informado, donde la gente tenga la posibilidad de opinar y cualificar la misma.


Subtítulo y destacados

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Participa con tu comentario