Domingo 11 de diciembre de 2016,
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Resultados locales como indicadores de nuestra clase política

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OPINIÓN / La dejadez y ninguneo de la clase política nacional, regional y local hacia una menor y su familia que sufren mobbing institucional

Continuando con las excelencias de nuestra ‘protectora y preocupada’ clase política por la defensa y bienestar sus ciudadanos (Repásese Indicadores de nuestra clase política I) recuerdo aquí la labor ‘encomiable’ de tan

El caso de Silvia se remonta a finales de 2006 y desde entonces no se ha obtenido respuesta de ninguna autoridad política o institucional

‘nobles’ representantes; en este caso de mi ayuntamiento, Villafranca de los Barros:

  • A finales de diciembre de 2006, intentando que se me aclarasen determinadas cuestiones muy graves relacionadas con la escolarización de mi hija y posible entrada de mi hijo pequeño en una guardería pública de mi localidad, Villafranca de los Barros, me reuní con diversos personajes del entramado político local en el poder, PSOE, a través de la Concejala de Bienestar Social, Ana Díaz Cadenas.
  • Posteriormente, el 27 de julio de 2007, lo hice con su sucesora en el cargo y curiosamente hermana, Fernanda Díaz Cadenas, a la que además di las quejas por lamentables y muy graves acciones de Servicios Sociales de mi ayuntamiento, tras promover junto a Educación que se me abriese expediente por posible desprotección hacia mis hijos, como medida disuasoria para que dejase de denunciar las nulas ayudas hacia mi hija en su contexto escolar y el clima emponzoñado hacia ella, como efecto ‘colateral’ por mis quejas.
  • A últimos de septiembre de 2007, y dado que ninguna de ellas me había ofrecido información, contestado o aclarado ninguna de mis cuestiones, me reuní con el alcalde, Ramón Ropero Manzano, y aunque en principio me pidió unos días para informarme personalmente, a día de hoy, tras habérselo recordado 12 veces a su secretaria y, cómo no, hermana, Filomena Ropero Manzano, no ha habido tal información.
    Aquellas palabras introductorias mías referente a la no militancia en su partido, PSOE, pero que como ciudadano villafranqués entendía que tenía derecho a unas explicaciones lógicas sobre las actuaciones y muy graves irregularidades de Servicios Sociales, que cual misiva típica de la postguerra habían producido esa falsa denuncia que había promovido esa apertura de expediente por supuesta desprotección hacia mis vástagos, fueron contestadas por el alcalde Ropero como el mismo derecho que tiene cualquier ciudadano de Villafranca, sea o no del partido y como padre que busca ayudar a sus hijos… sólo que de esto hace más de 3 años y la información prometida nunca se me ha dado. (Consúltese Propaganda Goebbeliana de la Junta de Extremadura (V) ¿Servicios Sociales?)
  • El día 4 de junio de 2009, finalmente me dirigí a los representantes de la oposición local, Ciudadanos de Villafranca y PP, solicitando ayuda y colaboración, vía e-mail en los siguientes términos:

principal@ciudadanosdevillafranca.es

Acoso institucional

Estimados Sres. García Calle y Sánchez Rodríguez:

Dado que ustedes son miembros de la corporación municipal de mi localidad, me dirijo a ustedes para denunciar hechos muy graves que mi hija y mi familia estamos padeciendo (como ya he hecho por extensión a múltiples y diversos medios de comunicación regionales y nacionales, independientemente de idearios, ideologías o apologías políticas).

Desgraciadamente, entre esos medios de comunicación, principalmente regionales, ha existido una distorsión, incomodidad o simplemente censura de la noticia.

Distorsión en unos casos porque la supuesta noticia no se adecua a la narración de hechos ni a la veracidad de lo que en boca mía a veces se pone, incluso no respetándose la privacidad de datos muy personales, como pacté verbalmente con algún medio. De la versión institucional ni mencionarla, ya que podría extenderme en exceso sobre la generalizada y cínica respuesta del sistema educativo, tanto local como autonómico.

Incomodidad porque con esta denuncia pública he intentado desnudar realidades ocultas, disfrazadas y polucionadas por estamentos políticos relacionados con la Junta de Extremadura, a nivel local y autonómico y a la que he denominado ‘acoso institucional’.

Censura activa porque a pesar de habérseme grabado en el canal de tv autónomico y afirmárseme que esa misma tarde saldría la emisión, finalmente se ha desechado, principalmente porque los supuestos informadores venían mal informados y el suceso en sí no era un caso más de acoso escolar sino, por ende institucional, consentido y manipulado, donde menciono al alcalde, concejalas varias, altos cargos institucionales, llámense Director General de Política Educativa, Directora General de Infancia y Familias, Consejera de Educación o incluso Consejera de Igualdad y Empleo. Asimismo he podido comprobar cómo al hacer comentarios de la noticia en los dos medios de prensa regional y ser publicadas, posteriormente son suprimidas.

Censura pasiva porque desde los medios de comunicación locales no ha habido contacto alguno a pesar de la gravedad de la denuncia, dado que vivimos en una población relativamente pequeña, donde fácilmente la información, independientemente de la polución o manipulación que se le quiera añadir, es fácilmente trasladable a cualquier ciudadano.

La denuncia pública en sí, no es más ni menos que el desprecio, aislamiento y exclusión de una niña con muy serios problemas que, a pesar de ser sistemáticamente hostigada y despreciada en su entorno escolar, desde hace demasiado tiempo se ha visto obligada a dejar su clase, ya que se le ha negado incluso el cambio de clase por este bullying consentido, estudiando en casa y esforzándose a diario con la ayuda paterna, pero que la desidia y el cinismo de un sistema escolar ni pretende evaluar.

Por otra parte, dado el cuadro ansioso depresivo que sufre la niña por este contaminado ambiente escolar y la necesidad de apoyo académico y anímico-emocional, el padre ha tenido que dejar su trabajo, hace ya un año.

Supongo que es el resultado de la imagen primermundista de “conciliación de la vida familiar y laboral”.

Con este esbozo cuasi buñuelista, kafkiano, hitchcockiano o como ustedes lo quieran calificar les animo, como representantes locales, a que se interesen por este lamentable suceso e intenten paliar la muy grave situación de mi familia, especialmente de mi hija. No puedo prometerles mi voto, porque el desencanto y mi agnosticismo político e institucional es casi total, pero sí reconocer y, ojalá agradecer finalmente, quién se interesó por los ciudadanos, más concretamente por una menor, al menos en este caso.

Aunque el tema es incomodísimo, incluso para ustedes, dado que el problema actual se está verificando con la participación, complicidad y distorsión de hechos de algunos personajes del C.P. Rodríguez Cruz y muy relacionados con su grupo, les animo a ser coherentes en todos los sentidos. He de decirles (Ángel, creo que me conoce relativamente bien) que llegaré hasta donde haga falta para que se depuren responsabilidades. Por todo ello y como antes comentaba les animo a que me ayuden a aclarar esta absurda y lamentable puesta en escena institucional.

Atte. Manuel Rodríguez González

Teléfono: …..

El padre de Silvia se ha dirigido también a la oposición y a los medios de comunicación, obteniendo la misma respuesta (el silencio)

La denuncia pública a múltiples y diversos medios de comunicación dice así:

“Estimados Sres.:

Me pongo en contacto con ustedes para denunciar la grave situación por la que mi familia y yo estamos atravesando.

Mi hija, dado el acoso escolar al que ha estado sometida durante demasiado tiempo, lleva más de siete meses sin acudir a clase por el sistemático menosprecio, rechazo, discriminación y mobbing, consentido, incluso por las instituciones de mi comunidad autónoma, Extremadura… (Seguir leyendo en Acoso Escolar e Institucional)

La misma carta, excepto el último párrafo relativo al C.P. Rodríguez Cruz, fue enviada a la representante del PP local y diputada de la Asamblea regional, Mª Teresa Tortonda, por el PP

‘Curiosamente’, hace escasas fechas, este personaje político pedía que se instaurase la figura del Defensor del Menor en Extremadura (“PP pide figura Defensor del Menor“).

¿Consecuente diputada Tortonda o acaso no soy merecedor de que se cotejen versiones dadas?

Mala atención por cierto a las semillas, representantes de Ciudadanos de Villafranca, a pesar de que decís que defendéis el ecologismo y el medio ambiente; ese que en el caso de mi hija habéis desatendido tan preocupantemente. Pobre instinto ecologista trabajar por la tierra desatendiendo las semillas, las que seguramente deberían continuar esa siembra y cosechas futuras, si finalmente prosperan y no son lanzadas y desechadas a un sistema polucionado y envenenado de miserias, mediante ninguneos, incomodidades o simplemente desprecios.

Del PSOE, ¿qué decir?, valga mi desprecio hacia ellos en las, calculo, seguramente cercanas 1.000 páginas escritas (y las muchas que aún quedan por publicar) sobre altos cargos y responsables de todo este mobbing institucional que me está tocando sufrir.

No hace falta decir que, como hicieran los representantes del PSOE en la Junta de Extremadura y de mi localidad, ni Ciudadanos de Villafranca ni PP local tampoco entendieron preocupante, merecedor de estudio o simplemente procedente ni siquiera dirigirse a mí con al menos unas palabras. En definitiva, una niña con muy serios problemas socioeducativos y su entorno familiar eran poco atractivos y nada merecedores de la preocupación por parte de aquellos que dicen defender a sus ciudadanos.

Continuará.


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