Jueves 08 de diciembre de 2016,
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Indicadores de nuestra clase política

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OPINIÓN / Algunas respuestas, o la falta de ellas, son los mejores indicadores de nuestra clase política nacional, regional y local (tras un año de eterna espera)

Introducción
Hace aproximadamente un año se publicó en diversos diarios digitales, el siguiente escrito:

Carta abierta a la classe política

Ese escrito lo redacto tras visualizar un vídeo de UPyD, en su primer aniversario; más concretamente de la candidata por Madrid, y en esos momentos titular del área de Discapacidad, Cristina Chamorro.

Tuve que ir subiendo a todos y cada uno de los muchos escalones piramidales de nuestro insano y atrofiado Sistema Institucional, para llamar a demasiadas puertas

El escrito que inicialmente remito a esta mujer, posteriormente en fechas próximas es enviado, con pequeñas variaciones a diversos representantes del monocromo arcoíris de nuestra cínica, polucionada y vergonzosa clase política nacional y regional extremeña (tal y como se muestra en el enlace primero).

Previamente, unos meses antes, esa especie de auxilio sordo, ninguneado y despreciado por toda esa ‘clase superior’ de pseudo yuppies adoctrinados y adoctrinantes; impersonales, insípidos, inodoros e incoloros, ética y deontologicamente, había sido transmitido con un mensaje parecido a los representantes locales de mi población, Villafranca de los Barros: Ciudadanos de Villafranca y PP.

Por supuesto, anteriormente había intentado concienciar a ciertas barrigas complacientes, llenas y agradecidas, dóciles y nada pulcras con lo que se supone deben ejercer; en este caso a varias concejalas y al Alcalde de mi localidad.

Ni que decir tiene que previamente a esto tuve que ir subiendo a todos y cada uno de los muchos escalones piramidales de nuestro insano y atrofiado Sistema Institucional, para llamar a demasiadas puertas, especialmente a las del lamentable Sistema ¿Educativo? Extremeño y, cómo no, a las puertas de las mismísimas y ‘sagradas’ cúpulas de Educación, Igualdad y Empleo, e incluso a la del ‘mirlo blanco’ (Léase Oda al mirlo blanco).

Debo manifestar que el éxito obtenido por tales comunicaciones y escritos a todos y cada uno de estos ‘seres especiales’ redundó en el mismo resultado: la nula ayuda, interés, concienciación, compromiso, intento de depurar responsabilidades y soluciones, así como conocer la realidad de una niña con muy serias dificultades sociales y escolares.

En definitiva, como expresaba al inicio de esa llamada de atención desesperada y como preveía, el caso era ‘poco atractivo’ y mi llamada de auxilio tampoco despertó sensibilidades al respetable grupo social de ‘elegidos’:

“Aunque soy consciente del poco “atractivo” político que supone el caso que denuncio, dado que estoy en clara desventaja numérica respecto a un amplio colectivo, y por tanto, con pobres expectativas para ser tenido en cuenta, pues no nos olvidemos que aquí lo que cuenta es la contabilización de votos, la praxis pura y dura, quiero llamar a su puerta y tocar su sensibilidad, ya que se lo debo esencialmente a una niña que ha venido sufriendo constantes y sistemáticas muestras de aislamiento, exclusión, burlas, menosprecios, humillaciones, vejaciones y marginación negativa a nivel escolar, por parte de compañeros y con el consentimiento, ninguneo y mirar para otro lado de ciertos maestros y de todo un Sistema Educativo Extremeño, incluida la Consejera de Educación de Extremadura, Eva Mª Pérez”.

Debo manifestar que el éxito obtenido por tales comunicaciones y escritos a todos y cada uno de estos ‘seres especiales’ redundó en el mismo resultado: la nula ayuda, interés, concienciación o compromiso

Aunque como digo, previsto, recuerdo el comentario de uno de los lectores que dio su opinión en uno de estos diarios digitales que se atrevieron a publicar tal carta pública.

Decía así:

TT: asco

¿Sabes lo que van a hacer con esta carta los señores políticos, no?

Ojalá prueben el amargo sabor de morir ahogados en su propio vómito político.

Sr. K-Procesado (O sea, yo)

Buenas noches, TT.
Puedo intuir lo que harán, aunque desgraciadamente ya tengo constancia de lo que han hecho a nivel local. (Léase “¿Censura?, ¿qué censura?, bobadas” en esta web).

Lo que hagan, aquellos a quienes trasladé mi problemática, no será ni más ni menos que un buen indicador de cómo funciona este supuesto Sistema Democrático. Por tanto, esa clase política se autoevaluará, indicándonos a los ciudadanos si los merecemos o no.

Yo, evidentemente, sigo siendo agnóstico en todos los sentidos, aunque ojalá algún político coherente y sensible me haga volver a ser ‘creyente’. En todo caso, TT, le debo a mi hija el llamar a cada una de las puertas que entienda procedente.
Buenas noches y un saludo.

Como antes expresaba, entiendo como un buen indicador de esa clase política, las posiciones, actitudes y planes que han seguido conmigo y mi familia; o sea el desinterés, apatía, ninguneo y complacencia, por tanto, silencio cómplice; ese mismo que presumo existe con el ciudadano medio, el de a pie, el mileurista con suerte o el parado cautivo… a no ser que se acerquen fechas golosas y estos ‘madelmen’ y ‘madelwomen’ de transformados plásticos ejerzan su mejor papel de seductores compromisarios y comprometidos.

Entiendo como un buen indicador de esa clase política, las posiciones, actitudes y planes que han seguido conmigo y mi familia

Ni que decir tiene que con el mencionado escrito me había dirigido al conjunto de la clase política, contando con todas las teóricas ideologías del arco parlamentario. Tesis que en la praxis se queda en un juego bipartitocrático, o lo que vulgarmente denominaría guerra de intereses de primos mal avenidos, pero cercanos ética e ideológicamente.

En próximos artículos, al igual que públicamente pedí auxilio, públicamente mostraré las respuestas; ya sean en forma de silencios cómplices de muchos de ellos o de las tímidas y descafeinadas alegaciones aportadas. En todo caso, penosa y vergonzosa realidad política; como digo, indicativa de lo que representamos para ellos…


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