Domingo 25 de septiembre de 2016,
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¿Niños o jirafas?

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Los niños jirafa de San Cristóbal de las Casas: cómo la explotación de menores es visto como un espectáculo por los turistas y permitido por las autoridades

San Cristóbal de las Casas, México. José Luis es un niño de aproximadamente siete años. Todos los días sale de su casa por la mañana después de un breve desayuno, con una mochila en la espalda y una báscula en las manos. Su tarea es acudir al centro de San Cristóbal de las Casas, en el Estado de Chiapas, para pesar a las personas a cambio de dos pesos. Porque diariamente tiene la obligación de llevar más de veinte pesos de vuelta a casa.

Él nunca ha estado en una escuela. No tiene acta de nacimiento para poder ser inscrito. Por las noches al llegar a su casa tiene que entregar las ganancias del día. Si son menores de 20 pesos lo regañan y es golpeado

Él nunca ha estado en una escuela. No tiene acta de nacimiento para poder ser inscrito. Sus padres, no son biológicos, ya que fue encontrado en la calle junto con su hermana cuando ambos eran menores, aunque ellos no lo saben. Él es el único de cinco hermanos que tiene que trabajar y pasar todo su día en la calle.

Por las noches al llegar a su casa tiene que entregar las ganancias del día. Si son menores de veinte pesos lo regañan y es golpeado. Si llega más tarde de lo normal la situación que enfrenta es la misma. Su papá es alcohólico y golpea a su mamá. En consecuencia, o no, a esto último, la progenitora de José Luis acaba pegándole a él.

Ayer este niño no quería irse a casa. Sólo había pesado a cinco personas y una sólo le pagó un peso. Por lo que al llegar a su casa traía únicamente nueve pesos guardados en su mochila a las diez de la noche. Aún así, con lágrimas en los ojos y sin quererse ir, tuvo que emprender su camino.

José Luis es uno más de los miles de infantes que forman parte de la cotidianeidad en San Cristóbal. Niños que se han convertido en el atractivo turístico para la mayoría de los visitantes, quienes les toman fotos, como quien acude al zoológico y observan a las jirafas y a los elefantes.

Ésta es tan sólo la realidad de uno de ellos. Las historias son infinitas al igual que el número de ONG’s que operan en la zona. Pero el problema es demasiado grande. Unas pocas personas no pueden cambiar una realidad que se extiende desde hace siglos. Y finalmente los que tienen poder no hacen nada por acabar con la injusticia que aquí se da con la vulneración de los derechos fundamentales mencionados por la ONU en la Declaración de los Derechos del Niño.

Es necesario preguntarse en qué momento comenzó a suceder. Cuándo los niños dejaron de ser personas para convertirse en atractivos turísticos. Cómo es posible que en una de las ciudades con mayor número de ONG’s y de intervención extranjera se permita la explotación laboral y el maltrato de niños. Por qué es que un trato tan inhumano y degradante es permitido.

Estas situaciones se producen en una de las ciudades con un mayor número de ONG’s extranjeras

Pero, sin embargo, ésta es la realidad en México. Esta es la realidad de mi país. Muy pocos la conocen y aún menos procuran cambiarla. Los niños son el futuro de todas las naciones. Qué futuro nos espera si seguimos permitiendo e ignorando éste tipo de situaciones.

El primero de septiembre fue encontrado el cuerpo de un niño embalsamado en sábanas y envuelto en plástico, fuera de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.


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2 Comentarios

  1. Anónimo 19/02/2011 en 20:12

    increíble la falta de consciencia del gobierno, me parece que se necesita ademas de los programas de gobierno mucha más disposición de la población a integrarse los unos con los otros.

  2. Anónimo 04/11/2010 en 6:15

    Es una verguenza que estás cosas pasen y más que nadie las cuente. Qué ocurre en el mundo? Dónde está el amor? No nos dan pena todos etsos pobres niños? Un artículo excelente.

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