Domingo 19 de noviembre de 2017,
Bottup.com

Inmigrante soy yo

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (1 votos, media: 10,00 de 10)

“Aquella Europa de las libertades y de la hospitalidad con la que todos soñábamos tiende, inequívocamente, a convertirse en una Europa de los nacionalismos intransigentes…”

Opinión

“Yo vi del polvo levantarse audaces / A dominar y perecer tiranos;  /Atropellar efímeras las leyes, /  Y llamarse virtudes los delitos (…).” Leandro Fernández de Moratín.

“No podemos ni debemos cerrar las fronteras europeas, si deseamos
fielmente llegar a conseguir una Unión Europea unida y compacta, donde
tenemos que olvidar, pues así es razonable el pensarlo, “la caída del
muro de Berlín”

Es terrible lo que está pasando por esos mundos de Dios: aquí en España, en Europa y, diría más, en el mundo entero. Y es que si los gobiernos de turno no ponen cota, cortapisa o valladar, terminaremos por comernos los unos con los otros: los nativos de un país a los emigrantes del mismo. Porque si escuchamos a lo que dijo Ashley Maontagu (La agresión humana, 1976) de que  “La única forma de aprender a amar es siendo amado. La única forma de aprender a odiar es siendo odiado. Esto ni es fantasía ni teoría, simplemente es un hecho comprobable. Recordemos siempre que la humanidad no es una herencia sino un triunfo. Nuestra verdadera herencia es la propia capacidad para hacernos y formarnos a nosotros mismos, no como las criaturas del destino sino como forjadores”. Y vemos y comprobamos, sin duda alguna, el odio entre hermanos– porque los inmigrantes son hermanos nuestros–, que estamos llevando a cabo, una verdadera caza: la caza consentida de inmigrantes. Deberíamos todos responder al unísono: Inmigrante soy yo.

“Y es que estos miedos les han sido alimentados por los ejecutivos de
turno: mala política humana, mal arte de gobernar… al sembrar
xenofobia, racismo, expulsión entre personas que vienen a trabaja”

Cuando venimos a esta vida, lo hacemos desprovistos de conocimientos de cualquier clase, es decir, tenemos que cultivarnos para poder respetar y amar a nuestros semejantes, dominando “la bestia” que llevamos dentro: la antigua Yugoslavia, Chechenia, Birmania, Irán, etc., son ejemplos evidentes de que la_Bestia está dominando el intelecto del hombre y fomentando la guerra entre hermanos, “la Bestia” que todos llevamos dentro. Es un hecho simple: Matar por el placer de matar. 

Pues, concretamente, el 24 de abril, Umberto Bossi –líder de la Liga Norte italiana– hizo unas tremendas declaraciones en relación a los emigrantes: “En vista de que hay una guerra en curso, me parece sabio evitar la entrada de nuevos musulmanes en Italia. La Liga Norte no habla en latín. Habla con el idioma del pueblo, para que nos entienda”, acabó diciendo en horarios de máxima audiencia. Estas declaraciones empañan el cristal con que son mirados los inmigrantes en Europa, en el mundo entero. Todos sabemos que, Umberto Bossi, sin duda alguna, es un líder xenófobo, y como tal actúa. Y, sin embargo, todos entendemos que no todos los emigrantes son “terroristas”: las policías respectivas de los gobiernos europeos han de clarificar fidedignamente, por activa y por pasiva, quiénes son terroristas y quiénes no son. A las personas no se las puede medir a todas por el mismo rasero: esto sería una desgraciada equivocación. 

No podemos ni debemos cerrar las fronteras europeas, si deseamos fielmente llegar a conseguir una Unión Europea unida y compacta, donde tenemos que olvidar, pues así es razonable el pensarlo, “la caída del muro de Berlín” (acaecida hace casi veinte años). Por aquel entonces existía una cultura de las deportaciones y la cultura del miedo, y hemos de erradicar ambas culturas: no son los inmigrantes culpables de todos los delitos que se cometen en Europa, ni mucho menos.

Una cosa es que el Ejecutivo norteamericano esté bombardeando Afganistán, donde realmente existen muchos musulmanes: no lo puedo negar. Otra muy distinta es, concretamente, dedicarse a la caza del inmigrante. Porque es muy fácil para nosotros internar a los inmigrantes en “centros de acogida temporal”, donde se van acostumbrando poco a poco a no hacer nada: desean trabajar, y en un futuro poder convertir en ciudadanos europeos de hecho y de derecho: con todas las obligaciones pero con todos los derechos de ciudadanos libres. Es decir, llegar a ser legales allí donde se encuentren trabajando: ésta es una vieja aspiración. Aquella Europa de las libertades, aquella Europa de la hospitalidad… con la que todos soñábamos, tiende, inequívocamente, a convertirse en una Europa de los nacionalismos intransigentes: expulsamos de nuestros países respectivos a número determinado de “desheredados de la fortuna”, para así complacer a los nativos de estos últimos. Éstos sienten satisfacción, siente, orgullo de raza, sienten que no sienten miedo.

Y es que estos miedos les han sido alimentados por los ejecutivos de turno: mala política humana, mal arte de gobernar… al sembrar xenofobia, racismo, expulsión entre personas que vienen a trabajar: me pregunto si es ésta la Europa de la generosidad. ¡Seamos generosos!, aunque la riqueza huya de nuestras manos. El pueblo español se conforma con poco: Un amor, un amigo/a, un libro… Bueno, ¡qué no nos quiten el fútbol! Es el pan nuestro de cada día. Pienso y reflexiono, ¿qué seré yo?: ¿Hombre rico, hombre pobre? ¿No será que soy un pobre hombre? Y es que la Unión Europea debe canalizar la cultura democrática de todos los que formamos parte de ella, y conseguir respeto y comprensión para aquellos que, contra su voluntad, necesitan abandonar sus naciones de origen en busca de un nivel de vida mejor, en busca de un trabajo. L. Tolstoi (1828-1910) novelista, manifestó que “la condición esencial para la felicidad del ser humano es el trabajo”. Debemos comprender que los emigrantes son seres necesitados y que, una vez conseguidos los dineros necesarios, regresarán a sus países de origen, pues aman la tierra donde han nacido. 

Ciertamente se suceden manifestaciones –en principio pacíficas pero que pueden terminar en verdaderas alteraciones del orden público–, de protesta por la presuntas vulneraciones de los Derechos humanos. El emigrante cobra menos por su trabajo, y, desde luego, trabaja más horas. No obstante, estamos comprobando la vulnerabilidad que corren las mujeres inmigrantes, tocante a convertirse en víctimas potenciales de la “violencia de género”. (Las españolas no quedan al margen de esta violencia.)  Y es que las primeras sufren violencia por parte de sus maridos, por parte de sus parejas sentimentales, por parte de sus novios…, y, a ciencia cierta, por parte de individuos que las desprecian por racismo y xenofobia: al final, y lo hemos comprobado, sufren agresiones sexuales e, incuso, la más grave de éstas: la violación.

Entiende uno que estos personajes deberían cumplir las penas íntegras. Todos sabemos y hemos comprobado que vuelven a cometer esta clase de delito, el cual deja a la mujer completamente destrozada para  el desarrollo futuro de su “vida sexual sana”. A nuestras mujeres siglo XXI hemos de protegerlas cono todos lo medios jurídicos que tengamos a nuestro alcance.   Quien ama y respeta a una mujer está amando y respetando al mundo entero. No olvidemos que, si nosotros estamos pernoctando en este valle de lágrimas, se lo debemos a ellas. Detrás de un hombre hecho siempre se encuentra una mujer hecha. “La mujer quiere ser amada sin razón, sin motivo: no porque sea hermosa o buena o bien educada o graciosa o espiritual, sino porque es” (Amiel, diario íntimo II).

{mos_sb_discuss:2}

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

(...)He nacido en Madrid, 8 de Noviembre de 1938. Estoy casado y con dos hijos. Soy esscritor, poeta y ensayista. Funcionario de La Administración del Estado(escala Ejecutiva), jubilado, pero con unas ansias enormes de seguir escribiendo para aprender de los demás. Informar, tratar de ilustrar y entretener forman parte de mi bagaje cultural, que renuevo a diario. Y en todo momento trato de transmitir tranquilidad y esperanza a la sociedad actual: todo dentro de una ética periodística adecuada a cada momento. Busco como articulista el informar cuanto antes lo que acontece a mi alrededor. Lo demuestro con mis humildes obras( hijos propios salidos de mis sueños): "Periodismo: ¡Difícil profesión!" (1995) y "Mi compromiso con el periodismo" (1998). Intento penetrar en el difícil mundo de la poesía, y lo lleva a cabo con silencios, diálogos con muertos y con la exaltación del amor a la mujer: el ser más maravilloso sobre la tierra. Trato de demostralo con mis libros de poemas : “Reminiscencias de mi juventud, Poemas" (1994), "Miscelánea de muertes, sueñosy recuerdos, poemas" (1995), "La realidad de mis silencios, poemas" (1997) y "La travesía de la vida, poemas" (2001).Siempre escribo para aprender de los demás, de sus críticas, de sus consejos...He tratado de no mentir, más uno lo haría en dos casos muy concretos: a) para salvar la vida de un ser humano, y b) para elogiar la belleza de una mujer –parto de la base de que para uno existen tan sólo mujeres menos guapas, pues toda mujer tiene su encanto...-.

Participa con tu comentario