Domingo 25 de septiembre de 2016,
Bottup.com

Insumisión y hartazgo de chantajes zafios dentro de la Junta de Extremadura

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

OPINIÓN / Reabren el expediente por desprotección a la familia de Silvia, que lleva casi tres años sin asistir a clase tras sufrir reiteradamente bullying sin recibir apoyo de las instituciones educativas, según denuncia su padre

El siguiente escrito, registrado ayer tarde, 12 de mayo, ha sido envíado y registrado a la Dirección General de Inclusión, Social, Infancia y Familias; a la Consejeria de Igualdad; a la Consejera de Educación; y al propio Presidente Autonómico de la Junta de Extremadura, Fernández Vara. ¡Estoy harto de chantajes zafios!

A la Dirección General de Inclusión Social, Infancia y Familias

Consejería de Igualdad y Empleo de la Junta de Extremadura

Avda. Reina Sofía, s/nº

Mérida

Me comunican que han procedido a la reapertura del Expediente de Protección, abierto en julio de 2007, por una falsa denuncia

El pasado día 9 de mayo de 2011 he recibido una carta de ustedes donde se me cita para una entrevista en las dependencias de esa Dirección General, dado que me comunican que han procedido a la reapertura del Expediente de Protección, abierto en julio de 2007, por una falsa denuncia.

Dado los acontecimientos de este kafkiano, mísero y vergonzoso caso es fácil prever la procedencia que ha dado lugar a esta ‘curiosa’ reapertura, dado que en pleno siglo XXI aún existe por muchos personajillos prepotentes y sectarios la fórmula fascista de desinformar, manipular y crear bulos que den lugar a una verdadera quema de brujas, mediante manipulados, falsos y desacreditativos informes, demasiado cercanos a aquellos que se usaban en los años posteriores a nuestra vergonzosa guerra civil española, mediante falsas denuncias, pero que, compruebo una vez más, son utilizados sistemáticamente por gentuza que no tiene el más mínimo remordimiento ante el daño que causa a familias y a los menores que la integran, con tal de satisfacer su ego y su enfermiza ética y código deontológico, usando para ello el omnipresente poder que le confieren determinados cargos político-administrativos.

Me comentan en ese escrito, con referencia …., que pretenden conocer cuáles son las necesidades y dificultades de mi familia y de qué forma pueden contribuir a la mejora, como ya expusiesen en la carta primera que me enviaron hace ya casi cuatro años y de la que prácticamente hacen copia en ésta y parece ser, no tomaron nota en estos dilatados y extorsionantes años.

A su vez, se amparan en el teórico deber de protección hacia los menores, mediante la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de Enero de Protección Jurídica del Menor y de la Ley 4/1994, de 10 de Noviembre de la Comunidad extremeña de Protección y Atención a Menores.

Pues bien, les recuerdo, como ya lo hice a su Consejera (de la que espero, los extremeños podamos desahacernos e incapacitarla finalmente por el bien de muchos ciudadanos y familias de bien. De ella y de la de Educación, como poco) registro en fecha 14 de marzo de 2008, mediante escrito de más de 20 páginas algún párrafo cual visionario previsor:

Me comentan en ese escrito que pretenden conocer cuáles son las necesidades y dificultades de mi familia y de qué forma pueden contribuir a la mejora

“No me cabe duda alguna que cuando mi hija atraviese la frontera de la Educación Primaria e intente coger el tren de la Educación Secundaria será un caso típico de paria, desubicada, aislada, hostigada y ejemplo claro de estudiante sometida a un proceso de bullying, en esa difícil etapa. Sería muy motivante para mí, sobre todo como padre, saber que me he equivocado en esa prevision. Ojalá que no tenga que recriminárselo y recordárselo, en un futuro cercano, a cada uno de los actores que están interviniendo en esta surrealista e hitchcockiana realidad, algunos de los cuales parecen padecer amnesia selectiva voluntaria.”

(Del escrito de 22 páginas, realizado a la Consejera de Igualdad y Empleo, registrado el 14 de marzo de 2008).

Aprovecho pues para recordárselo a las Consejeras aludidas y al Presidente actual a los que también irán sendas copias.

Les recomiendo además que se lean diversos escritos realizados en su momento, empezando por el dirigido a la entonces Consejera del ramo, Flores Rabazo en marzo de 2007, además de a los ya aludid@s Eva Mª Pérez y Fernández Vara,

Algunos antecedentes (IV)

cuatro meses antes de que ustedes me increpasen con esa apertura de expediente por falsa denuncia (y de la que fui advertido un mes antes por un inspector, en forma de que tendría problemas en el futuro); siguiendo con el escrito y anexos de marzo de 2008, y los siguientes a su Consejera de Igualdad,

A la consejera de Igualdad y Empleo de la Junta de Extremadura

e incluso a la de Educación,

Carta abierta y registrada a la Consejera de Educación. ‘Agradecimientos’

Les invito a estudiar cómo es posible que una asistenta social de mi ambulatorio se negara a auxiliar a mi hija en diciembre pasado, dudando de la niña y con muy malos modos

pasando por el realizado al anterior técnico que llevó el caso, entre otros escritos…

Espero que ustedes tengan el suficiente grado de comprensión lectora no mostrado ni por la Consejera, su Secretaria, ex Directora General de Infancia, técnicos anteriores que llevaron el caso y demás personajes que han tenido ocasión de desbaratar este desgraciado y mísero entuerto, por el que ya les conocen, no sólo a nivel nacional sino en muchísimos otros lares, gracias a Internet y a este padre al que aún le queda mucha dignidad y bastante decencia.

También espero como ya le comente a Nuría Sánchez Villa, ex directora General de Infancia y Familia, que cuando ustedes cierren un expediente previamente tengan la decencia ética y humana de verificar que las instituciones cumplen su cometido como la invité para que abriese una comisión de investigación sobre Educación, incluso de Servicios Sociales, como la propia ex Directora me confirmó al decirme que habían visto muy serias irregularidades.

Al respecto les invito a estudiar cómo es posible que una asistenta social de mi ambulatorio se negara a auxiliar a mi hija en diciembre pasado, por el clima tan polucionado que volvía a sufrir en su entorno escolar, cuando dicha asistenta, dudando de la niña y con muy malos modos, no quiso tomar nota ni escucharla a instancias del pediatra, y de la que desgraciadamente ya tenemos varios antecedentes muy graves sobre las actuaciones de tan pésima y partidaria asistenta.

Les invito también a aclararme cómo pueden existir fronteras en la situación de desamparo y protección institucional cuando ustedes manifiestan, en boca de su anterior técnico que es falta grave inmiscuirse en casos de otras Consejerías (en este caso Educación) para hacer cumplir que se verifiquen los derechos del menor, con el agravante en este caso incluso de que padece una discapacidad; es decir, están ustedes permitiendo la dejadez institucional, a la que otorgan primacía sobre el bien del menor y sus derechos inherentes.

Les invito a que me expliquen cómo pueden afirmar finalmente que este caso era debido a una agravación por sobreprotección

También les invito a que me expliquen cómo pueden afirmar finalmente que este caso era debido a una agravación por sobreprotección, como me indicó una patética psicóloga y anterior técnico de su departamento, cuando está muy constatado el acoso escolar y con el agravante de que me reprochaba mi supuesto deterioro mental por el que me ví obligado a realizar diversos informes médicos para cubrirme las espaldas, dadas las ‘argucias’ empleadas en este vergonzoso caso y que me han supuesto un quebranto económico y emocional muy importante.

En la actualidad, mi hija padece un cuadro ansioso-depresivo reactivo, motivado por el bullying sufrido durante demasiados cursos y escondido y disfrazado por parte de las instituciones autonómicas (Extremadura) y locales (Villafranca de los Barros), hecho por el cual, mi hija como ustedes saben, se vio obligada a dejar de asistir a clase desde el pasado 10 de octubre de 2008, último día que fue hostigada en uno de sus anteriores colegios, Rodríguez Cruz, tras haber cambiado de colegio, por hechos análogos en el anterior, Santa Mª de la Coronada. Este curso, tras negársele la matriculación en el curso pasado finalmente fue matriculada, muy irregularmente y vergonzosamente en el Colegio concertado Nuestra Sra. del Carmen (Vedruna), tras una llamada muy tardía por parte de la Delegación de Educación y dar el visto bueno, tras varios días de haber comenzado el curso y viendo que los avisos del padre no eran de vocerío sino de actitud firme y consecuente; es decir, no llevar a ninguno de mis hijos al colegio si no se permitía la matriculación de mi hija mayor, Silvia, la exiliada, la excluida, la marginada, la maltratada, la acosada, la víctima.

Vergonzoso y cínico, pues a mi hija se le pretendía que repitiese curso y, paralelamente, mientras ella estaba matriculada en un colegio californiano, el represivo estamento educativo seguía poniéndole faltas considerándo que estaba en 6º EP y no en 1º ESO. ¿Cómo entonces permitieron que mi hija pasase a 2º? Les recuerdo que constituye delito penal el falseamiento de informes, con el art. 390 en mano. Asimismo estaban violando la protección de datos de mi hija en este caso, como siguen realizando ilegalidades tras seguir negándome acceso al expediente académico de mis hijos.

En la actualidad, mi hija padece un cuadro ansioso-depresivo reactivo, motivado por el bullying sufrido durante demasiados cursos y escondido y disfrazado por parte de las instituciones

Lamentablemente, y como he podido volver a comprobar la ineptitud, incapacidad, complacencia, complicidad y/o, por ende, cobardía de todo un sistema educativo público y concertado, en connivencia con otros estamentos institucionales, nuevamente han sido incapaces de apoyar y ayudar a esta niña que, con tan sólo 10 años, ya manifestaba deseos de morirse, reproducido nuevamente en diciembre pasado, cuando ya la niña me comenta y somatiza esta falta de apoyo e inclusión real en su nuevo colegio y donde comienzan a producirse situaciones de exclusión, rumorologías, bulos, burlas y desprecios, siendo alertado el propio colegio en distintas ocasiones por quien les escribe, pero como vicio enquistado escondiéndose no sólo estas situaciones de acoso, sino incluso las obligadas de apoyo a una niña con unas necesidades educativas específicas no significativas pero necesarias para su inclusión, normalización y derecho a una educación digna, en igualdad de condiciones, incluso de discriminación positiva y respeto, y a la que las instituciones implicadas quieren ver como enferma mental, con patologías cercanas a la paranoia con tal de transmitir que no es víctima de acoso escolar sino, por ende, de ella misma.

Desgraciadamente, como pronostiqué no ya sólo en marzo de 2008, sino desde el año 2005, con escritos que lo avalan, he acertado en esa previsión.

Unido a estas gravísimas actuaciones y actitudes de ninguneo y de cinismo exacerbado, incluso se me han despreciado denuncias realizadas al Teléfono del Menor e incluso de la Asociación Anar, ambas muy conectadas a su departamento, pero finalmente no tomadas en consideración, pues ante mis explicaciones de la implicación de Direcciones Generales y Consejeras, el tema pasaba a ser intocable.

Ni siquiera ayudas para este alumnado han sido atendidas a pesar de cumplir escrupulosamente con cada uno de los requisitos, cual potestad graciable y chulesca de la Consejería de Educación, que arbitrariamente da las becas a quien considera pertinente, castigando a padres osados como el que les acusa por el hecho de buscar los derechos de una menor con muy serias problemáticas socio-educativas.

Incluso se me han despreciado denuncias realizadas al Teléfono del Menor e incluso de la Asociación Anar, ambas muy conectadas a su departamento

Con todo este cúmulo de despropósitos y cinismos están ustedes, en su conjunto, deteriorando no sólo el clima familiar, sino el entorno anímico-emocional de esta familia, donde el compadreo, ninguneo, banalización y represión institucional en forma de chantajes y represiones zafias hacia supuestas situaciones de desprotección hacia mis hijos, están dando lugar a una indefensión tal que como acosado institucional están realizando un homicidio voluntario sistemático hacia mí, dado que si siguen presionándome, hostigándome y acosándome me van a obligar a una muerte lenta pero real; no un suicidio, sino homicidio, puesto que es tal la represión, acoso y derribo que no descarto como ya anticipé a l@s lamentables Consejeras extremeñas de ¿Igualdad?, ¿Educación? y al propio Presidente Autonómico Fernández Vara, verme obligado y empujado por todos ustedes a una huelga de hambre radical, donde responsabilizaría a todos y cada uno de los actores, por pasiva o activa, de las consecuencias de la misma.

Para finalizar, informarles que me es imposible acudir a esa cita por motivos de tiempo, dinero y dignidad, dado que debo atender a mis hijos, y por el momento, a día de hoy, no dispongo de ayuda alguna y me debo al aprendizaje curricular, y estabilidad armónica y emocional que necesita, en este caso, mi hija.

Por otro lado, gracias a la ‘labor encomiable’ de ustedes, Educación, Servicios Sociales y otras instituciones corporativamente exacerbadas, me he visto obligado a dejar mi trabajo hace ya prácticamente tres años, por lo que en modo alguno gastaría un dinero que no tengo en afrontar viajes absurdos como el último realizado hace ya dos años, donde los recursos para explicar la situación que padecemos mi hija y yo pueda ser una buena inversión, dado que además han dado lugar con sus ‘nobles cometidos’ a un notable endeudamiento en mi economía doméstica, redundando en la inviabilidad de aportar terapia psicológica para atender la gran frustración y muy baja autoestima de mi hija, gracias al síndrome de negación, ninguneo, banalización y complacencia de ese acoso escolar sistemático sufrido, lo que redunda inexorablemente en una evolución muy insatisfactoria en niños que, como mi hija, está afectada por un notable déficit atencional, ya unido al cuadro ansioso-depresivo con stress postraumático reactivo, dado el ambiente tan intoxicado y dañino en su contexto escolar, gracias a la falta total de prácticamente todas las herramientas multimodales que estos niños necesitan, y a pesar de ser el padre quien en su día detectó el trastorno que sufre mi hija (y no el estamento escolar, como una vez más se falsea en informes corruptos).

Me he visto obligado a dejar mi trabajo hace ya prácticamente tres años. También he tenido que gastarme un dinero para certificar mi aceptable estado mental y psicológico del que ustedes dudaban

Como anteriormente les indicaba, también confieso que he tenido que gastarme un dinero importante para certificar mi aceptable estado mental y psicológico del que ustedes dudaban, a pesar de que esta vergonzosa situación de acoso institucional me ha dado lugar a un cuadro ansioso con tres lesiones en la retina del ojo derecho y otras somatizaciones (y que es un indicativo más de la desacreditación personal hacia mi persona y rasgo típico en situaciones de acoso y marginación, como lo confirman especialistas de la talla de Iñaki Piñuel y Araceli Oñate, a la que tengo el gusto de conocer).

Si finalmente se animan a entrevistarse conmigo, les aliento a que lo hagan en mi casa, tras informarme por escrito. Eso sí, vengan ustedes desayunados, pues no serán ustedes bien recibidos; aunque los atenderé adecuadamente, a pesar de que, como digo tras tanto daño sufrido, no se lo merecen (mi supuesta inteligencia emocional existe, mi sumisión ante vendettas e injusticias, no).

Y aunque me dejo muchas cosas en el ‘tintero’, ya que mi tiempo es oro y se lo debo entre otras personas a mis hijos, espero que haya podido quedar convenientemente claras sus ‘inquietudes’ respecto a conocer cuáles son las necesidades y dificultades de mi familia y de qué forma pueden contribuir a la mejora; inquietudes que parecen ser no fueron entendidas por el anterior equipo de técnicos y psicólogos muy, supongo, cualificados. Inquietudes que ustedes difícilmente pueden satisfacer, pues hasta la fecha sólo han dado muestras de incapacidad para atender las necesidades y protección hacia una niña marginada y acosada en su entorno socio-escolar, en connivencia con Educación y otros grupúsculos del ramo; ‘inquietudes’ que llegan tarde, muy tarde me temo, pues quedaron en ella secuelas de por vida gracias a la desidia y compadreo institucional. Ya es tarde y mi hija definitivamente no pisará colegio tradicional alguno, reservándome el que mi hijo siga o no acudiendo, dependiendo de cualquier obstáculo hacia él, en su aún colegio actual.

Les informo que tras registrar este escrito, lo divulgo y difundo por los cauces que entienda pertinentes, dado que ustedes en modo alguno han dado respuestas a mis múltiples cuestiones y porque entiendo que debo luchar por los derechos de mis hijos como menores y por el mío propio como protector de mis hijos, ante unas instituciones a las que considero represivas, acosadoras y fagocitantes en el caso que me ocupa.

Espero que al menos, tras el 22 M, algunos implicados vayan, como poco, a la calle.

Manuel Rodríguez González, padre de Silvia R., menor acosada sistemáticamente y desatendida por la complacencia, complicidad y por ende, cobardía de muchas instituciones regionales extremeñas.

Villafranca de los Barros, 12 de mayo de 2011.


Subtítulo y destacados

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Participa con tu comentario