Jueves 08 de diciembre de 2016,
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Internet en China: 400 millones de comentaristas

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REPORTAJE / Hoy comienza en Madrid el II Asia Geek, donde se analizan la vida digital y tendencias urbanas de varios países asiáticos. China, con la mayor y más dinámica comunidad de internautas, ha desarrollado un Internet con una enorme influencia en los medios tradicionales y el Gobierno

Beijing (China). El caso Xilige es buen ejemplo para comprender la dimensión y el poder que ha alcanzado Internet en China. En febrero de este año, un internauta colgó en un fórum dos imágenes de una persona sin hogar en Ningbo, en el sur del país. En menos de 24 horas su entrada recibió más de 700.000 visitas y 4.000 comentarios, todos ellos fascinados por el atractivo de este vagabundo y su estilo a la hora de vestir. Le apodaron Xilige (mirada profunda) y sus fotos corrieron como la pólvora por miles de blogs y páginas webs, donde fue calificado como ‘el mendigo más guapo de China’. A los pocos días, su popularidad traspasó las fronteras de la Red y llegó a los medios de comunicación de forma espectacular: las televisiones de todo el país, e incluso la prensa extranjera, se peleaban día tras día para sacar la exclusiva sobre su paradero y su familia. De un fórum de Internet a estrella mediática.

No son solo muchos, sino además, muy participativos: son los mayores usuarios de blogs y redes sociales

Esta es una historia que se repite con frecuencia en la web en China, un lugar mucho más vibrante y dinámico de lo que suelen presentar los medios de comunicación. Además de su enorme poder para influir en los medios tradicionales, el caso Xilige demuestra que los fórums o BBS han capitalizado el debate en la web, que la mayoría de jóvenes sólo se informan a través de Internet y que los chinos son de los usuarios más participativos de todo el planeta.

China tiene no sólo la mayor comunidad de internautas del mundo, más de 400 millones, sino que además los usuarios chinos son los que más utilizan los blogs y redes sociales. La empresa TNS, especializada en nuevas tecnologías, publicó en diciembre de 2008 un informe en el que afirmaba que los internautas chinos eran los que pasaban más tiempo en Internet y compraban más cosas on-line. En este estudio, en el que se analizaban otros quince países, los chinos menores de 25 años empleaban un 50% de su tiempo libre en Internet y eran los que más importancia le daban a la Web en su vida diaria. No son sólo muchos, sino que además son muy participativos.

“Los blogs son el arma más poderosa que uno tiene en la vida. Son una forma de sociedad civil abierta que tenemos antes de que llegue la verdadera democracia”

Además de su enorme tamaño y su vibrante participación, el Internet chino tiene la particularidad de que los medios de comunicación tradicionales no han conseguido controlar el flujo de información. Las páginas más visitadas para leer noticias en China (Sina, Sohu, Netease...) solamente existen en Internet y no tienen ni cadenas de televisión ni medios impresos. Estos portales, en los que se recogen las noticias más interesantes publicadas por los medios y que cuentan con muchísimos otros servicios (email, twitter, fórums, blogs, etc.), han marginalizado a los medios tradicionales, que de momento han perdido la batalla en la web. Esto ayuda a potenciar un acceso más variado y abierto a la información. Es como si nadie hiciera caso al diario El País o El Mundo en la web española.

Censura versus bloggers

Las páginas más visitadas para leer noticias en China solamente existen en Internet. Es como si nadie hiciera caso al diario El País o El Mundo en la web española

Aunque la mayoría de jóvenes chinos (que son los principales usuarios intensivos de Internet) no están demasiado interesados por la política, Internet ha cambiado por completo la forma en la que el poder se relaciona con sus ciudadanos. Para empezar, el Gobierno se ha lanzado a la batalla por controlar y guiar a la opinión pública, censurando páginas, borrando directamente los contenidos que no son de su agrado, presionando a bloggers o multando a aquellas empresas que no siguen sus directrices. Como consecuencia de esto, páginas como Amnistía Internacional, Reporteros sin Fronteras, sitios sobre la masacre de Tiananmen, el Dalai Lama o el Falun Gong están bloqueados. En esta criba también han caído algunas de las webs más populares en Occidente, como Facebook, Twitter o Youtube.

A pesar de esto, Internet se ha convertido en un arma muy poderosa para presionar al Gobierno, generar debates y destapar noticias. La censura funciona relativamente bien para algunas cosas, pero es inútil cuando el interés de los internautas es demasiado grande. Como decía ya a finales de 2008 Roland Soong, autor de uno de los blogs más famosos en inglés sobre China: “Internet se ha vuelto tan grande que está fuera de todo control. ¿Cómo controlas 11 millones de páginas webs chinas? Los clásicos 30.000 policías de Internet son inútiles contra estos números”.

Un ejemplo de los muchos que suceden todas las semanas lo protagonizó hace un par de meses Han Han, probablemente el bloguero más leído del mundo y un joven que se ha convertido en el emblema de toda una generación. Tras la mudanza de Google a Hong-Kong, Han Han publicó un post en el que criticaba al mismo tiempo a los internautas chinos, a Google y al Gobierno. Su artículo fue eliminado a los pocos minutos, pero ya era demasiado tarde. A través de las RSS y de la cantidad de blogs que lo reprodujeron, sus ideas consiguieron circular por Internet sin demasiados problemas, reproducidas en decenas de páginas webs. El Gobierno puede hacer desaparecer un artículo de un blog, pero no puede acabar con el efecto multiplicador de la enorme comunidad de internautas.

Aunque la importancia de Internet en todo el mundo tiene unas características comunes, en China la dimensión de blogs y redes sociales es sencillamente otra cosa. Ai Weiwei, probablemente el artista y disidente más conocido del momento, se ha lanzado a exponer sus ideas y criticar al Gobierno a través de su blog. “Los blogs son el arma más poderosa que uno tiene en la vida. Son una forma de sociedad civil abierta que tenemos antes de que llegue la verdadera democracia”, ha declarado Ai Weiwei, que se hizo especialmente molesto para el Gobierno con su investigación sobre las escuelas derruidas tras el terremoto de Sichuan en 2008.

En la misma línea se mueve Kato Yoshikazu, un japonés especializado en nuevas tecnologías e Internet. “Los blogs son algo con características chinas. Es razonable decir que los blogs han cambiado este país. Hablo desde la perspectiva de un japonés que ha estado en Australia y en Estados Unidos, y en ningún lugar se parece a lo que está pasando aquí”, declaró en un encuentro entre bloggers organizado por la empresa Sohu.

La mudanza de Google a Hong-Kong
¿Ha cambiado algo de todo esto con la salida de Google del país? Casi nada. El cierre del buscador chino ha significado la pérdida de una de las empresas más exitosas del mundo, lo cual no es poco, pero a efectos prácticos los internautas de hoy tienen las misma posibilidades de acceso a la información que tenían antes. Google ya no censura los resultados de sus búsquedas, pero el trabajo lo hace ahora el Gobierno, que imposibilita abrir las páginas del buscador de Hong-Kong, como en todos los demás.

Censura: el Gobierno puede hacer desaparecer un artículo de un blog, pero no puede acabar con el efecto multiplicador de la enorme comunidad de internautas

La salida de la empresa estadounidense sí que ha puesto otros temas sobre la mesa, como por ejemplo los intereses económicos detrás de muchas de las páginas extranjeras censuradas por Pekín. El ataque de hackers desde China a las cuentas de Google fue tan sólo la gota que colmó el vaso. Antes de eso, otros servicios de la empresa estadounidense como Blogspot, Youtube o Picassa ya habían sido bloqueados.

Google se cansó de no poder desarrollar su negocio; mientras tanto, el buscador chino Baidu, líder con un 65% del mercado de búsquedas, se frotaba las manos. Lo mismo ha pasado con la censura de Facebook o Twitter, que han permitido el desarrollo de aplicaciones nacionales muy parecidas como Renren o el Twitter de Sina. Parece como si China quisiera invitar a las empresas extranjeras de Internet durante cierto tiempo, pero siempre asegurándose de que las páginas chinas (más fáciles de controlar y con mayores beneficios económicos para el país) sean las predominantes. Muchos piensan que la censura se ha convertido además en una medida económica proteccionista.

A pesar de que Internet es, sin duda, el medio por excelencia para el debate político y social, tampoco conviene sobrevalorar la influencia en el gran público. La mayoría de internautas, como en muchas partes del globo, se dedica sobre todo a participar en fórums, descargar películas y jugar on-line. La realidad mayoritaria de Internet se parece mucho más al caso Xilige que al artista Ai Weiwei.

La explosión de los vídeojuegos on-line
Es precisamente en el desarrollo de juegos para ordenador, casi siempre conectados a la Red, donde China promete aportar mucho a nivel mundial. Basta con entrar en cualquier cibercafé del país, plagados de adictos a los videojuegos, para comprender la dimensión que estos juegos han alcanzado en China.

La enorme interacción de los usuarios es precisamente una de las características de los juegos desarrollados en este país, donde se pueden intercambiar puntos, establecer relaciones entre los diferentes participantes y donde los juegos están conectados a otro tipo de servicios, como por ejemplo Tencent QQ, el servicio de mensajería instantánea más popular en China. Andy Tian, antiguo trabajador de Google y ahora mismo con su propia empresa en el sector de los videojuegos, lo tiene claro: “Muchos chinos se van a Occidente para aprender cómo se hacen algunas cosas, pero para otros sectores, como el de los videojuegos, somos los occidentales los que tenemos que venir a China”.

El rol de Internet en China está siendo tan importante por varios motivos, entre ellos el descrédito histórico de los medios tradicionales chinos, la pasión asiática por las nuevas tecnologías y una sociedad que mira hacia el futuro sin contemplaciones. Todos estos factores han creado una comunidad enorme de internautas, incontrolable, participativa, creativa y que no deja de crecer día tras día. Una comunidad con un gran poder para influir en los medios tradicionales, las tendencias sociales y el Gobierno.

Fotografías: imagen 1, imagen 2 e imagen 3

Daniel Méndez es el responsable de Zai China, Noticias ‘de verdad’ desde China


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Sobre el autor

1 comentario

  1. Anónimo 11/06/2010 en 12:34

    Estoy de acuerdo con la filosofía del comentario. Hace poco recibí una presentación que reflejaba la tremenda miseria y desatención médica y social en una provincia argentina (El Chaco). Ese video en Argentina está censurado. Sin embargo, está llegando a miles de personas de aquel país. Creo que la fuerza de este medio es imparable.

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