Sábado 24 de septiembre de 2016,
Bottup.com

¿Nueva reforma educativa en España?

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

 

INTERPRETACIÓN / El descenso de los ingresos públicos y los recortes en educación, podrían forzar una reforma para paliar las endémicas tasas de fracaso escolar y el paro juvenil

La economía de España se ha basado en el último decenio en la conocida ‘dieta mediterránea’, cuyos ingredientes principales eran el ‘boom’ urbanístico, el turismo y el consumo interno, y que creaba excelentes platos minimalistas, de apariencia altamente sugestiva y precio desorbitado, pero vacíos de contenido culinario y con fecha de caducidad impresa, 2008, y que provocará en la sociedad española la implementación de nuevos hábitos socioeconómicos.

Las Comunidades Autónomas has recortado el presupuesto eductivo en 1.600 millones con respecto a 2010

El siguiente análisis trata de los elementos racionales que intervienen en el proceso educacional y su evidente falta de interconexión, plasmada en las endémicas tasas de fracaso escolar y en la escasa o nula implicación de las autoridades educativas, agravado por el drástico descenso de ingresos del Estado y Comunidades Autónomas y sus efectos colaterales en los presupuestos educativos para el quinquenio 2012-2017.

Así, según El País, la crisis habría obligado a recortar los presupuestos de Educación de las comunidades autónomas en 2011 (de quien depende más del 80% del gasto educativo) en casi 1.600 millones de euros con respecto a 2010 y la agencia de calificación Fitch ha advertido que es “imprescindible reformar el sector sanitario y educativo porque estas partidas representan el 60% de sus presupuestos, además de añadir que la nota a las regiones españolas dependerá de cómo resuelvan sus problemas de liquidez y tesorería”.

Según la agencia EFE, “la agencia de calificación de riesgos Standard&Poor’s (S&P) calcula que el déficit de las comunidades autónomas ascendió en 2011 al 2,1% del PIB”, por lo que no es descartable que muchas Comunidades se declaren insolventes y cedan las competencias de Sanidad y Educación al Gobierno central, quien se vería obligado a incrementar sus gastos por cuenta corriente y haría imposible el objetivo de alcanzar para 2012 un Déficit por Cuenta Corriente del 4,4%.

Además, el drástico descenso de los ingresos del Estado y el bestial incremento de las prestaciones de desempleo (en 2012 podrían ser necesarios 40.000 millones), provocará la aparición de déficit de la Seguridad Social para el quinquenio 2012-2017, lo que conllevará una dramática reducción de los subsidios sociales, que afectaría a la duración y cuantía de las prestaciones de desempleo, a las pensiones de jubilación y viudedad y a la educación y sanidad pública, gratuita y universal (con la implantación del copago), no siendo descartable la utilización de la ‘hucha de las pensiones’ (estimada en julio en 62.000 millones de euros) para poder sufragar las necesidades del Estado en el Bienio 2012-2013.

El déficit de las Comunidades Autónomas puede llevar a la cesión de las competencias en sanidad y educación al Gobierno central

Presumiblemente, la recesión económica que se avecina originará la desaparición de los centros concertados al desaparecer las subvenciones públicas (los cuales deberán reciclarse en privados o extinguirse por inanición económica), quedando los centros privados como paradigma de la excelencia educativa y refugio exclusivo de las clases económicamente solventes. Así, según el portavoz de la Federación de Religiosos de la Enseñanza, Luis Centeno, en declaraciones a Europa Press, la situación es especialmente preocupante en Islas Baleares, Castilla-La Mancha y en especial en la Comunidad Valenciana, donde alrededor de 450 colegios concertados reclaman al Gobierno de la Generalitat una cantidad que ronda los 30 millones de euros.

Por otra parte, el aumento de la población escolar de origen inmigrante (9% del total de población escolar) y la irregular distribución de la misma en los centros docentes sostenidos con fondos públicos (un 82% va a la escuela pública y solo el 14,1% a colegios concertados, según datos del Ministerio de Educación), ha conllevado la necesidad de ingentes medios materiales y humanos y el consiguiente aumento de las partidas presupuestarias que no podrán materializarse en el próximo quinquenio debido a la recesión económica, quedando la enseñanza pública convertida en la mayoría de los casos en guetos de inmigrantes.

Todo ello acelerará la previsible fractura social que, junto con la agudización de la crisis económica, podría provocar la aparición de sentimientos xenófobos en la población española (debido al recorte de la oferta laboral y consecuente feroz competencia por los puestos de trabajo), la proliferación de insalubres poblados ilegales y la conversión de numerosos barrios periféricos en auténticos guetos de inmigrantes.

La desaparición de la gratuidad del tramo educativo de 0-6 años (educación infantil) puede hacer que quede el mantenimiento de las guarderías infantiles en manos de ayuntamientos y padres de familia, lo que podría suponer la extinción de cerca de 10.000 plazas de profesores que deberán reciclarse para incorporarse a los nuevos parámetros de la Educación Primaria.

En esta pasada década, el insuficiente apoyo institucional y ausencia de la necesaria flexibilidad laboral en las empresas para lograr la conciliación de la vida laboral y familiar ha provocado la proliferación de guarderías infantiles públicas y privadas.

La situación de los centros educativos concertados es preocupante al no recibir las subvenciones públicas, especialmente en Baleares, Castilla-La Mancha y C. Valenciana

La crisis económica provocará que las Comunidades y Ayuntamientos se desentiendan de pagar el 60% de los gastos de funcionamiento de las guarderías que les corresponde dejando todo el coste en manos de los progenitores, lo que aunado con el ingreso en la lista de parados de uno o ambos cónyuges provocará su progresiva desaparición al desaparecer su necesidad.

¿Nueva reforma de la Educación?

La declaración de insolvencia de numerosas Comunidades Autónomas podría forzar al Gobierno central a asumir las competencias educativas para todo el Estado, lo que aunado con el drástico recorte de inversiones que se prevén debido a la caída en picado de los ingresos del Estado, podría obligar al Gobierno central a promulgar una nueva Ley Orgánica de la Educación en el próximo quinquenio con los siguientes tramos o etapas:

1. Instauración del tramo 6- 14 años como Educación General Básica Obligatoria (EGBO), que llevará aparejada la desaparición del Segundo Ciclo de la Educación Secundaria y la necesaria incardinación en el futuro Bachillerato de cerca de 10.000 profesores del Segundo Ciclo de Secundaria.

Así, la nueva Educación Primaria (desde los 6 a los 12 años) estaría impartida por tutores generalistas (con dominio del inglés y de las lenguas vernáculas en los territorios con lengua diferenciada), que impartirán todas las materias y que sufrirán un incremento de su horario lectivo semanal hasta alcanzar las 25 horas, pasando el ratio de alumnos del 13,5% actual al 20% y soportando una notable reducción de sueldo.

En esta etapa se primarán las competencias lingüísticas (comprensión y expresión oral y escrita) y matemáticas (cálculo mental, operaciones y comprensión y resolución de problemas), impartiéndose plástica, música y educación física en inglés por el tutora generalista.

Asimismo, será objetivo fundamental la adquisición de hábitos básicos para la maduración personal del niño, como la necesidad de unos horarios reglados, adecuada alimentación, motivación a la lectura, valoración del esfuerzo personal como vehículo de satisfacción, y superación individual así como el fomento del ahorro ante el futuro mediato.

Se está considerando una nueva reforma del sistema educativo, que previsiblemente eliminará uno o dos años de enseñanza obligatoria

Hasta el momento actual, su inadecuada adquisición (o incluso ausencia total de ellos en los casos más extremos), ha conducido a la aparición de niños superconsentidos e hiperprotegidos con fácil tendencia a la frustración ante el menor revés o dificultad y con serios problemas de concentración e interiorización de los contenidos escolares, debido al uso abusivo de todo tipo de medios audiovisuales en su entorno familiar, derivando en ciertos casos en adicción severa.

2. En cuanto a la futura Secundaria, quedará reducida al actual Primer Ciclo (12-14 años), dentro de la EGBO, siendo impartida por profesores polivalentes (todoterreno) que verán aumentado su horario lectivo hasta las 21 horas semanales, el ratio de alumnos del 11% actual al 15% y su cuota parte correspondiente en cuanto a la disminución de su sueldo.

En esta etapa, además de la consecución de los objetivos académicos propios de este nivel, se dará prioridad a la transmisión de valores en desuso en la sociedad actual, como la necesidad del diálogo y comunicación interpersonal para resolver conflictos y la valoración del esfuerzo personal para lograr metas concretas, y de paso finiquitar la actual asincronía entre los idearios de la escuela y el resto de la sociedad.

Con ello se conseguirá reconducir el lamentable adelanto e intensificación de los rasgos típicos de la adolescencia (pasotismo y rebeldía), fruto de la imagen transmitida por la publicidad y los medios de comunicación, para lograr acelerar la llegada de nuevos consumidores y la silenciosa revolución conocida como ‘golpe de mano incruento’ por parte de los adolescentes, convirtiéndose en muchos de los casos en vulgares déspotas y basando su actuación en la ley del mínimo esfuerzo y máximo provecho, refrendado con la obtención de todo tipo de caprichos materiales

La manifiesta inoperancia funcional de la LOGSE, LOCE, LOE y demás sopas de letras basadas en la falacia de la promoción automática o semiautomática, falta de valoración del esfuerzo personal y pérdida vergonzante de la autoridad del profesor, se ha visto reflejada en las tasas insultantes de fracaso escolar en la Educación Secundaria Obligatoria (el 31% no concluye la educación secundaria), las raquíticas tasas de población escolar que alcanzan el nivel de secundaria postobligatoria (Bachillerato y FP de grado medio) y los decepcionantes resultados cosechados en lo sucesivos Informes Pisa (en el último realizado en 2009, los resultados siguen por debajo de la puntuación media de los países de la OCDE, situando a España en el puesto 26 de 33).

La reforma del sistema educativo podría dejar un panorama muy similar al anterior a la logse, con enseñanza obligatoria hasta los 14, bachillerato de tres años y un nuevo COU

Dichos jóvenes no conseguirán la titulación mínima exigida para la incorporación al mundo laboral, lo que les llevará a convertirse en mano de obra no cualificada y fácilmente explotable. Así, según el informe del MEC ‘Datos y Cifras del Sistema Universitario Español 2010-2011‘, de los más de cuatro millones de parados en España, el 21,3% tienen educación primaria, el 37,1%, primera etapa de educación secundaria, el 22,4% son de segunda etapa de educación secundaria y sólo el 10% son universitarios.

3. Implementación del nuevo bachillerato de tres años de duración (14-17 años). Retornaríamos así a escenarios ya olvidados de los años 90 (BUP), impartiéndose en los dos primeros años materias básicas comunes para todos los alumnos y en el tercer año el alumno deberá optar entre las ppciones de ciencias, letras y tecnología, debiendo superar un posterior curso académico de un año similar al antiguo COU (Curso de Orientación Universitaria), como paso previo a la entrada en la universidad. Además, el nivel de exigencia se elevará en consonancia con las exigencias del Plan Bolonia, con lo que sólo los alumnos con media de notable en bachillerato podrá pasar a la universidad, debiendo el resto optar por la FP de Grado Superior.

Revitalización de la Formación Profesional

La formación profesional siempre ha sido la gran Cenicienta de nuestro obsoleto sistema educativo, por lo que resulta imperioso un redescubrimiento de la formación profesional por parte de la sociedad y autoridades educativas y, para lograrlo, deberá contar con las necesarias inversiones en equipamiento y material humano y estar interconexionada con empresas punteras en I+D para así conseguir profesionales que puedan afrontar los retos de la vertiginosa revolución tecnológica de la sociedad virtual y global en que vivimos.

Asistiríamos así a un Ciclo Formativo de Grado Medio al se podrá acceder después de haber obtenido el título de la nueva Educación General Básica y Obligatoria (EGBO) o bien haciendo una prueba específica de acceso a grado medio para la que será necesario tener 14 años; y un Ciclo Formativo de Grado Superior, al que se podrá acceder después de haber obtenido el título de FP Grado Medio, Bachiller o haciendo una prueba específica de acceso a grado superior para la que será necesario tener 17 años.

También podría tener lugar la promulgación de una nueva ley de universidades, acabando con el apoyo a universidades públicas con escasa vinculación empresarial

La nueva ley establecerá también en los Ciclos Formativos de Grado Superior la necesidad de finalizar con un Módulo de Proyecto, similar al de las Ingenierías y tras haber terminado un Ciclo Formativo de Grado Superior (CFGS) se podrá acceder a algunas diplomaturas y licenciaturas universitarias compatibles con la temática estudiada durante el ciclo, como ya sucede en la actualidad.

Podría tener lugar la promulgación de una Nueva Ley Orgánica de Universidades, que acabaría con la política de subvenciones públicas a universidades públicas con escasa o nula vinculación con grupos empresariales innovadores.

En los años setenta, asistimos en España a la proliferación irracional de universidades públicas y privadas, motivada en la mayoría de los casos por intereses económicos e ideológicos y por el aldeanismo de los políticos autonómicos. Así, en 1984, España contaba con 34 universidades y 700.000 estudiantes y en el 2011 serían un total de 76 universidades (48 públicas y 28 privadas) y 1.559.000 estudiantes, según los datos del INE de 2009.

Sin embargo, el descenso de la tasa de natalidad (estimaciones de un descenso del número de estudiantes universitarios del 1,5% medio anual) y la crisis económica provocará un descenso acusado de la tasa de población universitaria y la extinción de incontables universidades, quedando el resto reducidas a meras expendedoras de títulos que conducirán al futuro licenciado a optar entre minijobs ‘seiscieneuristas’ e interinidad vitalicia (excepción hecha del funcionariado público y las élites universitarias) o emigrar a países tecnológicamente avanzados de nuestra área geográfica.

Convendría recordar que en estos últimos años, España habría sido pionera en los campos de energía renovable (fotovoltaica, biomasa y eólica), telecomunicaciones, biofarmacéutica, biotecnología, oceanografía, ecoindustria, infraestructuras, construcción naval, automotriz, máquina herramienta y sector financiero, pero según las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2011 más de 62.000 españoles emigraron a países europeos (la mayoría jóvenes universitarios en busca de un primer empleo).

La situación laboral de los jóvenes con titulación universitaria podría dar lugar a que continue la ‘fuga de cerebros’, después de que en 2011 62.000 españoles emigraran

Ello se traducirá en una fuga masiva de cerebros que aunada con el drástico recorte de inversiones en I+D+i terminará por convertir a España en un país tercermundista a nivel de investigación e innovación, condenado a comprar patentes extranjeras y producir productos de bajo perfil tecnológico que requieran mano de obra de escasa o nula cualificación y fácilmente explotable.

De todo ello se deduce la necesidad urgente de un pacto educativo a tres bandas: (asociaciones de padres, profesorado y autoridades educativos) para consensuar los valores que se deben transmitir y los mínimos educativos que se deben lograr así como establecer el calendario de aplicación de dicho pacto y la cuantificación económica de la inversión educativa, intentando por un lado que en breve plazo de tiempo se logre salir del furgón de cola educativo de Europa y por otro paliar la inevitable fuga de cerebros al exterior.


Subtítulo, destacados y enlaces

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario