Miércoles 16 de abril de 2014,
Bottup.com

“¡Papá, papá, quiero ser bombero!”

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Es el deseo de un niño que ve como su humilde casa, construida de madera, en uno de las barriadas más pobres de la ciudad, es destruida por el fuego

“Hoy día, ya los niños no se interesan en jugar al policía, al médico, a los caballitos y vaqueros, porque ya existen: el Internet, los autos fantásticos y los tiraderos de basura”.

Esta tarde, en una de las colonias proletarias de esta ciudad, el fuego arrasó con una humilde casa construida con madera, construcción ubicada en una de las alejadas colonias del centro de la ciudad, zona conocida por sus constantes problemas delictivos, de problemas comunes entre ejidatarios e invasores que buscan un suelo donde construir y tener un techo para guarnecerse, lugar donde raramente se ve un auto-patrulla hacer rondines de prevención.

La construcción se encontraba hecha dentro de lo que fue en otrora tiempos el cauce de un río y que hoy sirve de tiradero de basura además de, como en este caso, lugar para edificar una pequeña casa.

Influenciados de alzanzar el sueño americano, abandonan su tierra, su familia, sus raíces y únicamente logran llegar a ser uno más de la larga lista llamada: víctimas de la pobreza

Terreno invadido por gente de escasa preparación, pobres y a las que, un lugar digno les es negado por nuestro H. Gobierno, al tratarse de personas de escasos recursos económicos, migrantes que, influenciados de alcanzar el sueño americano, abandonan su tierra, su familia, sus raíces y únicamente logran llegar a ser, uno más de la larga lista llamada: víctimas de la pobreza, víctimas de la realidad nacional.

Eso, cuando no se conviertan en una cruz más que junto a las miles ya existentes, será colocada ‘In memoriam’ en la línea fronteriza, por fallecer en su intento de cruzar al país vecino en busca de esa mejora personal o familiar.

Por consiguiente, dado su fracaso y al quedarse a radicar en esta ciudad, se emplean logrando ingresos mínimos per capita que apenas si cubre el indispensable sustento diario en algunas familias (comida) y en otras, ni eso alcanzan. Entonces se convierten en la gente que los políticos alimentarán de promesas y que ahí permanecerán, esperanzados en un mejor futuro.

Se quemó todo, sí, pero ¿a qué se le llama todo? Si sus muebles eran: un colchón colocado sobre un piso de tierra, útil para que durmieran dos adultos y dos menores de edad; una parrilla eléctrica, la cual se conectaba a la electricidad tomada ilegalmente; tres cobijas insuficientes para los crudos inviernos; y la ropa de uso diario de todos. ¿Lo demás? Qué importa si todo era materia de deshecho, cosas viejas recogidas de ahí mismo, de ese basurero.

El padre que lloraba con sus dos menores frente a toda la gente reunida en torno a tan desagradable suceso, morbosa, expectante por lo sucedido. Escucho a un niño decirle: “Papá, yo de grande voy a ser bombero para llegar a tiempo”. No hubo respuesta, pero a los que le escuchamos –creo- se nos movió el sentimiento interno y algo nos motivó a acariciar esa cabeza infantil, aún ignorante de la maldad de los adultos.

Entonces se convierten en la gente que los políticos alimentarán de promesas y que ahí permanecerán, esperanzados en un futuro mejor

No hubo desgracias personales que lamentar afortunadamente, la familia aún se mantiene de pie, el terreno ahí seguirá y seguramente la misma familia lo rehabilite para continuar viviendo así, como Dios le de a entender.

Los bomberos concluyeron su labor, el padre de familia les agradeció el intento de rescatar lo poco que se tenía, aunque no se logró.

Los niños les dieron las gracias con un apretón de manos y, dejando de lado lo llorosos que se encontraban, aceptaron un dulce que les fue entregado.

Quise compartir con todos ustedes esta historia y con su permiso también quiero desde aquí decirles a todos esos bomberos, héroes anónimos que velan por sus semejantes, que desconocen una noche de Navidad en familia, de un festejo nocturno, de un día de fiesta nacional: ¡Gracias! ¡Ojalá su desinterés por servir a la comunidad sirviera de ejemplo para que muchos de nuestros gobernantes lo tomaran de igual manera!


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