Jueves 29 de septiembre de 2016,
Bottup.com

¿Qué política económica y social será realmente la de Rubalcaba?

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En algunos países hay ricos que por coherencia piden pagar más impuestos, pero en este país la mayor parte de los diputados parece que van en sentido contrario al querer reformar ahora la Constitución

¿Es que tanto el PSOE de Rubalcaba como el PP de Rajoy van a variar la política neoliberal que se está ‘dictando’ desde los grandes organismos internacionales desde hace años?

Quizá, a día de hoy, la única diferencia sustancial entre estas dos opciones no consista en la política económica que van a adoptar, sino en las medidas sobre el estado del bienestar que llevarán a cabo unos u otros.

La única opción para todos aquellos que no formamos parte de las clases privilegiadas es que por fin haya un líder político con el suficiente valor y poder en la izquierda que haga frente a la presión de los que más tienen

A estas alturas, todos aquellos que hayan leído mis artículos creo que ya saben sobradamente que no me seducen en absoluto las propuestas económicas y sociales de la derecha, pero eso no hace que, evidentemente, les pida responsabilidades a todos aquellos que se amparan en unas siglas ideológicas de izquierda a las que deberían respetar y, por supuesto, no traicionar para así conseguir sociedades más justas y equitativas en donde no existiesen esas diferencias tan grandes entre ricos y pobres o, lo que podría ser lo mismo hoy en día, que cada vez hayan más milmillonarios a la vez que más gente que traspasa y entra de lleno en ese temido umbral de la pobreza (según algunas estadísticas en España ya hay nueve millones de pobres).

Por lo tanto, y sabiendo que muy probablemente la política económica de la derecha se va a seguir centrando en el neoliberalismo (nada de impuestos a los que más tienen, nada de poner una conveniente tasa a las grandes transacciones económicas, nada de hacer frente de verdad a la economía especulativa) y no en fomentar o conservar el estado del bienestar (como ya saben algunos parece que suspiren por todo lo privado tanto en salud como en educación, así como también en incentivar un sistema privado de pensiones o en vender lo poco que le queda ya al Estado), la única opción viable para todos aquellos que no formamos parte de las clases privilegiadas (más del 90% de la población) es que por fin haya algún líder político con el suficiente valor y poder en la izquierda que, de una vez por todas, haga frente a la presión de los que más tienen (llámenle ‘los mercados’, las grandes multinacionales, o como mejor prefieran).

Nuestra primera misión como ciudadanos debería ser fomentar nuestra propia autocrítica, preguntarnos si nos hemos informado lo suficiente acerca de lo que realmente nos proponen los dos grandes partidos

Así pues, pienso que si de verdad queremos avanzar y no tener más de lo mismo, nuestra primera misión como ciudadanos debería ser la de fomentar nuestra propia autocrítica, es decir, preguntarnos si nos hemos informado lo suficiente acerca de lo que realmente nos proponen los dos grandes partidos. Y al hilo de esto, y como según parece el Partido Popular no ha variado un ápice su discurso desde hace años (creo que todos aquellos que intentan realmente informarse saben que abraza el neoliberalismo, pero de cara a la opinión pública a lo único que se dedica es a la crítica destructiva y a no dar muchas pistas de lo que hará a esa población que por regla general no se suele informar a fondo), en este artículo mi pretensión es la de preguntarle al señor Rubalcaba si, en definitiva, no será él también otro ‘progre de despacho’ (ver mis artículos publicados aquí en Bottup titulados ‘Los progres de despacho‘ y ‘El problema de los actuales líderes políticos de la izquierda‘). Y bueno, como comprenderán, al decir que tengo la pretensión de preguntarle lo estoy haciendo en un sentido figurado, pues por desgracia casi todos los grandes políticos suelen hacer oídos sordos a todos aquellos que no forman parte de su círculo más próximo (en este sentido sería importantísimo que la corriente ‘izquierda socialista‘, que todavía conserva una ideología de izquierdas, pudiera plantearle un sinfín de propuestas).

Pero bueno, como de momento los ciudadanos todavía tenemos derecho a expresar nuestra opinión y, como poco, al pataleo, me gustaría preguntarle si, además de restablecer la declaración de patrimonio (que por cierto eliminó el PSOE de forma incomprensible), también luchará por poner un impuesto a la banca y hará frente común junto con otros líderes mundiales para intentar eliminar (pero de verdad) los paraísos fiscales o, incluso también, hará todo lo posible para intentar que al menos en Europa la economía especulativa no le gane más terreno a la productiva (según parece en la actualidad por cada operación realizada en economía productiva, existen más de doscientas en especulativa).

Además de hacer bonitos discursos en los que alaba algunas propuestas del 15-M, ¿Rubalcaba será realmente capaz de adoptar algunas de esas medidas no neoliberales que propone este movimiento?

Por lo tanto, y como muchos ya sabemos de sobra que el neoliberalismo salvaje es pan para hoy y hambre para mañana, y que tarde o temprano deberá variar sus planteamientos (lean los artículos también publicados aquí en Bottup ‘¡A privatizar!‘ y ‘¿Repercutirán las revueltas de los países árabes en la sociedad occidental?‘), lo ideal sería no llegar a perder todo aquello por lo que nuestros padres lucharon y que tantos sacrificios les costó. Además, tampoco sería lógico llegar a perderlo casi todo por no habernos concienciado a tiempo. Aunque en esto de la concienciación, y más en concreto en la forma de actuar del ser humano, ya nos advirtió una mente tan privilegiada como la de Albert Einstein al decir algo así como que “la estupidez del ser humano puede llegar a ser infinita”.

¡Ah!, y que no se me olvide, como parece ser que el neoliberalismo económico ya no puede conseguir aquellos pingües beneficios que encontró en otros países (en África ya no queda casi nada por expoliar y en países emergentes, como por ejemplo Brasil, se encontraron con políticos como Lula que no tragaban con todo), parece que ahora se hayan centrado en expoliar el poco patrimonio de los habitantes del llamado primer mundo, ya que por lo visto, estos sí están tragando con todo (probable co-pago sanitario, subida de tasas universitarias, congelación de pensiones… y según parece poco o nada de subida de impuestos a los más pudientes, penalizaciones a la economía especulativa, y un largo etcétera que se podría llegar a hacer para conservar los bienes sociales que aún nos quedan).

Así pues, y empezando a resumir, lo único que se me ocurre es seguir incidiendo más o menos en la pregunta que formulaba al principio de este artículo: ¿en caso de un hipotético triunfo del PSOE, seguirá Rubalcaba con la misma política económica neoliberal que se está aplicando ahora y que, por cierto, es la misma que por lo que parece también aplicará el PP en el supuesto de que gane los comicios? (la reciente reforma de la Constitución no indica lo contrario). Y, además de hacer bonitos discursos en los que alaba algunas propuestas del 15-M, ¿el señor Rubalcaba será realmente capaz de adoptar algunas de esas medidas no neoliberales que propone precisamente este movimiento? (en este sentido, al menos ya ha dicho que subirá los impuestos a los más pudientes, pero… ¿será un aumento significativo y eficaz, o sólo algo simbólico de cara a las próximas elecciones?).

Mariano Rajoy afirma que gobernará desde el centro, pero… supongo que se referirá a que gobernará desde Madrid, porque a estas alturas serán pocos los que crean todavía que su partido es de centro

Como le decía estos días a un amigo, hace unas semanas estuve en Gambia y allí uno de sus habitantes me comentó que aquello es una democracia al estilo africano, es decir, que cada cinco años se celebran unas elecciones en las que siempre gana el mismo. Aquí, de momento todavía no sucede eso, ya que la gran maquinaria mediática de los dos grandes partidos mayoritarios hace que se vayan alternando en el poder. Pero curiosamente, lo que siempre suele ganar es ese neoliberalismo económico que, por lo que parece, los dirigentes de ambos partidos apoyan sin fisuras. O sea, que ya pueden haber elecciones, pero el neoliberalismo nunca pierde. Más aún, ese rodillo llamado bipartidismo hace que hasta sean capaces de modificar la Constitución sin que sea el pueblo en un referéndum el que les otorgue tal poder (al menos moral).

Por cierto, me acabo de dar cuenta que no sería justo acabar este artículo sin referirme, aunque sea brevemente, al líder del PP, es decir, al señor Rajoy. Este señor, Mariano Rajoy, afirma que gobernará desde el centro, pero… supongo que se referirá a que gobernará desde Madrid, o sea, desde el centro geográfico del Estado español, porque a estas alturas pienso que serán pocos los que crean todavía que el partido al que representa es de centro (o al menos eso quiero pensar), ya que si en teoría un partido como CIU que para muchos representaba el centro (yo por mi parte siempre he pensado que sus intereses son los de la derecha catalana), ha sido capaz en apenas unos meses de empezar a recortar sin remilgos el estado del bienestar, pues imagínense lo que se puede esperar del PP. No obstante, lo que sí es cierto es que el señor Rajoy no representa la rama más dura de su partido (ese honor lo tiene la señora Esperanza Aguirre), pero aún con eso, considero que su partido representa, sin duda, los intereses de una derecha neoliberal que jamás ha sabido muy bien lo que significa realmente el verdadero Estado del Bienestar.

Me gustaría que el nuevo presidente buscase alianzas internacionales para eliminar los paraísos fiscales, que gravase las grandes transacciones de la economía especulativa, que subiese las pensiones más bajas, que…

¡Ah!, y un último apunte: ¿por qué creen que tanto el PP como CIU han insistido tanto en adelantar las elecciones? ¿No será porque en las Comunidades en las que gobiernan todavía no pueden poner en práctica esas medidas económicas que por lo que parece tienen en mente, y eso les puede acarrear una considerable pérdida de votos de cara a estos comicios? Porque ya han dicho que son imprescindibles medidas más contundentes que las que ya ha realizado el gobierno actual. Así pues, ¿esas medidas serán una desmesurada contención en el gasto público que signifique drásticos recortes en sanidad y educación, así como mirar hacia otro lado en lo que respecta a gravar las rentas más altas?

Bien, pues por no alargarme ya demasiado, simplemente añadiré que, aunque sea una quimera, me gustaría pensar (al menos en sueños) que el nuevo presidente del gobierno español apostase por un Estado en el cual se garantice a todos los ciudadanos sin excepción una educación y sanidad públicas de calidad, así como también se les pidiese a los que más tienen que, aunque sea por una vez, pagasen proporcionalmente la parte de impuestos que les corresponde. También me gustaría que el nuevo presidente buscase alianzas internacionales para eliminar los paraísos fiscales, que gravase con una tasa las grandes transacciones de la economía especulativa, que subiese las pensiones más bajas para que no hubiesen jubilados al borde de la pobreza, que… bueno, en definitiva, que adoptase muchas de las propuestas que apoya el movimiento 15-M y que muchos ciudadanos y ciudadanas estamos proponiendo desde hace ya años.

Víctor J. Maicas es escritor

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Sobre el autor

Viajero incansable y escritor, mis novelas publicadas son “La playa de Rebeca”, “La República dependiente de Mavisaj”,“Año 2112. El mundo de Godal” y "Mario y el reflejo de la luz sobre la oscuridad". Son, principalmente, novelas comprometidas y de crítica social. Además, he escrito artículos para la prensa escrita así como también para diferentes publicaciones digitales. En la actualidad soy miembro del Consell de Cultura de la ugt-pv y socio o colaborador de diferentes ONG’s

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