Jueves 08 de diciembre de 2016,
Bottup.com

¿Quién sale beneficiado si de momento sigue el paro y la precariedad?

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OPINIÓN / La pregunta es tan terrorífica, que sólo pensar que alguien pueda salir beneficiado de una situación tan dramática y espantosa como ésta, da ganas de ponerse a gritar

Hay un viejo dicho popular que dice que ‘a río revuelto, ganancia de pescadores’, y desde luego esta metáfora de la sabiduría popular es tan cierta como la vida misma. Todos sabemos que las crisis no sólo acarrean miseria a la gran mayoría, sino que paradójicamente enriquecen a unos cuantos, tal y como nos demostró la revista Forbes al indicarnos que aún con esta gran crisis hay aproximadamente unos doscientos milmillonarios más.

Me estoy refiriendo a esa pretensión de algunos de hacer desaparecer el Estado del Bienestar para que unos cuantos aumenten todavía más sus grandes beneficios

No obstante, no es a este beneficio al que yo me refería, pues éste, de alguna forma, es la consecuencia directa de una situación puntual, es decir, y por decirlo de una forma que se pueda entender mejor, es como si todos supiésemos casi al cien por cien qué caballo va a ganar en una carrera, pero sólo hay unos pocos que tienen dinero para apostar: consecuencia, pues que los que han tenido la posibilidad han aprovechado la ocasión. Una ocasión precisamente provocada por una situación injusta para la gran mayoría, pero al fin y al cabo algo lícito según las leyes actuales, aunque moralmente esté sobrepasando posiblemente el límite de la decencia.

Pero no, como he dicho hace un momento, no es a este beneficio que se sitúa al límite de la inmoralidad al que yo me refiero, sino a uno que, a mi entender, sí traspasa ese límite y se convierte en una absoluta y aberrante inmoralidad. Sí, me estoy refiriendo a esa pretensión de algunos de hacer desaparecer el Estado del Bienestar para que unos cuantos aumenten todavía más sus grandes beneficios al no tener que pagar unos determinados impuestos.

Verán, en las últimos tiempos, y aprovechando esa desesperación de una gran parte de la sociedad por el alarmante y devastador paro existente, muchos están insinuando sutilmente que para crear empleo se han de bajar los impuestos y, por supuesto, recortar las prestaciones sociales porque, según dicen, son totalmente insostenibles. Y es entonces, en una situación tan desesperada para la gran mayoría, cuando empiezan a poner en práctica sus ‘salvadoras’ soluciones, respaldados por una gran masa desesperada que es capaz de creerse a pies juntillas todo lo que le dicen, esperando un milagro que los saque por fin de esa terrible situación. Eso sí, hay que dejar claro que se han ganado a la gran mayoría a través de la propaganda y del dominio de unos determinados medios de comunicación que, por regla general, casi sólo transmiten públicamente una única versión de los hechos, es decir, la suya o, lo que sería lo mismo, esas teorías neoliberales que nos tratan de imponer a toda costa.

¿Cómo se va a crear empleo si se consiente que en la actualidad la inversión en economía real (es decir, crear fábricas, tiendas, etc.), esté infinitamente por debajo de la inversión en economía especulativa?

Porque verán, algunos ya empezaron a decir que bajarán los impuestos a los más ricos para que no hayan fugas de capital a otras zonas, pero… ¿no sería mejor que esas otras zonas también gravaran a los ricos con los mismos impuestos? También han empezado a recortar la sanidad y la educación pública, puesto que dicen que no hay dinero, pero… ¿no es cierto que sí habría más dinero si los muy ricos pagaran sus impuestos y de una vez por todas desaparecieran los paraísos fiscales? (Les recomiendo que lean el magnífico artículo del profesor Vicenç Navarro titulado ‘Hay alternativas a los recortes‘). Por cierto, y al hilo de la economía especulativa de los mercados, ¿cómo se va a crear empleo si se consiente que en la actualidad la inversión en economía real (es decir, crear fábricas, tiendas, etc.), esté infinitamente por debajo de la inversión en economía especulativa? (según parece, hasta no hace mucho la inversión en economía real y la de carácter especulativo iban a la par; ahora, sin embargo, por cada inversión en economía productiva existen más de doscientas que no repercuten en el bien de todos).

Son muchos más los ‘globos sonda’ que desde determinados grupos neoliberales se están lanzando para tratar de ganarse a una población absolutamente desesperada, por lo que es en ese momento cuando uno percibe que de alguna manera algunos no están contando toda la verdad (un claro ejemplo de ello es la poca información de lo que ha sucedido en Islandia). Así es, ese es el instante en el cual a uno le da por pensar que algunos están intentando por todos los medios no sólo cargarse el Estado del Bienestar, sino que lo que probablemente pretenden es perpetuar en el tiempo los grandes beneficios de unos pocos en detrimento de la gran mayoría.

Esa ilimitada avaricia siempre les lleva a la ceguera, y lo que ahora puede significar tener una gran masa de gente asustada que siga sus dictámenes por miedo o ignorancia, a la postre les puede acarrear más problemas de los que se imaginan

Pero como ya dije en alguno de mis artículos anteriores, esa ilimitada avaricia siempre les lleva a la ceguera, y lo que ahora puede significar tener una gran masa de gente asustada que siga sus dictámenes por miedo o ignorancia, a la postre les puede acarrear más problemas de los que se imaginan, pues cuando esa gran masa, además de vivir con un sueldo precario vea encima que éste se devalúa más por tener que pagarse un seguro médico (puesto que definitivamente muchos quieren liquidar la sanidad pública a base de devaluar su calidad), cuando comprueben también que sus hijos no pueden estudiar por no poder pagar unas cada vez más caras tasas universitarias, y cuando, paradójicamente, esa gran mayoría se dé cuenta que con los impuestos de la mayor parte de la población ésta no recibe casi nada a cambio, entonces los que han adoptado estas medidas comprobarán que su avaricia sin límite, su manipulación informativa y, por supuesto su falta de moral para construir un mundo más justo y equitativo para todos, los habrá llevado a un callejón sin salida, y esto es la historia la que constantemente nos lo demuestra (no hay más que ver las grandes revoluciones, pero incluso no haría falta remontarse muchos años atrás, puesto que ya vemos lo que está sucediendo en determinados países en la actualidad, incluido el nuestro).

Que países ricos como EE.UU. o España tengan respectivamente un 15 y un 20 por ciento de su población viviendo por debajo del umbral de la pobreza es un claro síntoma de que el neoliberalismo económico que nos han impuesto en estas últimas décadas no funciona en absoluto (y encima, lejos de hacer un necesario examen de conciencia en este sentido, parece que vuelven a lanzar ‘globos sonda’ amenazando al pueblo griego en que si sufren determinadas enfermedades graves tendrán que pagarse ellos íntegramente la medicación).

Ganarse a la gran masa da unos años de tregua en los que algunos especulan para enriquecerse o para conseguir más poder, pero esa gran masa es muy voluble

Así pues, y por poner un simple ejemplo acerca de lo que estaba diciendo hace un momento, es decir, de todo aquello que la historia nos enseña (sin evidentemente querer comparar en absoluto aquellos regímenes con los actuales) no hay más que ver también qué sucedió con la Italia de Mussolini o con la Alemania de Hitler, que tras tener a la gran mayoría de su lado, en la actualidad se han convertido en un terrible y vergonzoso recuerdo. Probablemente las masas de aquellos países los apoyaron ciegamente pensando que eran la solución a todos los males (era la gran crisis del 29), pero cuando descubrieron la verdadera realidad a través del sufrimiento propio y personal, entonces ya no hubo nadie que los pudiera calmar (si tienen tiempo, les invito a leer mi artículo publicado aquí en Bottup con el título ‘¿Repercutirán las revueltas de los países árabes en la sociedad occidental?‘).

Sí, ganarse a la gran masa da unos años de tregua en los que algunos especulan para enriquecerse o para conseguir más poder, pero esa gran masa es muy voluble, y eso conlleva que se rebelen cuando empiezan a darse cuenta en sus propias carnes que su precariedad no desaparece mientras en cambio otros son infinitamente más ricos por poder permitirse… ‘pescar en río revuelto’.

Víctor J. Maicas es escritor

Editado por la Redacción: subtítulo

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Sobre el autor

Viajero incansable y escritor, mis novelas publicadas son “La playa de Rebeca”, “La República dependiente de Mavisaj”,“Año 2112. El mundo de Godal” y "Mario y el reflejo de la luz sobre la oscuridad". Son, principalmente, novelas comprometidas y de crítica social. Además, he escrito artículos para la prensa escrita así como también para diferentes publicaciones digitales. En la actualidad soy miembro del Consell de Cultura de la ugt-pv y socio o colaborador de diferentes ONG’s

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