Miércoles 23 de abril de 2014,
Bottup.com

Ismael Grasa: “Soy un personaje más de mis relatos”

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Entrevista:

Es una
forma más de vida. Mucha gente basa su existencia en contar, crear, imaginar y
vivir de la escritura. Ismael Grasa, un joven escritor aragonés, escribe
inspirándose en su vida cotidiana. Pero, ¿se puede vivir de este arte?

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Ismael Grasa (Xordica Editorial)

Aquella
tarde fría de noviembre en el Gran Café Zaragozano, Ismael -algo nervioso-
contestaba una tras otra a mi batería de preguntas. Poco a poco iba cogiendo
confianza y explicando lo mucho que le gustaba escribir sobre cosas que tiene
cerca. Afirmaba que no es un escritor de la fantasía y de la imaginación, sino
más bien un escritor de la observación. Me lo contaba bajo una luz tenue. Una
luz que ha alumbrado a infinidad de personajes que se han sentado a tomar un
humeante café allí, antigua y famosa joyería restaurada y convertida en un
maravilloso lugar para el encuentro y la charla.

Un amigo
suyo, tras la publicación de su último libro decidió crearle un blog llamado ‘Trescientos días del sol’, como su obra y
a así se propuso colgar todo el material publicado a cerca de ésta

Me
confiesa desde el inicio que siempre se ha interesado por los personajes que ve
a su alrededor ya que en el fondo dice, es una forma de hablar de sí mismo. Se
siente totalmente identificado con ellos y no solo por una cuestión subjetiva,
sino porque cree, firmemente, que el problema es uno mismo y el mundo en el que
vive. Esa es realmente su literatura. Él nunca se ha planteado una estética
realista a la hora de escribir, sino que sencillamente tiende a escribir sobre
cosas muy inmediatas. Aquello de lo que puede hablar con seguridad porque lo
conoce a fondo.

“Me dio
la impresión de estar en una verdadera democracia digital, y de que la gente
lee, compara, comenta, aconseja… He visto un verdadero caudal y páginas
específicas de libros de cuentos como el Síndrome de Chejov, etc.”

Cuenta
que no sabe plantear un escenario de una novela en un sitio donde no ha estado.
Por ello en este ultimo libro ‘Trescientos días de Sol’ se basa en escenarios
oscenses, zaragozanos, monegrinos, granjas de cerdos, etc. Su hermano tiene una
granja de cerdos y para él es lo más natural ambientar las historias en estos
escenarios, pero no por tener un afán localista o aragonesista, sino porque
considera que un escritor es alguien que transmite cercanía a raíz de sus relatos.

Internet ha llovido sobre su
literatura

Comenzó a
escribir reportajes, reseñas literarias, artículos de opinión y en sus inicios
sobretodo escribió en el Heraldo de Huesca. Además, le hacía y le sigue
haciendo mucha ilusión que le lean sus padres todas las semanas. Siempre le ha
gustado tener un vínculo oscense.

Se vio
obligado a postear en un blog, dado que todos sus amigos y compañeros
escritores le decían que cada vez que publicase algún relato o historia se los
pasase por correo electrónico. Llegó un momento en que reivindicaban aquellos
que no lo recibían, por lo que decidió finalmente colgar todos sus archivos en
un blog. Él considera que le saca poco partido, ya que es un elemento para utilizar
de forma activa. Lo utiliza simplemente como lugar para colgar sus escritos.

Un amigo
suyo, tras la publicación de su último libro decidió crearle un blog llamado Trescientos días del sol, como su obra y
a así se propuso colgar todo el material publicado a cerca de ésta. “Estoy
bastante contento dado que he visto un verdadero movimiento tanto en los comentarios,
como en las reseñas.”

“Me dio
la impresión de estar en una verdadera democracia digital, y de que la gente
lee, compara, comenta, aconseja…He visto un verdadero caudal y páginas
específicas de libros de cuentos como el Síndrome de Chejov, etc.”

Un premio inesperado

Reconoció
que nunca se había parado a pensar en esos premios ‘menores’ que recibió al
inicio de su carrera como escritor. Me confesó que son los que realmente le
hicieron escritor, no los de renombre, sino aquellos que recibió cuando a penas
nadie lo conocía. Estos han sido los más importantes y por los cuales se ha
sonrojado. Estos premios sin gran relevancia han sido los que le han hecho “conseguir
sacar la cabeza”. Destacó entre otros, un premio que le otorgó el Ayuntamiento
de Toledo que reconoce le dio un buen empujón a su trayectoria.

Fruto de
su reconocimiento profesional obtuvo el premio Ojo Crítico el 31 de octubre y ha
sido uno de los que le ha hecho más ilusión. “Me ha venido de sorpresa,
sencillamente me despertaron de la siesta para darme la noticia”. La verdad
es está satisfecho con su nueva obra. Cree que está muy viva y se ajusta
perfectamente a nuestro tiempo de lectura.

“Cuando
veo novelas muy gordas, siempre digo: ¿Y esto no se podría haber hecho en 150
páginas? No me gusta criticar lo otro para defender lo mío, pero bien es verdad
que muchas veces cuando veo este tipo de novelas, pienso en el hogar del siglo
XIX, donde uno no tenía nada mejor que hacer y disponía de toda la tarde para
leer una novela de 800 páginas.

“Personas que buscan su lugar en
el mundo pero sin claudicar”

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‘Trescientos días de sol’

El libro,
de alguna manera, es una reflexión moral sobre nuestros tiempos. Los relatos
que lo forman tienen algo en común. En todos ellos se comete alguna clase de
delito menor, un delito que puede cometer cualquiera de nosotros. Esta fue la
primera idea que comenzó a forjar su obra. Luego se dio cuenta de que no le
interesaba tanto el hecho de contar delitos, sino el de incluir pequeños acontecimientos
en la vida cotidiana de sus protagonistas. Ocurrencias que diesen lugar a
alguna peripecia interior en la vida de sus personajes.

“Aparece mucho el mundo laboral,
porque me gusta que desde la primera página el lector sepa en que trabaja o con
que paga el alquiler el protagonista…”

“Aparece mucho el mundo laboral,
porque me gusta que desde la primera página el lector sepa en que trabaja o con
que paga el alquiler el protagonista… hay una frase que escribí para la
contraportada, que creo que puede decir mucho del libro que es: personas que buscan su lugar en el mundo,
pero sin claudicar, es decir, sin sentir que han claudicado, los personajes
trabajan, pero no van alegres a trabajar”.

El error de etiquetar a los de la
misma Generación

“Me he dado cuenta con el tiempo de
que yo también he contagiado a otros el hecho de escribir y me gusta estar con
personas que a la vez han leído los suplementos literarios de esa semana,
hablar de novedades…”

Ismael
considera que casi ningún escritor que forme parte de una generación se reconoce
como miembros de ésta. “Esas etiquetas suelen ponerse a posteriori.” El tener
amigos escritores según dice, influye mucho. También comentó que el hecho de
que la labor de escritor siempre se asocie con la soledad lo considera un error
de concepto. Cree firmemente que la escritura tiene algo de contagioso.

“Yo
empecé a escribir porque compartí piso con una persona que escribía y me pasaba
sus escritos para leerlos, corregirle, etc. Me he dado cuenta con el tiempo de
que yo también he contagiado a otros el hecho de escribir y me gusta estar con
personas que a la vez han leído los suplementos literarios de esa semana,
hablar de novedades… todo eso va creando una especie de tejido de lo que uno
escribe, cada escritor responde de su obra individualmente, eso es inevitable”.

El nivel de lectura de España
siempre ha sido bajo

Es un
consuelo saber que el nivel de edición de libros ha aumentado. Sin embargo,
Ismael me comentó que por desgracia más de la mitad de personas confiesan no
leer ni un libro al año. Por ello considera que el nivel de lectura en el caso
de periódicos es muy malo. “Somos el tercer país de Europa que menos periódicos
lee al año.” Afirma que esto no es porque ahora esté en declive la literatura
en Aragón, sino que siempre ha sido así. “Ahora podría decirse que es mejor la
situación, dado que hay escritores y escritoras de todos los tipos y más
variedad de lectura.”

“Es como
una granada que ha explotado… creo que no hay que pensar que hubo una Edad de
Oro y que ahora estamos en una mala época, porque yo no tengo en absoluto esa
sensación, es más, ahora creo que hay más posibilidades que nunca de salir
adelante si uno tiene talento en el ámbito editorial”

El movimiento Cultural de la
ciudad es muy importante 

A nuestro
escritor le gusta vivir en ciudades, un sitio donde pueda sentirse libre, donde
pueda asistir a estrenos cinematográficos y tenga por lo menos tres buenas
librerías. Él no vive pendiente de lo que las instituciones pueden darle, sino
que considera que es un modelo nefasto para un escritor vivir a expensas de éstas.
Piensa que lo que debe hacer todo aquel que se dedique o se quiera dedicar a la
escritura es exigir vivir en ciudades en las que haya flujo de entrada y salida
de escritores o que tengan algún aliciente cultural.

Según
Ismael, las instituciones tienen la responsabilidad pública de llevar a cabo
proyectos para la mejora de la cultura Aragonesa. Él echa de menos, por
ejemplo, que no haya un sitio de referencia de Arte Contemporáneo en Zaragoza,
o que llegue la Expo
y que el museo de Pablo Gargallo esté cerrado. Considera que son cosas graves
que se deberían tener en cuenta.

Por otro
lado cree que está muy bien que en Fnac haya un espacio cultural al que vienen
escritores, al igual que en El Corte Inglés, entre otros. Esto hace que todos
los días en Zaragoza haya algún escritor y que prácticamente todas las semanas
le llamen para firmar libros, para cenar con escritores, etc. Él considera que
ésta ciudad se mueve bastante a nivel de cultura.

La responsabilidad de un profe

Ismael además
de ser escritor, es profesor de un colegio. Considera una irresponsabilidad bajar los niveles y quitar materias de
humanidades. “El deber del educador es crear ciudadanos que deben saber
expresarse, que deben saber interpretar un párrafo o leer un artículo de
opinión”.

“Un dato objetivo es que el nivel de preparación con el que salen
los alumnos en España, es muy bajo y quizás haya algunas cosas en las leyes de
educación actual que hay que revisar, hay cierto malestar entre los profesores,
se ven obligados a veces a tener que dar clases en aulas bastante adversas y
esto da lugar en parte a una diferencia notable entre unos colegios u otros”.

No cree en el
igualitarismo actual. Este concepto se basa en unas premisas que acaban
impidiendo que el alumno que de verdad quiere estudiar adquiera el nivel
necesario. “Al final el supuesto igualitarismo acaba siendo lo contrario de lo
que debería ser.”

Como profesor piensa que
debe transmitir los valores necesarios. Por ejemplo cuando se toma en serio la
materia, se prepara la clase, llega puntual, se enfada si alguien no lo hace,
corrige las faltas ortográficas, etc. En definitiva, es un hombre que se toma
su profesión en serio.

El Acoso Escolar ha existido toda la vida

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‘Nueva California’

Ismael afirma que nunca ha tenido ningún caso de bulling, pero
considera que está bien que se alerte a los profesores de este tipo de
conductas. “No está bien que pongamos el acento siempre en esto”. Lo que
realmente le preocupa es la falta de respeto o conductas que muestran una mala
educación en los niños.

“Un dato objetivo es que el nivel de preparación con el que salen
los alumnos en España, es muy bajo y quizás haya algunas cosas en las leyes de
educación actual que hay que revisar, hay cierto malestar entre los profesores,
se ven obligados a veces a tener que dar clases en aulas bastante adversas”

“No suelo leer documentos de psicología, prefiero argumentar las
cosas en función de mi experiencia, con naturalidad, cara a cara, y ver lo que
pasa y con la verdad por delante. Si ves que pasa algo con algún alumno
preguntarle directamente y no utilizar terminologías raras como “el bulling”
que ha existido toda la vida como Acoso Escolar”.

La tele pública nos
falla

A nuestro educador le gusta la televisión; le entretiene. Uno de
los programas que le gustan es Borradores,
pero afirma que es muy triste que lo echen tan tarde.

“Da que pensar que una producción específica pagada por los
aragoneses, la pongan por televisión pasadas las 12 de la noche. Después de una
jornada de trabajo no se aguanta hasta muy tarde y no tiene sentido que los
aragoneses paguemos una televisión pública para que no nos pongan programas
culturales a horas normales”.

“No tiene sentido que la televisión pública, que paga ese tipo de
producciones, ponga películas y series de televisión de quinta categoría a
horarios normales y relegue las producciones propias a esas horas… eso es que
algo está fallando”.

¿Y con la Expo qué?

“Hay que
estar ciego para no darse cuenta de que esto para la ciudad va a ser una gran
transformación, más allá de que alguien pueda estar en contra…a  la larga va a
ser bueno para el desarrollo de la cultura, ya que considero la cultura como
una es como una especie de hongo que nace cuando surgen una serie de
condiciones urbanas de desarrollo, de libertad y de prosperidad”.

Ismael
cree que hay varias cosas en la ciudad como El Ave, La Expo, los Cinturones, la Estación Nueva de Delicias, que
están cambiando. Zaragoza está cogiendo forma de gran ciudad y quizás el metro
sería un buen complemento, ya que el tranvía lo considera como un elemento que frena el crecimiento
de la ciudad. “Supone un tendido de cables que crea una sensación de agobio permanente
dentro de la ciudad, impide ver los edificios y provoca atascos en el centro”.

Zaragoza
debe ser a los ojos del resto del mundo una ciudad atractiva, porque eso es lo
que realmente le dará un alto nivel cultural. El hecho de que atraiga a
artistas, que sea un foco de diversión, de fiestas y de ambientes alternativos es
lo que realmente va a crear cultura. Debemos de intentar que en Zaragoza
cualquier persona que se lo proponga pueda llevar una vida interesante y que
todos los días podamos descubrir algo nuevo de esta maravillosa metrópoli.

Ismael
natural y detallista intenta transmitirnos que es un amante de los sinsabores
de la vida. Ha sido capaz de plasmar en unas pocas páginas todos esos pequeños
deslices que cometemos los seres humanos. Cada error del ser humano, para él,
es una nueva historia llena de perros verdes y sencillez.

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Esta noticia concursa en el I Premio  Periodista Ciudadano en la categoría de: Sociedad y ciudadanía


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