Sábado 10 de diciembre de 2016,
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La política europea necesita un cambio

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OPINIÓN / Los partidos políticos deberían abrir el debate sobre la agenda política europea, de donde llegan las directrices económicas

Es deprimente, ya no hay ciudadanos, sólo zombis. Los estudiantes se emborrachan de idiomas para emigrar, los desempleados se flagelan por falta de preparación, los empleados callan por miedo a perder el trabajo y los jubilados se afanan en llenar la nevera a hijos y nietos. Todos están aprendiendo a vivir aislados en su pena y con el pánico en el cuerpo. Nadie se atreve a protestar por si esto empeora aún más. Somos un ejército derrotado, sin mando y sin rumbo, nos han robado hasta el futuro. Aceptamos todos los cuentos sobre la crisis. Algunos ciudadanos han enfermado del síndrome de Estocolmo y aclaman los recortes como ‘palabra de Dios’. Incluso hemos aprendido a convivir con una prima invisible, esa golfa ‘de riesgo’. Por favor, no se hagan el haraquiri y sigan leyendo.

Somos un ejército derrotado, sin mando y sin rumbo, nos han robado hasta el futuro. Aceptamos todos los cuentos sobre la crisis

La solución no pasa por una revolución, ni tampoco por una oleada de huelgas. En primer lugar, porque el Gobierno de España está legitimado para recortar gracias al voto ‘alegre’ de la mayoría de ciudadanos, y en segundo lugar, porque a los trabajadores ya no se les puede pedir más sacrificios. Son los líderes políticos y sociales quienes deben proponer alternativas y dar la cara. Por desgracia, no quedan líderes políticos y sociales independientes, es decir, todos están en nómina del poder establecido, o de la oposición acomodada, o de las múltiples asociaciones subvencionadas, unos por convicción, otros por ignorancia y muchos por interés. Y bien es sabido que el ganado necesita pastores, aunque sea para trashumancias pacíficas. Sin líderes no hay debate político, y sin debate político, no hay posibilidad de políticas diferentes. Si los ciudadanos identifican sus desdichas con los recortes del estado de bienestar, tienen que saber que las imposiciones vienen de Europa, y por tanto, la solución pasa por un cambio de políticas en la Unión Europea, que es la que nos gobierna. El cambio es posible.

Para no aburrir con tecnicismos sobre el sistema político europeo, haré un repaso superficial pero aclaratorio. La agenda política y legislativa europeas las establece el Consejo, un ente político al margen del control democrático de la ciudadanía europea. Sin embargo, el sistema europeo permite la participación activa de los grupos de presión organizados (lobby). Por pura lógica, los grupos adinerados son los más organizados y, por ende, los que más influyen en la legislación europea. Si además sabemos que desde 2005 el centro-derecha domina el Consejo, la Comisión, el Parlamento Europeo y el Banco Central Europeo, no es de extrañar que la legislación europea, que regula el mercado único, las políticas desreguladoras y la moneda única, haya favorecido descaradamente los intereses de las multinacionales financieras, productivas y comerciales.

Todos los afiliados, simpatizantes y votantes deberían pedir explicaciones a los partidos políticos del porqué fomentan el debate político a nivel nacional, incluso primando el local, y marginan o esconden la agenda política europea, que es la que condiciona nuestro futuro. Deberían dar explicaciones creíbles, porque de lo contrario, los ciudadanos podríamos sacar conclusiones de que hay connivencia entre las cúpulas políticas para beneficios privados. Para colmo, hay estadísticas y datos del Eurostat que demuestran la complicidad del grupo popular europeo y el grupo socialista europeo en votaciones ‘importantes’ del Parlamento Europeo.

Se debería pedir explicaciones a los partidos políticos del porqué fomentan el debate político nacional o local, y marginan o esconden la agenda política europea, que es la que condiciona nuestro futuro

Una vez más, tenemos que esperar a que el mesías venga de fuera. El grupo socialista europeo ha anunciado que, antes de las elecciones al Parlamento europeo de 2014, presentará un candidato para la Presidencia de la Comisión europea (poder ejecutivo). Esta medida es positiva, en cuanto obliga a los demás grupos políticos europeos a imitar la iniciativa y abrirá un debate democrático en toda Europa sobre el gobierno europeo y las diferentes políticas. Hasta ahora, el Presidente de la Comisión es nombrado por el Consejo y ratificado o rechazado por el Parlamento Europeo, en un proceso ajeno a la opinión pública europea. El nuevo rumbo empieza en Francia con las elecciones presidenciales del domingo 22 de abril. El candidato socialista a la Presidencia de la República, François Hollande se ha trazado como meta un cambio radical de la actual política neoliberal europea del Presidente Barroso. Una política europea diferente es posible.


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