Jueves 10 de abril de 2014,
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‘El furor y el delirio’ de Jorge Masetti

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CRÍTICA: no ficción
Hijo de un periodista argentino que murió luchando junto al Ché, este ex espía cubano que pasó por Sevilla hasta que una noticia de ‘El País’ le obligó a seguir huyendo del gobierno de la Habana narra en este libro cómo se ha traicionado la Revolución que hace pocos días cumplió medio siglo de vida.

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Portada del libro de Masetti

Jorge Masetti nació en 1955 en Argentina. En 1964 muere su
padre Ricardo Masetti al frente de una columna guerrillera en Argentina, amigo
del Che, y fundador de Prensa Latina. En 1974 se inicia como espía en Latinoamérica, que prosigue
hasta el caso del General Arnaldo Ochoa. Proceso que se realiza sin garantías
para los acusados, ante el temor de que Estados Unidos revelara pruebas de la
implicación de Cuba en el tráfico internacional de droga y marfil.

Jorge no sólo era amigo y empleado de Tony de la Guardia,
sino también familia, ya que se casó con la hija de Tony, Ileana de la Guardia.
En 1990 se exilia en Francia, donde publica este libro en 1993.

Masetti y su esposa Ileana de la Guardia salieron de Cuba en 1990 tras el juicio y ejecución del padre de ésta, un alto cargo del espionaje cubano

Después del juicio a Ochoa y Tony de la Guardia, tras el que ambos altos cargos del espionaje cubano fueron ejecutados por el gobierno un més después del juicio, en 1989, Ileana (su
hija) y Jorge Masetti tuvieron problemas para salir del país porque el gobierno
cubano les negaba la salida. Bajo intimidación de hacer del problema un
escándalo público e internacional, logran salir a México, pero allí son
retenidos por las autoridades (indirectamente) para que pudiesen abandonar y
viajar a España. La seguridad mexicana cumplía instrucciones de la seguridad
cubana para que ellos no abandonasen México.

Se instalaron en Sevilla, en casa de la directora del
instituto francés Elizabeth Burgos, hasta que un día el diario ‘El País’
publica una noticia sobre un espía cubano que vive en Sevilla.  Cabe
preguntarse, ¿cómo supo el diario de la existencia de Jorge en Sevilla? Parece
a simple vista una filtración de la seguridad del estado cubano para hacer la
vida difícil a Masetti e Ileana. Descubiertos, se fueron a Francia.

En algún momento de su vida Masetti reflexiona cómo, dónde y
por qué se pierden los nobles objetivos de luchar, hacer una revolución para
eliminar las injusticias, obtener la libertad real de los hombres. Así
dice: “La causa se va alejando de sus orígenes y se aparta de sus
objetivos. Mantener el poder del monarca se convierte en un fin en sí”.

A lo largo de todo el libro, Masetti pone ejemplos diversos
de cómo el poder, la posibilidad de disponer de recursos, crea una capa social
equivalente a la burguesía, justo lo contrario por lo cual se comenzó la
revolución. Así cuenta que los domingos, en 1965, el ICAIC proyectaba películas a
los niños de los dirigentes. Visitó y participó en numerosas fiestas, casas con
piscinas y recursos notables para una vida cómoda, disfrutaba de excelente
alimentación, dinero bastante para satisfacer los más impensables caprichos. La
contrapartida, una exigencia permanente del gobierno al pueblo de altruismo,
sacrificio, y de confianza en los valores de la revolución.

Masetti: “La causa se va alejando de sus orígenes y se aparta de sus
objetivos. Mantener el poder del monarca se convierte en un fin en sí”

Cada operación de espionaje, enfocado al reclutamiento de
latinoamericanos, a provocar atentados, asesinatos, llevaba implícito una buena
suma de dinero para gastos de hoteles, compra de papeles, sobornos. Por
lo que este libro es la prueba definitiva de que si el gobierno cubano no
hubiese invertido millones de dólares en hacer guerras, que nada tenían que ver
con el enfrentamiento a Estados Unidos, entonces quizás hoy Cuba estaría mejor
económicamente.

 

Reclutando espías

Algo revelador y sin duda de bajísima catadura moral por
parte del gobierno cubano es el sistema de reclutamiento de sus espías. Masetti
dice: “Según ellos, existen tres criterios de selección de espías:
1-político-ideológico, 2-económico, 3-compromiso. Este último trata de puro
chantaje confidencial o personal para obligar a alguien a colaborar”. Para ello
recreaban o provocaban situaciones comprometedoras  para que la persona en
cuestión se viese obligada a trabajar para la seguridad del estado cubano. Que
Cuba utilice estos métodos no se puede entender ni justificar  ya que
públicamente se erige en guardián de los valores morales del mundo, como
oposición -desde su punto de vista- a todo el mal que representa el
capitalismo.

Al final de los años 70, cuando triunfa la revolución
sandinista en Nicaragua -revolución que se financió con aporte de guerrilleros
latinoamericanos preparados en Cuba- Masetti estaba eufórico. Pero años más
tarde piensa en ello y se dice: “No imaginé entonces que algún día
conocería la frustración del exilio, la cárcel y el asesinato de compañeros,
víctimas del poder cubano, donde ser joven y pensar es también un pecado”.

Fernando Ravelo, ex-embajador de Cuba en Colombia, era muy
amigo del narcotraficante Jaime Guillot Lara. A este personaje Cuba le debía
favores por tráfico de armas cuando la guerra de Nicaragua. Masetti se entera
de esto en un conflicto que tuvo con un ex-funcionario cubano en la embajada de
México, porque aquél se fue de la lengua.

“No imaginé entonces que algún día
conocería la frustración del exilio, la cárcel y el asesinato de compañeros,
víctimas del poder cubano, donde ser joven y pensar es también un pecado”

Al principio de los ochenta, Cuba prestó especial atención
al tráfico de dinero y armas para cometer atracos en bancos y joyerías, por
ejemplo en México, por lo que hubo muchísimo dinero que se iba depositando en
cuentas secretas.

Ya en 1989, cuando se desata el caso Ochoa, donde también
caen Patricio y Tony de la Guardia, Masetti hace una reflexión curiosa. Antes
las preguntas lógicas que los familiares preguntan a las autoridades qué
pasa con los condenados, de qué se les acusa, les responden que confíen en la
revolución. Entonces cae en la observación de que la Revolución era Fidel, y
si el comandante hace algo por algo será. Esta idea incuestionable que traza
cualquier movimiento dentro del gobierno cubano ha sido siempre el peor mal de
todos los posibles, confiar en un solo hombre el destino de 11 millones de
cubanos, sin posibilidad alguna de crítica, aunque fuese crítica benigna para
salvar la revolución.

Esto es un brevísimo resumen de un libro de 300 páginas.
Libro que exhorto a cada cubano a leer, porque se trata de una visión muy objetiva
de un hombre que, navegando en las aguas del poder y la clandestinidad, creía
en los valores nobles de la Revolución, pero que se sintió traicionado, así
como traicionado se han sentido generaciones enteras de cubanos.

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Sobre el autor

1 comentario

  1. gbrandolino 07/05/2012 en 6:50

    el libro de masetti

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