Martes 06 de diciembre de 2016,
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José Bono Martínez, presidente del Congreso, y la inmobiliaria Reyal-Urbis

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El cuento de nunca acabar. Lo de Bono, sumando pisos, no me interesaba. Dicen que el saber no ocupa lugar, pero en mí no es verdad. Cada escándalo suma nombres, cifras, historietas, y dado la total ‘gran corrupción’ se desborda mi capacidad provocando cruces

Pero una historia se encadena con otra hasta ‘Barcelona, 30 años de corrupción’, demostrando que aquellos escándalos eran nimiedades.

Que la Urbis de mis personajes barceloneses era un panal de rica miel y continuada quiebra desde mucho antes de los 30 años en que inicio mis buceos, no cabe duda, y que ya unida a la Reyal de Rafael Santamaría en plena Burbuja Inmobiliaria continúa en el epígrafe de su actividad ‘enriquecimiento de ejecutivos político-financieros’ bajo la excusa legal de la actividad ‘compra-venta, promoción y construcción de bienes inmuebles’, que supongo reza en sus estatutos, también. Una actividad, la inmobiliaria, que provoca enormes saldos en rojo y en las cuentas del Gran Capitán. O sea, la actual quiebra del País.

Bueno Ferrer, el presidente en la Barcelona del 80 de la AP de Manuel Fraga, arrastró contablemente las deudas de Ibusa-Urbis hasta que le interesó a él y al Banesto de Mario Conde blanquear el balance

Uno de los galimatías de la Fiscalía en el Juicio por el Caso Hacienda de Barcelona se centra en la condonación o desaparición de miles de millones de pesetas de deuda de los tiempos del Banesto-Banca Garriga Nogués. Ayer comenté sobre las pruebas periciales de Ibusa, sociedad que durante muchos años viajará pegada a Urbis. Se debían pagar impuestos por el aumento patrimonial que significaba la condonación de la deuda. Si dejas de pagar una deuda porque, cosa extraña, te la perdonan, presupone Hacienda que ganas dinero, aunque la sociedad apenas tuviera activo, pero con las acciones cotizando artificialmente en Bolsa.

Bueno Ferrer, el presidente en la Barcelona del 80 de la Alianza Popular de Manuel Fraga, arrastró contablemente las deudas de Ibusa-Urbis hasta que le interesó a él y al Banesto de Mario Conde blanquear el balance. Un inspector de Hacienda firmó un acta y de un plumazo desaparecieron miles de millones de deuda. Urbis escalaría de nuevo otros miles de millones, pero de euros, y para que la rueda continúe sigue comprando políticos y promoviendo obras que, con su ‘quiebra técnica’, no debiera o pudiera legalmente acometer.

Del Banesto de Franco, la aristocracia, a Bueno Ferrer, Ibusa, y de nuevo al Banesto, pero ya de Mario Conde, y tras el descalabro de Banesto, al Imperio Botín.

La reseña en el blog La gran corrupción de unas pocas noticias nos cuenta que Urbis está mucho peor que hace 30 años, e igual repartiendo beneficios a los emergentes metidos en la ‘pirámide inmobiliaria’. La fusionan con más pirámide, Reyal, de un tal Rafael Santamaría, rico entre los más ricos por el ladrillo, y amigo, entre otros, de José Bono. Que nadie piense que Santamaría es un Josep Xicola, el recién detenido dueño de Fincas Corral. Es tan diferente que negociará con el oligopolio bancario encabezado por Emilio Botín unos 4.800 millones de euros. Su fortuna en plena burbuja la cifraban en 2.500 millones de euros. Bueno y De la Rosa, unos párvulos.

Pero José Bono colecciona más amigos, los de Caja Castilla la Mancha, Seseña, etc.

Urbis está mucho peor que hace 30 años, e igual repartiendo beneficios a los emergentes metidos en la ‘pirámide inmobiliaria’

Decía un comentarista en un blog de bolsa, comparando con Inmobiliaria Colonial, de La Caixa, y con Urbas, otra de las sociedades antaño del mismo club barcelonés que aparece en las hemerotecas involucrada con el juez Luis Pascual Estevill, lo siguiente:

Reyal Urbis puede acabar como Colonial o Urbas?

Es decir, ¿con las acciones por menos de un euro? Tengo unas pocas Reyal y desde que las compré, muy mal compradas, sólo han hecho que bajar. No me importa mantenerlas a largo o muy largo plazo si sé que voy a recuperar lo invertido, pues además de no ser mucho, no me hace falta. Lo que me acongoja es que caiga hasta niveles de 0,3 ó 0,4 euros, porque eso sí sería perder mucho, muuuucho y estoy pensando en asumir pérdidas ahora mismo y terminar con el asunto, pero agradecería una o varias opiniones expertas que me digan: ¿Reyal Urbis remontará al igual que todas las inmobiliarias, o quebrará y se irá por los suelos?

Cito otro de los párrafos encontrados en Internet, revolviendo el ‘oasis manchego’ de José Bono con el ‘oasis catalán’ de Jordi Pujol. La crisis o el ‘fraude piramidal inmobiliario’ hermanan autonomías:

No es ajeno Bono al devenir de empresarios como Antonio Miguel Méndez Pozo, Domingo Díaz de Mera y los Barco Fernández, Germán Chamón, el propio Aurelio González Villarejo, el propio Francisco Hernando (El Pocero) o los dueños de Peyber, empresa a la que está vinculado el hijo del actual Alcalde de Illescas y presidente de la Diputación de Toledo, José Manuel Tofiño Pérez. Todos ellos, beneficiados por Juan Pedro Hernández Moltó con sus créditos de dudoso cobro, como ya han apuntado los interventores nombrados por el Banco de España, y que ahora están bajo investigación de la Fiscalía Anticorrupción.

Lo significativo de todos estos asuntos es que, como ha ocurrido con Cataluña, el ‘Oasis Manchego’ está comenzando a aparecer en su verdadera realidad. Es una ‘charca’ putrefacta llena de operaciones urbanísticas que han ocultado movimientos ingentes de dinero, y en la que cada vez es más evidente la implicación de personas que están vinculadas a los entornos más personales de Bono y de Barreda, sin cuyo respaldo político no habrían actuado como lo han hecho“.


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