Miércoles 28 de septiembre de 2016,
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Juguetes asesinos y marihuana

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La educación hacia un niño requiere no sólo de la estructura familiar,
tendría que ser un tripartito, es decir: familia, colegio y sociedad

Opinión

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Si eres una persona de eso que llaman “normal”, es decir una persona alineada a los cánones y roles que marcan esta sociedad incivilizada y podrida en la que estamos, estoy seguro que el titular de este articulo no te cuadrará mucho, pero como todo en la vida, tiene un significado para el autor y consecuencias para el lector.

Con respecto al autor, que soy yo, parto de la base que me importa un huevo quien no lo entienda y también me importa un huevo quien no quiera entenderlo. Pero sí me importa, quien queriendo entenderlo, ósea quien se esfuerza, no logra entender la connotación, pero la tiene, si la buscas o simplemente te esfuerzas en leer lo que digo al respecto lo verás un poco mas claro tal vez….

En estos últimos meses de luctuosidad constante con respecto a la masacre realizada por individuos de este país hacia las mujeres (100 asesinadas, directa e indirectamente), lejos de ser una Alarma Nacional como tendría que haberse señalado por parte de las autoridades gubernamentales, ha sido la excusa para diversas charlas, tertulias matutinas, televisadas y radiadas. Y lejos de tomar y pedir una iniciativa urgente como la de colocar un escolta a cada mujer en situación de riesgo efectivo, además de las medidas actuales, lejos de todo eso, todos y cada uno de los contertulios – más o menos– volvían a lo mismo.

La educación desde niños, la educación en la adolescencia. Vale, ok, estoy de acuerdo con matices que explicaré más adelante, pero me pregunto: ¿Y mientras enseñamos a la siguiente generación a ser personas, qué hacemos? ¿Seguimos admitiendo la sangre femenina en nuestras calles y plazas, esperando al GODOT de los sueños imposibles? Está claro que no.

Bien, dicho esto, vamos a la “educación para la prevención”, es decir, los elementos necesarios para que un individuo desde niño vaya entendiendo el máximo valor entre la tribu. El Respeto. Esa la base primordial para consolidar elementos mas que razonables para una convivencia más humana.
Pero una vez más, recalco que la educación hacia un niño requiere no sólo la estructura familiar, tendría que ser un tripartito, es decir: familia, colegio, y sociedad.

Es muy difícil, lo sé, pero es primordial que estas tres aristas del puzzle sean completamente anexionadas a la hora de educar para la prevención.
De nada sirve que un niño reciba una educación basada en el respeto, si después en su casa no se ve reflejado y mucho menos en la sociedad que habita, por tanto por muy buena que sea la formación que reciba, si no es consensuada de esta manera, la sociedad seguirá como hasta ahora o peor, que es como vamos y lo que tenemos, una sociedad podrida hasta la médula.

Estamos en fechas – dicen, especiales – osea la navidad, sobre esta época del año hablaré otro día, hoy quiero hacerlo con respecto a lo que llaman o llamamos Noche de Reyes. O la noche de las ilusiones.
No voy a negar mi pasado de niño, mis ilusiones, la creencia estúpida de la magia nocturna donde tres señores a lomos de camellos o caballos junto con sus ayudantes, depositan los elementos necesarios para mantener una creencia.
Todos tenemos historias que contar al respecto, todos o casi todos los que pasamos ya de los cuarenta, vemos aquellos años con cierta nostalgia y con ciertas dosis de melancolía.

Pero llegados a este punto, ahora somos los hacedores de esa Magia y después de tanto tiempo, todavía no hemos aprendido absolutamente nada, es más, esta época es más reaccionaria a esos cambios y a esos esfuerzos, no tenemos perdón. Seguimos en pañales, y lo peor de todo es que encima todos los males los achacamos a la educación, al menos de cara a la galería. Y es cierto, no hemos aprendido nada, seguimos aplicando los mismos roles y los mismos argumentos a nuestros enanos. No ha cambiado nada y lo que es peor aún, no cambiará nada, hasta que todo se vaya a tomar por el culo (con perdón).

Un juguete puede ser perfectamente un asesino en serie, puede asesinar la inteligencia de un niño, puede y lo hace enseñar a matar al prójimo. Un juguete asesina también el lenguaje, el verbal y el no verbal. Tras la inocencia enmascarada perfectamente subliminal en el lenguaje del marketing mas agresivo, están personas que trabajan y se dedican a crear esos juegos que luego nosotros sin el menos pudor ponemos en manos de nuestros hijos. Y de estos barros, crecen luego estos lodos.

Si tienes tiempo siéntate frente al televisor y visiona con cierto criterio, analizando incluso el entorno en el que se muestran los juegos que ven nuestros ojos y sobre todo los niños y adolescentes. Yo sin querer el otro día lo hice, y fue fumando marihuana, de vez en cuando me encanta los efectos de la misma, además de sosiego, hambre y buen humor me dieron dos ojos más y también hizo que me adentrara hasta el fondo del mensaje y sus consecuencias en la educación que se percibe a través de estos.

Espero que nadie piense que estoy haciendo proselitismo de las drogas (si alguien lo piensa, también me importa un huevo) sólo digo que las drogas tienen una parte bíblica, una parte esotérica y psicológica, que cuando la descubres es sinceramente enriquecedora, no hablo de adicción, hablo de consumo equilibrado. Ocupamos una mínima parte de nuestro cerebro por la razón que sea y a veces, hay drogas, estímulos indirectos, que fomentan la creatividad y la percepción de las cosas, mas allá de nuestra realidad. Esa sensación me gusta.

Bien. Pues estaba tumbado en el sofá y decidí visionar todos los anuncios publicitarios dirigidos por igual a niños y a mayores. A niños, porque son a ellos a quienes van directamente dirigidos y a mayores porque son ellos el poder adquisitorio.
Sinceramente flipé ¡y de qué manera!

Algunos ejemplos:
El Cambio Climático:
Es un juego que consiste en destruir el hielo de la Antártida a través de radares, y están los “malos” y los “buenos”. Me da risa, no hacen falta estos mecanismos, ya la estamos jodiendo hace años.

La Barby es un clásico y no por ello menos peligroso y asesino. Esta muñeca “delgadisima” pija y niña de papá que tiene todo, que si la mascota, que si el caballo, todas ellas presentadas por niñas entre 6 a 10 años, pintadas y vestidas como auténticas concubinas.

‘El Puño’ consiste en un puño enorme que hace de todo, pero sobre ello, matar, matar y matar.
Transformer: estos semejan a mounstruos enormes de características parecidas a Mazinger Z, también para salvar al mundo y matar.
Tigre es un muñeco que hace el pino y otras tantas estupideces.
Loro: otro muñeco, que a través de un mando grabador, dice lo que tu previamente has grabado.

Estación de Bomberos: pues la misma cosa, hacerte bombero, después del 11-M muchos niños quieren ser bomberos, ósea, Héroes.
Hotel: un juego de especulación inmobiliaria, tipo al que todos ahora tenemos en la mente. MONOPOLY: si hay pocos especuladores todavía nos enseña que hay cabida para más.
Los muñecos lisiados: ahora también, los hay con muletas (sinceramente es deleznable).

En fin, estaría señalando un sin fin de anuncios pero os dejo que vosotros los analicéis. Todos estos juguetes no educan, sólo hacen mayores y persistentes los roles de siempre.
Para ellos, matar matar y matar. Salvar al mundo y ser héroes. Todos esos juguetes asesinos de mentes siguen siendo los mismos que hace 50 años, bueno los de entonces estaban despertando el letargo de lo que ahora tenemos socialmente.

Para ellas, si os dais cuenta, son las muñecas, las cocinas, los alimentos, lo físico, pero ahora, en versión mas estúpida y más directa y mas concubina.
Fijaros también, cuántos anuncios de estos los realizan niños y niñas juntos..
La conclusión no sólo te la ofrezco a través de este escrito, están también estos videos.
Es así, no hemos cambiado nada todo sigue igual, roles idénticos, mensajes iguales pero adaptados al siglo en el que vivimos, lo cual mientras sigamos manteniendo estos esquemas seguiremos haciendo demagogia hablando de que los problemas sociales actuales parten de la educación ¡Mentira!.

Nos falta lo principal en los que tienen o tenemos el deber y la obligación de educar. Nos falta la base principal, educarnos primero a nosotros mismos. Difícil tarea a esta altura de la circunstancia.
Estos spot publicitarios y sus contenidos en formas de juguetes (dicen) no sólo no educan, sino que establecen parámetros muy peligrosos en la convivencia.
A esto añadimos también los traumas que muchos niños reciben al ver que todo lo que vieron en la caja estúpida y pidieron a sus majestades de oriente o al Santa Claus americano, no sólo no son esos, sino que además ni tan siquiera se les parece.

Y es que la agresividad televisiva en este concepto no llega solo a familias pudientes, sino que llega a todo el mundo y no todas las familias ni mucho menos pueden permitirse ese gasto mas que extraordinario y tremendamente nocivo para la inteligencia de los mas jóvenes.

Pero un año mas esto nos importará una mierda, nos da igual lo que vean nuestros hijos en fechas de regalos mágicos de oriente, nos da igual, porque pensamos en general que esto no afecta a los niños, a los adolescentes y aquí somos culpables directos de lo que después den de sí sus comportamientos, y una vez más seguiremos echando las culpas a la educación, sin entender que somos los principales ejecutores de sus debilidades y frustraciones.

Por favor ¡ya está bien¡ Ya vale de tanta hipocresía paternal, basta de esconder nuestra culpa, de enmascararla con un gesto de lamento cada vez que una mujer se desangra en una acera, cada vez que un adolescente aparece vapuleado por sus compañeros en un portal de Internet, basta ya de estas lágrimas de cocodrilo cada vez que un joven descarga un fusil en cualquier supermercado y después se quita la vida. No quiero escucharos más.
Estamos construyendo o fomentando la sociedad del miedo y todos somos el verdugo enmascarado.

Mas en http://bukoowski.blogspot.com/

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Sobre el autor

2 Comentarios

  1. albaherrero 12/12/2007 en 16:50

    Se acercan otras navidades y los juguetes siguen siendo sexistas, violentos… en los anuncios se sigue mostrando a un niño ‘valiente, con iniciativa’ y a una niña ‘madre’ o con pinta de quinceañera salidorra (con perdon si la expresión ofende a alguien pero no se me ocurre otra)
    Y no son solo los juguetes, es el contexto en el que aparecen anunciados, son las series de televisión… Luego nos estrañamos de que las niñas crezcan demasiado rápido o cosas peores…
    El tema es muy interesante aunque (con perdon al autor y diciéndolo solo pq se que te importa una mierda… ;P ) está bastante lioso y mezclado…. Con todo, creo que he entendido el mensaje y estoy de acuerdo en que es imposible educar a nuestros hijos sin educarnos a nosotros primero; que seguimos cometiendo los mismos errores de siempre y que (sólo es mi opinión) en esta sociedad de consumo vamos a peor
    Sea la nuestra o la de nuestros hijos, creo que la base sigue siendo educar…
    Se acercan las navidades y los juegos son el método mas efectivo y sencillo para la educación asi que a ver qué regalamos y cómo lo usamos (tb es importante jugar con los niños, a parte de divertido y agotador)
    Al final a mi tb me ha quedado largo y dudoso. Lo siento¡¡¡ el tema es muy complicado..

  2. soypacense 12/12/2007 en 12:40

    El Lleida, hay cerca de 40 menores de 12-14 años que están en tratamiento por uso de cannabis. me pregunto cuando se dan cuenta en las familias respectivas de la drogadicción, me imagino que como suele suceder, siempre tarde y cuando los síntomas de nerviosismo y la agresividad hacen acto de presencia. Como siempre se confunce la libertad con el libertinaje, con tal de no aguantrtarlos en casa, se les deja demasiado tiempo incontrolados por la calle, etc, etc.

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