Domingo 26 de marzo de 2017,
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Justo Beramendi: no hay límites en los dialectos

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El nuevo Premio Nacional de Ensayo me hace reflexionar en el futuro
labrado desde el presente sin cometer o buscando erradicar los errores
del pasado

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El historiador Justo Beramendi

Es justo decir que no hay límite en los dialectos, que se
vive y se va por la vida recordando el talento que emana de las almas
dispuestas a expresarlo, a sentirlo, a vivirlo, más no a callarlo.

Hoy,
el protagonista de mi presentación me hace reflexionar en el futuro
labrado desde el presente sin cometer o buscando erradicar los errores
del pasado. Se trata nada más y nada menos que del historiador Justo
Beramendi González, quien rompe esquemas al ganar el Premio Nacional de
Ensayo otorgado por el Ministerio de Cultura.

Beramendi: “Que
se considere a todos los idiomas iguales para un premio nacional es
algo muy importante”
Enhorabuena por Justo y que justo sea el camino para aquellos que no le temen a soñar en grande

Su obra ‘De
provincia a nación: Historia do galeguismo político’, nos trae a la memoria
los importantes y verdaderos ejemplos a seguir en la vida, aquellos que
con su voz y experiencia se atreven siempre a soñar en grande ya van
más allá, demostrándose a sí mismo y a todo aquel dispuesto a aprender,
que no hay sueño grande sin mente grande para hacerlos realidad.

Su
obra nos demuestra que en el dialecto no hay límites, que siempre está
el espacio de cada quién para expresarse, para poder llevar un claro
mensaje donde no exista el racismo, la dejadez, los absurdos esterotipos.

Su estudio sobre el nacionalismo gallego le ha
hecho merecedor del Premio Nacional de Ensayo, enviando así un claro
mensaje a aquellas personas que quizás en pleno siglo XXI y década trás
década van por la vida sin respetar la idealización de los dialectos e
idiomas mundiales. El ser o no ser, simplemente el ver que no se trata
de dialectos, razas, idiomas, nacionalidades, se trata del talento que
habita en la expresión de aquellos que estudian su día a día como algo
nuevo para aventurar, para digerir, para devorar las opiniones y crecer
en ellas. De poder expresar de forma simple el orgullo patrio de su
lengua, respetando así las que no conoce. Porque la mejor forma de
expresión es la que llega desde el alma noble de quien la otorga y de
aquel que comprende el gentíl gesto de acercamiento.

Porque un
dialecto no divide, une, es una escuela de expresión sólo para aquellos
dispuestos a ver que no hay diferencias, que en el talento está la
prueba de miles de naciones que se unen en unas Olimpiadas, es un vivo
ejemplo de unidad racional sin obviar dialectos, es lo que ha logrado
Justo Beramendi: Lograr el máximo interés literario de muchos a través
de su magnífico ensayo, el cual le ha llevado a tan prestigioso premio.

Aún
en el gallego, se percibe en personas como yo el máximo interés en
devorar por completo su ensayo y poder continuar expandiendo horizontes
y conociendo más sobre hermosas culturas y hermosos ejemplos a seguir
para la humanidad.

“Sinceramente me ha sorprendido, y creo que
haber premiado a una obra en gallego es un avance muy importante. Que
se considere a todos los idiomas iguales para un premio nacional es
algo muy importante”. Éstas fueron las palabras que emitió Beramendi para EFE.

Siendo así una expresión justa y necesaria, creo fielmente en
que podemos erradicar lo que otros han tratado de obviar en el pasado,
de ver que en el talento no hay límites. Que cuando algo es bueno nada
ni nadie puede pasarlo por alto, que las vendas en los ojos son sólo
para aquellos que no tienen destino propio y tratan de desencadenar sus
frsutraciones en aquellos que tienen el potencial para cambiar sus
puntos de vista, respetando sus opiniones. Así como Beramendi ha
mostrado su respeto por todos los dialectos, él con máximo orgullo
representa el galleguismo a través de ese galardón y de las puertas que
se continuarán abriendo gracias a ello.

Así que antes de juzgar
indebidamente una obra, o ser despectivos vagamente por causa de un
dialecto, idioma o raza, piensa que la mente de un creador nunca se
juzgará por lo que piense, porque su conciencia gira en torno a sus
buenos actos y busca siempre llevar la justicia en sus formas de
expresión genuinas, por su talento, pos la igualdad, tanto así
respetando aún los que no puedan comprenderlo.

Recuerden siempre
lo mas importante: no importa si eres gallego, valenciano, madrileño, vasco, rumano, gitano, árabe o boricua; no hay límites en los dialectos. Y como dijo aquel patriota puertoriqueño, Don pedro Albizu Campos: “Aquél
que no está orgulloso de su origen, no valdrá nunca nada porque empieza
por despreciarse a sí mísmo”.

Así que continúa siempre paso a
paso por lo que luchas, por lo que crees sin hacer el mal a nadie,
respetando, honrando y compartiendo ideas, solo así, con mente amplia y
retos para no dejar a un lado por el temor a que digan, vas a lograr
triunfos tan significaticos e importantes como este Premio de Ensayo
bien ganado por Justo Beramendi González, que nunca se ha limitado a su
talento y a su dialecto.

Enhorabuena por Justo y que justo sea el camino para aquellos que no le temen a soñar en grande.

Peter Pantoja Santiago

Juncos, Puerto Rico

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Sobre el autor

2 Comentarios

  1. Anónimo 11/06/2009 en 13:45

    Buen artículo. Pero, por favor, infórmese de que el gallego, lengua románica plenamente reconocida como tal, no es ningún dialecto. Salvo del latín, claro está.

  2. Anónimo 11/06/2009 en 13:45

    Debería usted saber que el gallego es una lengua románica, ningún dialecto (salvo del latín en origen, claro está). Por lo demás, muy linda su aportación.

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