Miércoles 28 de septiembre de 2016,
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La ablación, un rito sangriento difícil de extirpar

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Imagen de una campaña contra la ablación

Hoy se celebra el Día Internacional de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina

Una ONG africana y un equipo español de la UAB prueban nuevas medidas que no se basen en la prohibición radical para hacer más efectiva la erradicación de la práctica

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Una niña es preparada para practicarle la ablación

Leyes represivas, persuasión, educación, pedagogía… En el Día Internacional de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina sigue vivo el debate sobre la mejor forma de abolir esta práctica que han sufrido 130 millones de mujeres en el mundo, y otros tres millones corren el riesgo de padecerla.

Nadie duda de la utilidad de promulgar leyes que prohíban aberraciones como la mutilación genital femenina. Lo hizo Egipto el pasado año, un país donde, al igual que en los países ribereños del Nilo, la ablación es una práctica habitual desde tiempos faraónicos, sin ninguna relación con el islam ni con el cristianismo, y que sufren la casi totalidad de las niñas cuando llegan a la edad fértil.

La ONG Tostan ha conseguido que casi la mitad de las aldeas senegalesas hayan suscrito declaraciones contra la ablación
Un equipo español de la UAB ha logrado del Gobierno de Gambia el compromiso de sustituir la
mutilación genital femenina por un rito alternativo
Entre 100 y 140 millones de mujeres en el
mundo tienen los genitales mutilados, y unos tres millones
están actualmente en riesgo de ser mutiladas por sus familiares

Pero, como en tantas ocasiones ocurre, las leyes no suelen ser suficientes para lograr lo que pretenden. Ahora, en Egipto, las mutilaciones genitales se hacen en la clandestinidad, lo que aumenta el riesgo de muerte de las niñas. Es lo que le ocurrió a Karima, una niña egipcia de 13 años que perdió la vida cuando le practicaban la ablación, la primera muerte conocida en Egipto tras la promulgacion de la nueva ley.

Y es que la cultura y las tradiciones ancentrales no pueden cambiarse únicamente a base de decreto y represión. Esto es lo que piensan dos entidades dispares en todos los terrenos: una diminuta ONG africana y un equipo de antropólogos de la Universitat Autònoma de Barcelona.

La primera se llama Tostan , una pequeña organización con sede en Senegal que lleva trabajando contra la ablación desde 1991 y que el pasado año fue galardonada con el considerado mayor premio humanitario del mundo, el premio Hilton,  un galardón que en ediciones anteriores han recibido entidades del calibre de Médicos sin Fronteras o el Comité de Rescate Internacional.

Formado por 370 personas, en su mayoría africanas, esta ONG utiliza la música tradicional, la poesía y el teatro para enseñar derechos humanos y métodos de desarrollo a la población de algunas de las aldeas más pobres de Senegal y de los países vecinos.

Tostan -‘Avance’, en el idioma local wolof- fue fundada por Molly Melching, una norteamericana que ha vivido en Senegal durante 32 años, y ha logrado animar a miles de mujeres a que se opongan abiertamente a la ablación femenina, un tema tabú en el África occidental musulmana, ya que negarse a dicha práctica supone para las mujeres quedar marginadas, pues no se las considera dignas para el matrimonio.

Con sus métodos alternativos, Tostan ha conseguido que casi la mitad de las aldeas senegalesas hayan suscrito declaraciones contra la ablación, otras 298 aldeas lo han hecho en Guinea y 23 más en Burkina Faso.

A la pubertad sin sangre

Algo parecido ha logrado el equipo de investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) dirigido por la antropóloga Adriana Kaplan en sus ‘negociaciones’ con el Gobierno de Gambia, y que podría resumirse en la premisa ‘Iniciación a la pubertad, sí, pero sin sangre’.

En otras palabras, este grupo, junto a diversas ONG, han logrado del Gobierno de Gambia el compromiso de sustituir la mutilación genital femenina por un rito alternativo que respete la tradición y el carácter social de paso hacia la pubertad de las niñas, pero sin llevar a cabo la ablación.

Tras años de trabajo y reuniones con responsables políticos, Kaplan y su equipo han conseguido que el Gobierno de Gambia, uno de los países con mayor incidencia de la ablación, levante el veto establecido hace diez años a las campañas de sensibilización contra la mutilación.

Según Kaplan, el Gobierno gambiano “ha asumido este compromiso, que es más poderoso que una ley prohibitiva, porque está de acuerdo en suprimir las ablaciones pero sin medidas radicales, con suavidad y con el apoyo de España, y va a impulsar diversas iniciativas en este sentido”.

Los investigadores de la UAB han identificado tres fases de estos rituales de iniciación y de paso hacia la edad adulta: una física, una cultural y otra social. Las dos últimas simbolizan la “integración étnica y grupal” y se pueden “desligar de la parte física que viola los derechos humanos”.

“Esta solución podría ser aceptada por buena parte de las mujeres implicadas en las ablaciones, aunque todavía es necesaria mucha pedagogía. El respeto y el diálogo cercano son muy importantes y aún hay que desmontar muchos tópicos”, admite Kaplan.

Datos y motivos

Shave the Children estima que entre 100 y 140 millones de mujeres en el mundo tienen los genitales mutilados, y calcula que unos tres millones están actualmente en riesgo de ser mutiladas por sus familiares, no sólo en los países pobres, sino también en los desarrollados.

En España, los primeros casos comenzaron a registrarse a inicios de los años noventa, especialmente en Cataluña. La Comisión contra la Mutilación Genital Femenina ha detectado en los últimos años decenas de casos de niñas con un alto riesgo de sufrir la ablación durante las vacaciones de sus padres.

El último caso conocido tuvo lugar el pasado enero, cuando un juez de Lleida retuvo el permiso de residencia de una niña de siete años para impedir que saliera de España, ante la sospecha de que sus padres la llevaran a Gambia para mutilarla.

El Código Penal castiga la ablación con penas de entre seis meses a doce años y retirada de la patria potestad. La ley permite la persecución extraterritorial de esta práctica con el fin de castigar también a los padres que llevan a sus hijas a sus países de origen para mutilarlas.

La ablación es una tradición procedente del antiguo Egipto y se practica en niñas de entre cuatro a 14 años. Según distintas organizaciones humanitarias, se utilizan desde cuchillas de afeitar hasta líquidos corrosivos en deficientes condiciones de salubridad, lo que suele provocar desde fuertes hemorragias a infecciones que pueden terminar con la vida de las menores.

El último estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud reveló que la mutilación genital causa una mayor probabilidad de sufrir problemas durante el parto, como hemorragias abundantes o la necesidad de realizar una cesárea, y de perder al bebé.

La ONG realizó el informe en 28 centros obstétricos de Burkina Faso, Ghana, Kenya, Nigeria, Senegal y Sudán, en el que participaron caso 30.000 mujeres.

Según las ONG, los motivos por los que se realiza la ablación son de carácter sexual, para mitigar la sexualidad femenina; sociológico, como rito de iniciación de las niñas a la edad adulta; por higiene o estéticos, pues se cree que los genitales femeninos son sucios o antiestéticos, y por creencias religiosas.

En noviembre de 2005 entró en vigor el Protocolo  sobre los Derechos de las Mujeres Africanas, primer texto de ámbito continental que prohibe explícitamente la mutilación genital femenina, y que ha sido ratificado por Cabo Verde, Comoros, Gambia, Nigeria, Senegal, Yibuti, Lesoto, Libia, Malawi, Togo, Mali, Mamibia, Ruanda, Sidáfrica, Benin y Eritrea.

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3 Comentarios

  1. Anónimo 03/07/2010 en 21:22

    creo que estas mujeres no pudieron disfrutar nada por eso no saben el daño que le hacen a sus hijas,se podrian cambiar tantas cosas si este metodo no existiera mas,pero es mucha la gente a la que se enfrentn ests pobres criaturitas…es tanto dor!que no puedo entender como soportan ver asi a sus seres queridos,cuando uno esta todo el tiempo viendo que puede hacer para ver felices a los hijitos

  2. Anónimo 20/10/2009 en 15:25

    buena informacion

  3. Anónimo 24/02/2008 en 4:51

    empiesen por la educación pre escolar

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