Jueves 08 de diciembre de 2016,
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La ampliación del Puerto de Alicante no toma en cuenta a los vecinos del barrio

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Alrededor del Puerto de Alicante han surgido varias dicotomías que a ningún alicantino dejan indiferente: biodiésel sí o no, silos de cemento sí o no, industria sí o no

Los que se oponen a toda actividad industrial en el Puerto no entienden que los gobernantes elegidos en Alicante y Valencia primen más los intereses empresariales que la salud de los ciudadanos.

Los que aprueban un Puerto industrial no sólo aseguran que la salud pública no peligra, sino que identifican a los detractores como simpatizantes de los partidos de la oposición y que, por norma, se oponen a todas las decisiones del Partido Popular.

Mucho se ha escrito a favor y en contra de unos y de otros. Por mi parte prefiero echar mano de la Historia que, aunque sea reciente para eso está, para entender ciertas decisiones políticas que desafían toda lógica racional. El Puerto sólo es un ejemplo más.

Mayo del 68 fue algo más que una revuelta estudiantil, fue una Revolución. El mundo occidental, vencedor de la Segunda Guerra Mundial, se colapsa. Su estructura política, social y económica toca techo. La hegemonía de Occidente se mantuvo porque supo transformarse para liderar las nuevas circunstancias. Sólo me centraré en la estructura económica.

Con este sistema económico, tan rentable es una actividad lícita como ilícita. Incluso se ha llegado a decir que una actividad es más rentable cuantos más daños colaterales produce

El patrón oro desaparece, el valor del dinero ya no es equivalente a la reserva de oro, el dinero es fiduciario, es papel, es decir que su valor es proporcional a la confianza que inspiran las instituciones de los Estados que emiten esos billetes.

Con el patrón oro, las actividades ilícitas como tráfico de armas, drogas o prostitución no se tenían en cuenta para el cálculo del producto interior bruto. Los sectores primario (tierra) y secundario (industria) eran los motores de la economía. El sector terciario (servicios) era un residuo considerado no productivo. Pero con el dinero fiduciario se hace imprescindible calcular y controlar el papel moneda en circulación. Un exceso de dinero en manos de los consumidores provoca subida de precios, es decir, inflación. Una carencia de papel provoca menos consumo, las empresas producen menos y aparece el desempleo.

Por tanto, para que la cantidad de dinero en circulación sea la correcta, todas las actividades sean lícitas o ilícitas serán tenidas en cuenta a efectos contable para dar credibilidad al sistema. Con este sistema económico, tan rentable es una actividad lícita como ilícita. Incluso se ha llegado a decir que una actividad es más rentable, cuanto más daños colaterales produce, porque a su vez genera actividades correctoras.

Con este nuevo enfoque de la economía, el sector terciario es el protagonista de la producción de riqueza. Por ejemplo, es más rentable el agua para un campo de golf que para un campo de lechugas, pero sería menos que para otros tipos de plantaciones prohibidas. En este saco entra todo lo que produzca dinero: servicios, comercio, ocio, turismo, deporte, publicidad, pero también especulación, sobornos, plusvalías, manipulación de los mercados, de los precios, de las mentes…

Para que esta influencia sea real, los holdings empresariales se colocan cerca del Poder político. En algunos casos llegan a confundirse tanto que es prácticamente imposible diferenciar los unos de los otros. Otras veces, el político de turno es tan buen actor que el saqueo de las arcas públicas es asimilado por la mayoría de los ciudadanos como beneficios para la sociedad.

El caso del Puerto no es una excepción. La ampliación del Puerto se ha llevado a cabo con dinero público pero también privado. El Puerto creó unas expectativas de negocio acorde con la necesidad de inversión. Pero era condición primordial que el Ayuntamiento estuviese de su parte para no poner trabas y asegurarse el negocio. Está claro que el Puerto lo consiguió porque de lo contrario el inversor privado no se hubiese aventurado.

Hubo connivencia entre el Puerto y el Ayuntamiento, formaron una sociedad masónica para timar a los ciudadanos. No tuvieron en cuenta la repercusión negativa para el turismo y el comercio

Hasta aquí nada sería censurable si el Ayuntamiento hubiese hecho público toda esta información desde el primer momento. Sin embargo, el Puerto presentó maquetas ‘vendiendo’ la zona como de ocio. Por su parte, el Ayuntamiento se saca de la manga ‘la milla de oro’ y urbaniza todos los terrenos adyacentes a precios elevados. Hubo connivencia entre el Puerto y el Ayuntamiento, formaron una sociedad masónica para timar a los ciudadanos. No tuvieron en cuenta la repercusión negativa para el turismo y el comercio.

El Puerto es más que un negocio porque forma parte de la ciudad, es un barrio más. Y en ningún barrio se permiten actividades molestas para los vecinos. Y los vecinos son todos los alicantinos, porque la brisa marina lleva la contaminación hasta el último rincón de Alicante. ¿Tendrá que cerrar el Puerto? Ni mucho menos. Existen soluciones para integrar el Puerto en la Ciudad, pero para ello se necesitan inversiones y motivación política, con lo cual cae el beneficio a corto plazo y deja de ser negocio para los especuladores. ¿Dónde está el PGOU que contemple, entre otras muchas cosas, un Parque Logístico Portuario en un polígono industrial a las afueras de Alicante?

Muchas promesas y asignaturas pendientes tienen el Partido Popular en Alicante. Si no reacciona rápidamente, la problemática del Puerto le pasará factura en un futuro muy próximo.

Fotografía (CC): reidrac


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