Lunes 05 de diciembre de 2016,
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La apertura del sumario del Caso Pretoria desvela conversaciones de los imputados

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Pasados siete meses, el caso salta de nuevo a gran noticia. Todo un manual de corrupción ‘vertical’. La ‘pela’ ha unido a los de CIU (léase Jordi Pujol) y PSC desde que tuvieron poder para recalificar, hace 30 años, CIU en la Generalitat y PSC los ayuntamientos de Barcelona y comarca

Discípulos, apadrinados y fieles continuadores de don José María de Porcioles (alcalde franquista de Barcelona) y Juan Antonio Samaranch (Presidente de la Diputación), se entendieron bien en cuanto a recalificaciones (el Plan de la Rivera de Narcís Serra, Pascual Maragall, y otros planes) continuando y cimentando lo que en el futuro serían las bases del gran fraude inmobiliario-financiero, la actual ruina de España.

Cuadrar las medidas anticrisis de Zapatero, las de Montilla, el lío de las cajas de ahorros, el Estatut, las encuestas a favor de CIU, y, sobretodo, la economía diaria institucional es la cuadratura del círculo

Algo se ha ganado en cuanto a libertad de prensa y expresión, aunque lo perdido en dinero sea tan grave que amenace los últimos 60 años de trabajo y progreso. ¿Alguien imagina pinchar los teléfonos de Miguel Vall Brugulat, yerno de Porcioles? ¿O que La Vanguardia Española publicara sus ‘tráficos de influencias’? Impensable que un día esa normal e indispensable práctica entrara en el Código Penal, delito ya entonces tipificado en los países civilizados. Una curiosidad, ver en imágenes del blog La gran corrupción la primera página de La Vanguardia publicando su boda en 1961, y otra, un artículo de El País de 1977.

Otro entretenimiento añadido al caso: el por qué ahora, cuando ya los acusados están en la calle después de pagar multimillonarias fianzas, se lanza La Vanguardia, cuyos motivos nunca suelen ser altruistas (en mi caso no lo fueron), y al contraataque todas las teles socialistas con El Periódico, rasgándose las vestiduras, exculpando a los consellers Joaquín Nadal y Antoni Castells. Un trabajo intenso el de los propagandistas ajustando las noticias a los intereses de sus jefes. Cuadrar las medidas anticrisis de Zapatero, las de Montilla, el lío de las cajas de ahorros, el Estatut, los demagogos y las ansias de tele y prensa de los socios del Tripartito, las encuestas a favor de CIU, y, sobretodo, la economía diaria institucional (la personal por el momento funciona bien aunque se hable de despidos y recortes de sueldo) es la cuadratura del círculo, demostrándose su infinita fantasía y capacidad de montar seriales o guiones televisivos. Fantasean tanto a favor de sus amos que provocan sonrisas. Quieran o no forman parte del gran fraude. Por muy creíble que resulte el guión, siempre hay algún jefecillo, que perfecto conocedor, miente y ordena mentir, encubriendo.

Inmerso en el juicio por el Caso Hacienda, los personajes y temas me encajaban. Será por el overbooking de corrupciones, pero ésta debería ocupar tantas portadas y tele como las de Mallorca, Valencia o Marbella, o todas ellas juntas por importancia dineraria. Y, por supuesto, merece una comisión de investigación en el Parlament de Catalunya, mucho más que Félix Millet. Apuntaría que la merece en el Congreso de los Diputados, porque en el Parlament… acabarán todos de acuerdo sin entrar en el fondo de la materia: el por qué se recalifican o incluso financian precisamente los terrenos y operaciones que provienen de esos ‘tráficos de influencias’, y no de otros. Y, sin duda, no hurgarán en los 1.500.000 euros pagados a ‘El Bigotis’ por Procam, la inmobiliaria de la Caixa de Cataluña de Narcís Serra, como no lo hizo el juez Baltasar Garzón. Narcís y La Caixa conforman los grandes tabús de la Barcelona actual. Los dos lo saben todo y de todos en Cataluña.

Será por el overbooking de corrupciones, pero ésta debería ocupar tantas portadas y tele como las de Mallorca, Valencia o Marbella

Al igual que en las compras de Kepro-Diagonal Mar, parte principal en el Juicio del Caso Hacienda, faltan el último o penúltimo escalón, quienes en realidad transforman el suelo rústico en urbano, quienes tienen el poder de multiplicar el valor de las compraventas, que sin lugar a dudas no son los propios comprador y vendedor, ni el intermediario o cerebro. Los Porcioles y Samaranch actuales. Y el cerebro y comprador nunca juegan a ciegas, un selecto y multimillonario grupito, para los que no se cierran las puertas. No juegan al azar, van sobre seguro. Las recalificaciones no se obtienen por ventanilla. En todos los casos de multiplicación del pan y los peces ni siquiera aparecen en el banquillo los discípulos. Lluís Prenafeta en el juicio caso Hacienda no recordaba nada, por sus manos pasaban miles de expedientes. Excusa común en los políticos, los de primera fila no tienen necesidad de excusarse, ellos no hablan por teléfono, firman las actas que les ponen delante, y todo legal.

Por los 70-80 intervine en varias compraventas: la edificabilidad primera premisa, o la posibilidad de recalificación, en este caso siempre había doble precio o comisión. En el compromiso de compra de los terrenos del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (circuito de Monmeló ahora), que después resultó falsa la descripción en el contrato (existían realmente), la promesa de Antonio de la Rosa sobre su convertibilidad de rústicos en edificables fue contundente, “lo serán”. Que alguien como Antonio lo prometiera iba a misa, y admitido, que cuando se pagara el terreno ya recalificado, se reservararían dos 5%. Repito, no se llevaron a cabo ni contrato ni pago o cobro alguno, pero para beneficio de Narcís Serra y sus socialistas acabé condenado por encubrimiento tras los tres años de prisión preventiva. Y mi experiencia también me dictaba que, a pesar de sus propias certificaciones, los ayuntamientos podían cambiar de idea, variar o anular las calificaciones, y por una u otra peregrina razón, a pagar de nuevo. Me sucedió en San Andrés de la Barca, la Solana del Llobregat, en Tarrasa ante la Universidad, y en la autovía de Castelldefels ante el Carrefour.

Los imputados en el Caso Pretoria

Bartomeu Muñoz
Ex alcalde de Santa Coloma de Gramenet.
Imputado por asociación ilícita, soborno, fraude de subvenciones y a la Hacienda, y falsedad en documento oficial.

Luis García Sáez
Ex diputado del PSC y ‘cerebro’ de la trama.
Acusado de asociación ilícita, blanqueo de capitales, tráfico de influencias, fraude y falsedad en documento oficial.

Lluís Prenafeta
Ex secretario de la presidencia con CIU.
Imputado por delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales y tráfico de influencias.

Macià Alavedra
Ex conseller de Gobernación y Economía con CIU.
Acusado de asociación ilícita, blanqueo de capitales y tráfico de influencias.

Lluís Casamitjana
Presidente de Espais SL.
Acusado de los delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales, tráfico de influencias y fraude a Hacienda.

Josep Singla
Presidente de Proinosa.
Imputado por asociación ilícita y tráfico de influencias.

Manuel Dobarco
Regidor de Urbanismo de Santa Coloma (PSC).
Imputado por asociación ilícita, fraude en subvenciones, fraude a Hacienda y falsedad en documento oficial.

Manuel Carrillo
Presidente de la empresa Limasa.
Acusado de delito de soborno.

Aquí faltan varios. O Baltasar Garzón no quiso saberlo, o los acusados esperan con su silencio que el tiempo les favorecerá, quizá dentro de veinte años, como en el caso Diagonal Mar.

Publica La Vanguardia de las grabaciones de la Guardia Civil:

Prenafeta a Artur Mas: “Hay un señor que quiere almorzar contigo porque quiere facilitar cosas, ¿me explico?”

Prenafeta llama a Artur Mas el 3 de junio de 2009 para concertar una cita con un señor, sin mencionar su nombre, y que debería acompañarse de Germà Gordo, de la dirección de CDC, según consta en la página 161 del tomo 3.

Bartomeu a Vela: “Este tío querrá seguir dando clases, digo yo, ¿no?”

Bartomeu Muñoz llama a Pascual Vela para asegurarse que Rosa Marimont pasa unas oposiciones para auxiliar administrativo del Ajuntament de Santa Coloma y presiona para que los examinadores la aprueben y consiga una de las plazas, según consta en las páginas 39, 40 y 41 del tomo 3.

[Acceso al extracto del documento, en formato PDF]

Es impensable una conversación telefónica de ese tono con Josep Montilla o Narcís Serra, pero los terrenos se recalificaban y los créditos hipotecarios se concedían.

En cuanto a las oposiciones, pues eso, una corrupción de segundo orden… pero también generalizada.


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