Sábado 10 de diciembre de 2016,
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La Casa Real se equivoca

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En una democracia parlamentaria al Jefe del Estado se le presupone un papel político independiente. Así nos lo había hecho creer Su Majestad el Rey de España.

Todo el mundo sabe el trabajo ideológico que la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) realiza y quién la preside. Conviene recordar que el ex Presidente José María Aznar es la persona insigne que cultiva la semilla ideológica conservadora que luego extiende en el campo popular.

El laboratorio de ideas ha debido considerar que tenía que dar un golpe de efecto para llamar la atención del mundo político y de la sociedad en general. Entonces, qué mejor propaganda que inventarse un premio. Si además, elegimos a un premiado de renombre y popularmente conocido, sólo nos queda asignar el Premio de la Libertad, al Rey de España, Juan Carlos I.

Su Majestad el Rey, tiene reconocido su trabajo a través de numerosos premios internacionales. En la

La polémica se genera por la recogida y aceptación de un título restringido a una ideología política determinada

entrega y recogida siempre han estado presentes todas las ideologías políticas y expresiones culturales, ya que estamos hablando de un Jefe de Estado democrático.

A partir del día 2, lo que tiene que explicar la Casa Real es el motivo que le lleva a la aceptación del Premio otorgado.

El Rey recibirá el Premio FAES de la Libertad de manos de José María Aznar. Será en el Teatro del Canal Isabel II de Madrid, en el acto central del 20 aniversario de la Fundación del Partido Popular. Obvia imaginar que estará presente toda la cúpula conservadora. Y, se deduce del anuncio que se hace, que estará restringido a los representantes populares.

No es el Premio, ni el título del mismo, lo que está levantando la polémica. La controversia se genera debido a que, hasta hoy, nunca Su Majestad había concurrido a título de Jefe de Estado a la aceptación y recogida de un título restringido a una ideología política determinada.

A partir de ahora se abre la veda a todo tipo de interpretaciones. Torpe decisión.

Más información:
Artículo de El Siglo de Europa


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Fotografía: (CC) Pontificia Universidad Católica de Chile

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