Sábado 01 de octubre de 2016,
Bottup.com

La ciudadanía toma las riendas de los sindicatos en la Huelga General

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

Ciudadanos en la Puerta del Sol solicitando el cierre de El Corte Inglés

Con un éxito total en fábricas y transportes, la huelga ‘clásica’ desborda los márgenes sindicales en los ámbitos urbanos

Los piquetes ciudadanos, asindicales, fueron los verdaderos protagonistas del #29M en el centro de Madrid

INCLUYE: fotogalería

Mientras el Gobierno y buena parte de los medios tradicionales han seguido recurriendo a los viejos indicadores para medir el éxito o no de un instrumento decimonónico de lucha obrera como lo es la huelga, la gente de a pie, la mayoría no afiliados a ningún sindicato ni a ningún partido, ni del gobierno ni de la oposición, tomaron ayer las calles de las principales ciudades españolas para rechazar colectivamente la Reforma Laboral aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy.

Gran parte de los piquetes que se pudieron ver eran ciudadanos organizados por su propia cuenta y medios

Así, mientras los piquetes informativos de los sindicatos desarrollaban su histórico derecho en periodo de huelga en polígonos industriales, fábricas, megacentros de abastos o puertos; en las céntricas calles de las principales ciudades, sobre todo en Madrid, eran los ciudadanos de a pie quienes, sin consigna sindical alguna, recorrían las calles, a pie o en bici (los llamativos ‘bicipiquetes’), agrupados por edad (como los ya famosos ‘yayoflautas’ de Barcelona), por género (se vieron pequeños grupos feministas) o por simples lazos de amistad entre los integrantes, para informar a los trabajadores de su derecho a huelga.

El “Hace falta ya una Huelga General”, coreado casi desde los inicios de la toma de las calles por la ciudadanía el pasado 15 de mayo de 2011, se conjugó ayer en el pretérito imperfecto de indicativo “Hacía falta…”, una vez logrado el hito. En la misma Puerta del Sol se pudo ver ayer estos piquetes ciudadanos, que recorrieron las principales calles del centro de la ciudad exhortando a los comerciantes (el sector que menos secundó la huelga junto con los funcionarios) a cerrar sus negocios. No hubo violencia, al menos en Madrid y en cuanto a estos piquetes, aunque es bien cierto que los ánimos estaban altos tras meses de pisar la calle sin resultados políticos y la vehemencia fue a veces excesiva.

La UIP, una vez más, actuó con excesivo celo para controlar la libre circulación, con decisiones arbitrarias y sin lucir nunca su identificación reglamentaria

Como también lo fue el celo policial en la gestión de la movilidad ciudadana, como viene siendo habitual desde hace casi un año en todas las jornadas en las que las reivindicaciones ciudadanas llenan las calles. Como veremos en el siguiente vídeo, los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) cortaban el paso a los viandantes que pretendían simplemente acceder a calle Preciados, la milla de oro de Madrid. Unos pasaban, otros no. El criterio, admitido por los propios policías, era que no pasaba quien luciera en su vestimenta consignas sobre la Huelga o portaran cualquier tipo de elemento reivindicativo. Aunque no siempre, y la arbitrariedad jugó su papel, como también vemos en el vídeo que a la vez demuestra cómo, una vez más y ya es norma, los agentes de la UIP no llevaban su reglamentaria y obligatoria identificación en la pechera.

[important color=green title=Vídeo]

[/important]

Por la tarde, las cinco manifestaciones simultáneas que recorrieron diversas calles de la capital sumaron un río humano de 900.000 personas según los sindicatos. Según el Gobierno, fueron 800.000 sumando las de todo el país. Como es habitual al final de estas marchas, los líderes de los dos sindicatos mayoritarios, que llegaron a la Puerta del Sol escoltados por su propio servicio de seguridad, leyeron sus discursos, en los que exhortaron al gobierno a negociar poniendo como plazo el mes de mayo.

Unos activistas se encaramaron al andamio de la futura tienda Apple en dicha plaza para descolgar una enorme pancarta que rezaba “traidores”. La plaza, llena de banderas de CCOO y UGT, pero llena también de personas portando sus propios lemas y mensajes ajenos a cualquier organización, rompió en un estruendoso aplauso entonces.

Galería de imágenes de la jornada de Huelga en el centro de Madrid:

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Periodista y emprendedor social. Co-fundador de Bottup.

Participa con tu comentario