Jueves 30 de marzo de 2017,
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La crisis explicada a los niños

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Que nadie se llame a engaño, este artículo, narrado al estilo de los cuentos de Dickens, tiene más parecido con la realidad de lo que nos gustaría averiguar.

Opinión

“Erase una vez, querida huerfanita, que en Estados Unidos todo iba muy
bien. Iba tan bien, que los bancos que son muy desconfiados a la hora
de dar dinero comenzaron a prestar dineros a multitud de granjeros”

Para los pocos amantes de la ironía debemos decir que en la vida real,
la huerfanita del cuento no muere sino que acaba haciendo un máster en
administración de empresas y  trabajando en una entidad financiera.

“Así que, niños y niñas, cuando a los granjeros les vinieron las cosas
mal dadas al banco que les prestó la pasta se quedó sin dinero y a su
vez pidió dinero a otro banco que a su vez no se fió del primer banco”

Mientras la Pequeña Huerfanita encendía su último fósforo para calentarse ante la inclemente nevada, antes de exhalar su último suspiro me susurró una pregunta, desvalida: “ explícame qué es eso de la Crisis que ha hecho que mis papás dejen de trabajar en el banco y en la inmobiliaria y que yo  tenga que mendigar y finalmente me muera”…

Con un gesto mezcla de pena y altanería, mientras la huerfanita expiraba, comencé a explicar porqué sus difuntos papás y muchos otros papás, se quedaron sin trabajo, e iban a tener que vender sus casas y, lo que es peor, no iban a poder tomar el vermú del mediodía.

Erase una vez, querida huerfanita, que en Estados Unidos todo iba muy bien. Iba tan bien, que los bancos que son muy desconfiados a la hora de dar dinero comenzaron a prestar dineros a multitud de granjeros  de Wisconsin para comprar casas  de madera, de las que se llevan lo huracanes. Prestaban el dinero aunque se imaginaban que los paletos no iban a poder devolver ese dinero. Eso se llamó Subprime.

La consecuencia fue que ese negocio ruinoso comenzó a ir como un tiro y los bancos necesitaron más dinero para prestar. Los mercados para conseguir dinero crearon un engendro financiero que se llama titulación. Pusieron esos créditos de cobro dudoso en paquetes junto con otros productos opacos como, por ejemplo, minas de diamantes de Sierra Leona que financian las guerrillas de niños soldados. Así que cuando un fondo de pensiones de campesinos franceses compró ese título no sabía que estaba comprando riesgo ni, quizás, sangre. Sólo sabía que otro banco, esta vez europeo, le estaba ofreciendo interés a riesgo variable.

Así que, niños y niñas, cuando a los granjeros les vinieron las cosas mal dadas al banco que les prestó la pasta se quedó sin dinero y a su vez pidió dinero a otro banco que a su vez no se fió del primer banco y ese paquetito. Y la titulación, dejó de valer dinero y así, querida huerfanita, tus papás se quedaron sin dinero.

¿Huerfanita? ¿huerfanita? ¡anda, no te fastidia que se ha muerto! Esto va a ser la crisis.

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Sobre el autor

1 comentario

  1. Anónimo 22/09/2008 en 9:56

    y eramos pocos, y pario la abuela!!!!
    mmmmmmmm!

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