Martes 23 de mayo de 2017,
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La Cruz de Chalpón: los motuperos buscan la fe entre las montañas

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Camino escarpado a La Cruz de Chalpón

El símbolo religioso tallado en madera guayacán se encuentra situado en un escarpado monte del pueblo peruano de Motupe

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La Cruz de Chalpón o también llamada de Motupe

La religiosidad que convoca durante su día central en el departamento de Lambayeque, es comparada  con la del Señor de los Milagros en Lima. En
el Perú la magia de un lugar encantado no sólo está en su belleza
paisajística o en la importancia que deja su legado histórico con
importantes descubrimientos arqueológicos como
los de Sicán, Sipán o las pirámides pre incas de Túcume, sino también
en la de ser un pueblo muy creyente.

Es así como en la costa norte a 90 km de la ciudad evocadora, Lambayeque, en un pueblo llamado Motupe, se encuentra ‘La Cruz de Chalpón’, una cruz que mueve montañas. Ésta, fue construida
de dos rústicos maderos de guayacán, recubiertos con anillos de oro y
plata. Está situada en un empinado monte de difícil acceso, cuyo cuerpo
rocoso está cubierto de escasa vegetación.

Así mismo, la historia cuenta que en
el año 1860 llegó a Motupe Fray Juan Abad, un sacerdote perteneciente a
la orden de los franciscanos. A diferencia de los otros, Fray Juan se
refugió en la soledad del inaccesible en ese entonces cerro Chalpón,
con el propósito de meditar en la tranquilidad del lugar. En esa zona,
Fray Juan Abad talló una cruz de madera de un árbol de guayacán y la
trasladó a lo más alto del cerro.

En
1868 llegó a oídos de los habitantes de dicho lugar la cercanía de un
cataclismo que los motivó a subir a la gruta, bajar la cruz hasta el
centro del pueblo y realizar una misa con el propósito de evitar dicha
catástrofe. La
cruz en mención, fue devuelta a su lugar de origen y con el transcurrir
de los días y al no consumarse el anunciado cataclismo.

La fe creció en el pueblo y nació así la costumbre de realizar una peregrinación
todos los años, en la primera semana de agosto, hacia la gruta que
alberga la cruz.  Desde entonces sus devotos agradecen los muchos otros
milagros que les han sido concedidos.

A
lo largo del camino que une el caserío El Salitral y el pueblo de
Motupe los devotos dan muestras de verdaderas manifestaciones de fe.
Así, sin importarles su avanzada edad o limitaciones físicas, siguen a
la cruz desde las diez de la mañana hasta las siete de la noche. Hora
aproximada en que la cruz ingresa a la ciudad, donde la espera otro mar humano
de fieles quienes al son de bandas de músicos y fuegos artificiales
tributan su homenaje a la Santísima Cruz de Chalpón.

Es así como han pasado ya 141
años del hallazgo. La fe del pueblo motupano de Perú se mantiene vigente y se
acrecienta año tras año gracias a las manifestaciones de miles de
devotos provenientes de diversas partes del Perú.

Imágenes(cc): Hironet y Opus Dei

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1 comentario

  1. Anónimo 22/05/2009 en 16:09

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