Viernes 20 de enero de 2017,
Bottup.com

La distinción y la Ley

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Un análisis algo científico de la Ley, sus repercusiones y creencias en el hombre de hoy

Opinión

Una disquisición bienintencionada ante los numerosos acontecimientos ciudadanos que últimamente han sucedido en esta España, territorio del Estado Español, “esa cosa tan grande” como un insigne catalán dijo, o “la p… España” como dijo otro menos catalán y educado pero con muy buena acogida en medios afines oficiales comunitarios, “Estado Opresor” que dicen otros amigos de mi abuela, etc.

Trataré de interpretarlos mediante un sencillo método científico; acudiendo a la ciencia. Nada mejor que la ciencia para aclarar situaciones y campos. La ley, incluso, vamos a tratarla no como el resultado jurídico de la acción de algunos hombres, sea Montesquieu, el Estado, o Alejandro VI, la Iglesia; sea Newton, la Ciencia de su época, o de su época también, la Tradición en las runas escandinavas, sino como un suceso. Vamos a tratarla como un acontecimiento a la luz de la ciencia actual que no conoce banderías ni resentimientos.

La Ciudadanía romana o la Corriente del Golfo, pueden considerarse como
leyes, del hombre o naturales, sin estatuto alguno que determine su
vigencia y menos su eternidad

La Ley es aquello que sucede con regularidad y siempre depende del entorno y del azar. El entorno, sinónimo de medio, puede alcanzar magnitudes geográficas o humanas tan extensas como su propia fuerza le permita. La Ciudadanía romana o la Corriente del Golfo, pueden considerarse como leyes, del hombre o naturales, sin estatuto alguno que determine su vigencia y menos su eternidad. “Para siempre”; la vida, las montañas y los ríos, la propaganda de Telefónica o la propiedad de un bien, es una frase inconclusa de nula vigencia científica. Es más, diría que es una contradicción con cualquier sustantivo que le pongamos; desde el Reich de los mil años, reducidos a veintitantos, a la paradoja de Zenón, refutada 2000 años después, gracias a una rama especial de análisis no estándar (TCI o análisis de conjuntos internos). Todavía se recuerda el gran revuelo científico y mediático ante una reciente demostración matemática que pulverizaba el viejo aserto que profetizaba ser irresoluble.

La ciencia es generalmente encajada muy mal en los medios políticos por su independiente labor; se manifiesta, casi siempre, enfrentada a localismos y tradiciones o atavismos de escaso o nulo rigor científico o histórico. Es realmente privilegio de sabios armonizar una ley avanzada, (la palabra “progresista” esta siendo demasiado utilizada por retrógrados), que suponga un adelanto en la evolución humana y no olvide el acervo cultural en su conjunto.

Por ello, con frecuencia, es asaltada la cultura por los peores individuos de una comunidad; son demasiados los ejemplos pero, tal vez, el de Hipatia, además mujer, expone mejor que nadie la acumulación de odio en su persona. Trabajadora en la Biblioteca de Alejandría, filósofa, astrofísica diríamos hoy, matemática… en fin, un cúmulo de virtudes científicas hasta que Cirilo de Alejandría, más conocido por San Cirilo, masacró a quien representaba la libertad de pensamiento; igual que hoy asaltando a filósofos y librepensadores por el hecho de no poseer ni defender un concepto inventado de patria o nación.

El éxito de la Ley está garantizado y respaldado por su temporalidad,
incluso de su valor de veracidad, verdad, pero no su universalidad, ya
que generalmente las leyes sólo expresan la probabilidad de que ocurran
los fenómenos

 

El éxito de la Ley está garantizado y respaldado por su temporalidad, incluso de su valor de veracidad, verdad, pero no su universalidad, ya que generalmente las leyes sólo expresan la probabilidad de que ocurran los fenómenos. Una característica importante de las leyes es su unidad estructural. La unidad de un ente o un objeto se define por un acto de distinción que le clasifica; por ejemplo los peces de los pájaros o los reglamentos de las leyes. Su capital importancia resalta cuando aquella unidad refleja todos los cambios y evolución a causa de su estructura; se trata la unidad con determinación estructural: Aquí habitan las mejores leyes, el conocimiento científico y una sociedad que norma sus actividades conforme a su medio natural. Esa sociedad se considera a sí misma como parte de ese medio y no como rector o centro regio del proceso.

Si hacemos un breve repaso tal vez se puedan aplicar estas modestas instrucciones a la vida de nuestros días recientes. Por ejemplo, si los etarras denuncian torturas conforme a “formulario de instrucciones”, y se manifiestan todos los días haciendo gala de lo que un Estado normal en Europa llamaría terrorismo, la respuesta del propio Estado hace evidente no su debilidad sino la voluntad de transgresión de la misma ley no deteniéndolos, porque la ley no sólo es un documento normativo mientras se lo permita el medio, también temporal como ya se avisó, sino que ahora depende de la voluntad del señor; exactamente lo mismo que los señores feudales de su Rey.

El Partido Comunista de las Tierras Vascas, (¿cómo es posible así llamarse en Europa Occidental después de los acontecimientos de la segunda mitad del siglo XX con éxito?), es la última oportunidad para que un grupo terrorista cabalgue sobre la Constitución del 78 mientras el lobo gris del Ministerio de Justicia o la Fiscalía, (últimamente dedicada a la defensa y conmiseración de terroristas detenidos) favorece un convenio de paz entere el Terror y el Estado aterrado; cada día parece más evidente que a su primer representante electo le tienen, vox populi, cogido por los vagones en frase actual.

Seguiré hablando de los amigos del Foro de Ermua, de Ermua y de los
concejales de Ermua y de los gatos de Ermua si así me apeteciera.

 

¿Qué se puede pensar cuando la acción parlamentaria se basa en Otegui? Recordemos que para hablar con el Presidente de todos los vascos y vascas delega la representación legal en la supletoria ilegal del citado terrorista. ¿Qué se puede decir de un partido que no tiene en cuenta informes de la Guardia Civil, posteriores a la legalización del PCTV, con suficientes de datos que avalan su connivencia con el terrorismo? Pues lo que piensa todo el mundo aunque por razones enfrentadas. Y yo, sin enterarme de la, desternillante si no fuera trágica, resolución del Consistorio de Ermua prohibiendo el uso de tal villa a una asociación que, por supuesto, no le hará ningún caso, lo mismo que yo, que seguiré hablando de los amigos del Foro de Ermua, de Ermua y de los concejales de Ermua y de los gatos de Ermua si así me apeteciera.

A miles de kilómetros, la Vicepresidenta, acompaña toda una teoría del Estado aterrado que no ceja en la lucha por el poder a toda costa, algo encomiable en cualquier partido pero no a cualquier precio. Tantos miles de kilómetros como veces ha sido agraciada por el dedo del poder para alcanzar sin una sola oposición, desde la secretaría de Jugado a la Vicepresidencia pasando por la Magistratura. Eso sí que es ser listo; lista. Tanto como para, idealmente, plantear a los chinos la discriminación positiva del negocio español mientras no aprueba en el Congreso de Madrid la propuesta de igualdad de ganancias hombre y mujer, mucho más eficaz y materialista que un 50% de candidatos para todo.

Esta proposición, ya ley, es lo más anticientífico que imaginar cabe y que sólo demuestra el desconocimiento científico sobre las funciones cerebrales de la mujer y el hombre. ¿Puede entenderse mayor atrevimiento que aceptar obligatoriamente un 50% de hombres en una “mesa de cálculo matemático” de una empresa? ¿Es posible concebir una multinacional consultora en “fluidez de ideación”? En ambas tareas, las mujeres ejercen una superioridad promedio sobre los machitos. La misma insensatez sería que un 50% de mujeres participaran en las “tareas tridimensionales” o “guía de proyectiles” de una empresa aeroespacial donde los hombres, también como promedio, aventajan a las féminas.

También yo utilizo el feng-shui como diseño, el chao-mein como alimento
habitual y en otros tiempos el kung-fú, sin por ello deducir que el
castellano es un dialecto del chino. Amenazo, más pronto que después,
con un artículo sobre lengua, lenguaje y dialecto

 

Si por un lado una sociedad enferma admite estas contradicciones, por otro, es un ejemplo, vemos que en Cataluña se sigue transgrediendo la ley por parte de la Administración Pública. ¿No véis cómo se comprueba que la ley sólo sucede con cierta regularidad, caeteris paribus, pero en modo alguno de obligado cumplimiento o siempre? La Generalitat, en contra del dictamen del Tribunal Superior de Justicia, impide un año más la escolarización en castellano y el Departament d’Educació, para impedir dar datos sobre número de solicitudes con tan detestable opción, sus impresos, no pregunta por la lengua habitual de los alumnos sino por aquellas que entiende.

Si no se sabe quién habla castellano en casa tampoco se sabrá cuántos serán excluidos de aprender en su lengua habitual. Quienes no hablando en la intimidad el catalán, como aquel señor insoportable, pero entendiéndola algo y respetándola aún más, tan valiosa lengua, que se habla y se seguirá hablando en España, no podemos más que asombrarnos de este suceso temporal que califica a los ya apuntados por otras razones como desestabilizadores a largo plazo de opciones de la clase media catalana. Quien, colgando aún los billetes mal habidos, humilla el emocionante recuerdo de Tarradellas y prepara a la clase media trabajadora que no puede pagar un colegio extranjero, sólo está desvalorizando el potencial humano de su Comunidad.

Se puede llegar al esperpento de sentirse como algún ingénuo buen catalán, lector comentarista de artículos de Bottup, que se extasía ante la posibilidad de que el castellano sea en realidad una variante del catalán; ello, gracias a los estudios de una dudosa tesis, en una universidad alemana no dudosa pero que, al parecer, no cuenta con el autor entre sus profesores, deduciéndose aquel aserto porque alguien importante dijo que los castellanos usan vocablos catalanes en su hablar cotidiano. También yo utilizo el feng-shui como diseño, el chao-mein como alimento habitual y en otros tiempos el kung-fú, sin por ello deducir que el castellano es un dialecto del chino. Amenazo, más pronto que después, con un artículo sobre lengua, lenguaje y dialecto.

Aprendamos a distinguir los valores y virtudes de las leyes, las
señales con que los medios nos inundan o aturden, del fondo fértil
común de la sociedad. Cultivemos todos aquello que hace mejor al hombre,
promotor de nuestra historia y nuestra cultura, valoremos lo que nos
une pero sin dejar de disfrutar lo que nos separa

 

La falta de sanción social es una de las enfermedades que padece el país aunque no sus habitantes vista la impunidad con que, por ejemplo, todo un Director del Menor de la Comunidad de Madrid, incumple el Código Civil con verdadera vesania al no permitir a los padres de su difunta esposa, visitar a sus nietos. El mandamás del tráfico anuncia que los conductores deben adelantar con especial cuidado en cambios de rasante. Es cierto ¡lo juro! Todo ciudadano sabe que está prohibido adelantar en cambio de rasante. Todos sabemos de casos semejantes aunque con frecuencia lo más destacable es si pertenece a tal o cual partido, lo cual califica ya al emisor de la noticia y no habla mucho en su favor; sobretodo si pretende ser un censor social poderoso como aquel caballero, don dinero, que empieza a sentir miedo de los mismos que le catapultaron y de todos aquellos que no pueden borrar su historial por mucha prensa que nos tiren encima.

Para eso estamos aquí. La soledad no es tan mala cuando ya cabalgan los mensajeros, negros corceles de Cortazar, por las calles y las páginas de Internet. Demasiados ciudadanos pasean por estos infiernos, como el florentino Dante en “La Commedia”, cuando recomienda Virgilio a su viajero acompañante que no hable con los desesperados y desahuciados: guarda e passa. Mira y pasa. Pues no. Cuando las leyes son solamente pretexto ocasional y partidista aprendamos a distinguir y apuntar. El arte de la distinción consiste en señalar cualquier cosa, ente o unidad, asociada siempre a algo que separa la señal del fondo. Aprendamos a distinguir los valores y virtudes de las leyes, las señales con que los medios nos inundan o aturden, del fondo fértil común de la sociedad. Cultivemos todos aquello que hace mejor al hombre promotor de nuestra historia y nuestra cultura, valoremos lo que nos une pero sin dejar de disfrutar lo que nos separa. ¿Difícil? Pues claro, pero… ¿no merece la pena?

Vale, amigos.

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