Lunes 05 de mayo de 2014,
Bottup.com

La encrucijada de Egipto

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (2 votos, media: 9,50 de 10)

 

Al-Sisi y Chuck Hagel

Todavía bajo el mandato de Morsi, el viceprimer ministro de Egipto tras el golpe de Estado al-Sisi recibió en abril al secretario de Defensa norteamericano, Chuck Hagel

Israel, Arabia Saudí, Qatar y demás aliados árabes de EE.UU. en el Próximo Oriente (con la excepción de Erdogan) habrían presionado a Obama y a la UE a no condenar el golpe de mano contra Morsi, optando por un nuevo Mubarak como mal menor ante la amenaza del islamismo surgido de las urnas.

Estados Unidos ha cancelado el ejercicio bienal conjunto con Egipto y revisará la ayuda militar de 1.500 millones de dólares que destina al país

Sin embargo, el anuncio de Obama de que EE.UU. había cancelado el ejercicio bienal militar conjunto con Egipto como medida de presión al gobierno interino militar para ceñirse al acuerdo del plan de transición democrático y la posible revisión de la ayuda militar que concede a Egipto (estimada en 1.500 millones de dólares anuales) habría provocado el desapego afectivo de al-Sisi respecto a EE.UU. Cabe recordar que según el periódico Al Tharir, el general Sisi tendría “fuertes lazos con funcionarios de Estados Unidos tanto a nivel diplomático como militar, pues estudió en Washington, asistió a varias conferencias militares en la ciudad y participó en ejercicios conjuntos de guerra y operaciones de inteligencia en años recientes”.

Sin embargo el apoyo de la Junta Militar egipcia se estima crucial para mantener el tratado de paz de Egipto con Israel (acuerdos de Camp David, 1979), para continuar la lucha contra las milicias yihadistas en el Sinaí y en especial para asegurar el acceso al Canal de Suez, pues Egipto otorgaba a la Marina de EE.UU. paso expedito a través del Canal de Suez para la docena de buques de guerra  que atraviesan mensualmente dicho canal, lo que les aseguraba un atajo crucial para el acceso directo a los Emiratos Árabes, Irak y Afganistán.

Por su parte, la alta representante de la UE, Catherine Ashton, tras la caída de Mubarak “recordó que Egipto sufre un déficit presupuestario de entre el 12 y el 13% (un agujero de unos 14.000 millones de dólares)” y que los Veintisiete estaban en disposición de conceder una macroayuda de 5.000 millones de euros (condicionada al logro de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional), según informó EFE ya en marzo, con el objetivo inequívoco de que Europa se posicionara como un socio inversor privilegiado con los nuevos gobernantes, siguiendo su endémica política mercantilista.

Sin embargo, tras el baño de sangre provocado por represión del ejército egipcio (el saldo preliminar de víctimas mortales tras el ‘viernes de ira’ sería de 1.000 personas según la Hermandad), la Unión Europea en un comunicado conjunto emitido por Barroso y Van Rompuy, responsabiliza de la crisis al Gobierno interino, piden libertad para los presos políticos, convocatoria de nuevas elecciones y advierten a Egipto de que revisarán su relación en los próximos días, no siendo descartable que acabe triunfando la tesis francesa de cancelar totalmente la ayuda que la UE concede a Egipto, parte de la cual estaría ya paralizada.

EE.UU. busca entenderse con la Junta militar, pues es crucial para mantener la paz con Israel, luchar contra las milicias yihadistas y asegurar el acceso al Canal de Suez

Durante el mandato de Morsi, la única tabla de salvación era el préstamo del FMI por valor de 4.800 millones de dólares a un tipo de interés cercano al 1,5% (inyección de capital que debía servir para hacer frente a pagos urgentes y evitar una fuerte y repentina devaluación de la libra), pero dicha ayuda supondría drásticos recortes del gasto público y un aumento de los intereses con los consiguientes efectos colaterales en una sociedad inmersa en la cultura del subsidio (alrededor del 30% del presupuesto del país está destinado a subvenciones), por lo que Morsi rechazó dicho préstamo y Qatar aprovechó su ocasión para consagrarse como el primer benefactor de los Hermanos Musulmanes tras la donación de 5.000 millones de dólares anunciada en enero y el compromiso de invertir 18.000 millones de dólares más en los próximo cinco años.

La hora de Putin

Consciente de que juega con ventaja ante la incapacidad de EE.UU. y sus aliados europeos de marcar la iniciativa en los conflictos de Oriente Medio y Próximo (Egipto, Siria, Palestina e Irán), Putin aprovechará la gran oportunidad que se le presenta de recuperar la influencia internacional que Rusia había perdido en los últimos años. Así, la nueva geopolítica rusa en Oriente Próximo pasaría por un decidido apoyo al régimen sirio de Al-Assad y al régimen iraní en su contencioso nuclear con los EE.UU. con el objetivo de fijar su posición como colaborador ineludible en la búsqueda de un acuerdo internacional que se plasmaría en la Conferencia de Ginebra 2 y que se englobaría en un escenario de solución global a los contenciosos existentes en el convulso Oriente Medio y Próximo.

En consecuencia, aprovechando la condena occidental por la cruenta represión del ejército egipcio contra los Hermanos Musulmanes y el anuncio de Obama de cancelar un ejercicio militar conjunto con Egipto como señal de desaprobación de EE.UU., el presidente ruso, Vladimir Putin, convocó de urgencia una sesión extraordinaria en el Kremlin para ”discutir la situación en Egipto y tomar las medidas necesarias para la puesta de las instalaciones militares rusas a disposición del ejército egipcio”, añadiendo que “Rusia se encargará de programar ejercicios militares conjuntos con el ejército egipcio”.

Egipto ha rechazado un préstamo del FMI y Qatar se ha convertido en el primer donante (de 5.000 millones de dólares) para ayudar a paliar el déficit del 12%

Por parte egipcia, el ministro de Asuntos Exteriores, Nabil Fahm, criticó la actitud de algunos países que han amenazado con retirar o suspender su asistencia al país y respondió anunciando que va a revisar toda la ayuda internacional que recibe para comprobar si se utiliza de una manera positiva, en la certeza de que en el nuevo escenario geopolítico de Guerra Fría EE.UU.-Rusia en que nos encontramos, Egipto siempre podrá contar con la ayuda incondicional de otros aliados. Así, tras el golpe de mano contra Morsi, Egipto recibirá una inyección económica de Arabia Saudita, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos por un monto total de 15.000 millones de dólares como parte de la estrategia de las monarquías árabes del Golfo para anular la creciente influencia de Qatar como principal  benefactor de Egipto tras la donación de 5.000 millones de dólares al régimen de Morsi.

De parte rusa, el viceministro de Exteriores ruso y enviado especial de Putin para Oriente Próximo, Mijail Bogdanov, en declaraciones a ruvr.ru, señaló ya en julio que “Rusia está lista para estudiar la posibilidad de otorgar ayuda económica a Egipto, si esta solicitud llegara”, ofrecimiento que ante el previsible boicot occidental al régimen militar del general al-Sisi, no tardará en aceptar Egipto. Así, el director del servicio de prensa de la embajada de la República Árabe de Egipto en Moscú, Izeddin Shaheen afirmó que “en este tiempo tan difícil para el país, Egipto cuenta con la ayuda de Rusia”, por lo que no sería descartable un  estrechamiento de relaciones ruso-egipcias.

Durante el mandato de Morsi, Egipto solicitó la ayuda técnica de Rusia para construir la central nuclear de Dabaa cerca de la costa mediterránea y desarrollar el reactor nuclear experimental de Inshas, a las afueras de El Cairo, así como la tecnología necesaria para explotar las minas de uranio del país, situadas entre el Nilo y la costa del Mar Rojo, puesto que Rusia a través de las empresas Lukoil y Avatec ya tendría una importante presencia en los campos de petróleo y gas egipcio, publica Urgente24.com.

Cabe recordar que Egipto sería un país lastrado por su excesivo déficit energético y por las elevadas tasas de importación de cereales, por lo que en el nuevo escenario que se dibuja, las necesidades de grano y de tecnología de Egipto podrían ser satisfechas en exclusividad por Rusia, lo que supondrá un cambio geopolítico total en el complicado puzle de Oriente Próximo, pasando Rusia a ser elemento referente y socio estratégico de Egipto y convirtiendo a Egipto en el portaaviones continental de Rusia (rememorando la política de Jruschov cuando Egipto era el principal socio de la URSS en la región y su Presidente Nasser fue condecorado con la Estrella de Héroe de la Unión Soviética).

El desencuentro entre Estados Unidos y Egipto, aumenta las posibilidades de Rusia en la región

Putin podría orientar después su estrategia hacia el resto del mundo árabe del arco mediterráneo, revitalizando la doctrina del ‘pathos’ anticolonial, basada en la ayuda a los regímenes nacionalistas árabes en su lucha contra la influencia occidental y que tendrá su plasmación en renovados proyectos de cooperación económica y en una intensa cooperación militar. Así, según la agencia Itar Tass, Rusia reforzará su base naval en el puerto sirio de Tartus con el objetivo de resucitar la extinta Flota del Mediterráneo, disuelta en 1992 tras la extinción de la URSS y cuya columna vertebral estará formada por la Flota del Mar Negro, la del Norte y la del Báltico, estimando que estará operativa para 2015, anuncia Urgente24.com.

El mencionado desapego de al-Sisi respecto a los países occidentales, aunado con el previsible fracaso de la enésima ronda de conversaciones de paz palestino-israelíes y la delicada situación económica en que se encuentra Egipto (país empobrecido de ‘iure’ y subsidiado de ‘facto’), podría hacer que al-Sisi enarbolara la bandera de un nuevo movimiento panarabista que tras extender su efecto mimético al resto de países árabes que circundan a Israel (Siria, Líbano, Palestina, Jordania e Irak ), podría terminar por reeditar la Guerra de los Seis Días en el horizonte del próximo quinquenio.

Imagen: Erin A. Kirk-Cuomo

Editado por la Redacción: subtítulo, destacados, enlaces e imagen

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario