Lunes 26 de septiembre de 2016,
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La enfermedad comercial de la sanidad pública madrileña: una crónica personal

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Crónica

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Las tres primeras plantas del CEP Pontones lucen varios carteles como este

ImageVisitando un centro de espacialidades público veo como la rentabilidad, las teles de plasma y el chico con americana y corbata dando turnos han sustituido a la profesionalidad de la medicina pública. Esta es una crónica de un principio: el del fin de la sanidad pública en Madrid.

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Médicos de las tres primeras plantas, aún públicas, protestan contra la privatización

La sanidad pública madrileña, con el consejero Juan José Güemes al aparato y Esperanza Aguirre a la cabeza, está en crisis. Más allá del escándalo del Hospital 12 de Octubre y las muertes causadas por bacterias y por la falta de medios, más allá de la gran repercusión mediática del ‘Caso Montes‘, más allá de los grandes titulares, está la realidad del día a día. Una subjetividad inquietante, una objetividad comercial.

Hoy, lo he comprobado visitando el Centro de Especialidades Público (CEP) de Pontones, en Madrid capital, adonde los médicos de familia derivan a pacientes de toda la ciudad que requieren medicina especializada. Este centro es un vivo ejemplo de cómo la empresa privada ya está dentro de la sanidad pública.

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Un paciente lee las informaciones sobre la privatización en la segunda planta

Acudo a este centro como uno de esos pacientes, con volante de mi médico. Tenía cita para las 12.50. A las 8.00 de la mañana ya me estaba llamando el doctor Cabrera, quien debía atenderme, para pedirme que fuera cuanto antes “porque a las 12 tengo clase en la universidad”.

Como comprobé al llegar al centro, la planta donde este médico pasa consulta, la cuarta, no tiene nada que ver con las tres primeras. Todo es nuevo. De las paredes cuelgan pantallas de plasma. Jóvenes ataviados con batas con el logo de Capio Sanidad rondan por los pasillos con una sonrisa de vendedor de centro comercial. Capio es una empresa privada que factura 1.400 millones de euros anuales en nueve países y es propiedad del fondo de capital-riesgo norteamericano Apax Partners. Cuando le pregunto a uno de ellos por qué no me atiende el doctor cuando he venido antes a petición suya, lo único que sabe darme es una falsa sonrisa.

Tras media hora de espera, me atiende el doctor, que ante mis quejas me dice que miento, que no he esperado tanto. “Venga vamos, que me esperan en la Universidad”. Me examina exactamente durante 22 segundos (los cuento).

Capio es una empresa privada que factura 1.400 millones de euros anuales en nueve países y es propiedad del fondo de capital-riesgo norteamericano Apax Partners
La empresa no gana nada si un paciente ocupa 15 minutos del tiempo de
un médico. Pierde pacientes. En cambio, gana mucho si los deriva rápido
a otros servicios de su misma empresa, como han hecho conmigo

Pese a mi angustia, no me aclara nada sobre mi dolencia y enseguida me extiende un volante para una ecografía en la Fundación Jiménez Díaz (también perteneciente a Capio Sanidad). Y me despacha hacia el mostrador donde, tras darme turno un joven vestido de chaqueta y corbata, espero tres cuartos de hora a que me den cita para dentro de 20 días en dicha fundación privada, que factura a la Sanidad Pública madrileña por cada ecografía que sus médicos endosan en esta planta del CEP Pontones.

Estos especialistas, como casi cualquier empleado de empresa privada, están instruidos para trabajar por objetivos, no por horas. La empresa no gana nada si un paciente ocupa 15 minutos del tiempo de un médico. Pierde pacientes. En cambio, gana mucho si los deriva rápido a otros servicios de su misma empresa, como han hecho conmigo. Cuando me dan el volante para ello bajo por las escaleras. El contraste de la cuarta planta con las otras tres es brutal. Las tres primeras parecen semiabandonadas, sin gente, con la pintura vieja; sin teles de plasma.

Cuando llego a la calle me encuentro que los médicos del Servicio Madrileño de Sanidad (Sermas) protestan en la calle (ver fotos y vídeo) contra la privatización. De hecho, todas las plantas menos la cuarta están repletas de folletos denunciando estos hechos. Lo comento con una médico especialista: “Claro, ahora lo ponen así para que los pacientes vean el contraste y piensen que lo privado es mucho mejor, quieren que se sientan como si fueran a la peluquería en lugar de a ver a un especialista que te puede tener que diagnosticar un cáncer”.

El cáncer ha comenzado ya en la cuarta planta y amenaza metástasis. Y parece que será rápido y mortal. La víctima, un logro de la democracia: la sanidad pública. Hasta hace poco, una de las mejores del mundo .


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Todas las plantas excepto la cuerta registran muy poca actividad
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Los médicos se manifiestan diariamente a la puerta del centro

 

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Los facultativos del Sermas claman contra la privatización

 

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Sobre el autor

Periodista y emprendedor social. Co-fundador de Bottup.

8 Comentarios

  1. Anónimo 26/05/2008 en 9:47

    (6) Macarena, yo hice practicas en un hospital belga(el erasme, para más señas), y la calidad del hospital era increible, a costa de ser mas caro.no es que la calidad asistencial sea menor, al menos en todos los hospitales. el grandisimo problema e injusticia es que hay hospitales “de primera”, punteros, con medios y buenisimos profesionales, y “de segunda” para los que no pueden pagar los buenos, con precios mas “adsequibles”. no veo mal que te cobren servicios “de hotel” como vi que te cobraban por la tv, el tlf o tener una habitacion individual. pero con la salud no se comercia.

    el problema es que la Sra. Esperanza Aguirre esta creando una campaña de desprestigio de lo publico, solo hay que ver como vende los nuevos hospitales en la publicidad “con habitaciones individuales”, y las teles de plasma.
    conozco gente encantada con ese razonamiento, lo que se deberian cuestionar es si ademas de ver la tele quieren que los trates profesionales altamente cualificados, que sin reparar en gastos o rentabilidad los traten de la mejor manera posible e igual para todos.

    o queremos acabar como en EEUU, donde te empeñas hasta las cejas como te pongas enfermo porque las aseguradoras no aprueban los tratamientos?

  2. Anónimo 26/05/2008 en 7:28

    Pues tienes razón. Es increíble que un médico pida pruebas complementarias antes de hacer un diagnóstico. Eso no pasa en ningún hospital público. Allí la gente es tan profesional y tan buena que no necesitan hacer ni una resonancia para saber que tienes cáncer y los análisis de sangre los hacen mirando el cristalino de los ojos. Es decir, esto es un desastre privatizador, leyendo tu artículo, porque te han pedido que vayas antes a consulta (ya dudo que el médico en persona te haya llamado), porque la planta está limpia y porque hay televisores de plasma… y porque te han pedido una prueba analítica. Deberías ser, querido amigo, que el concierto de la FJD con la sanidad pública lo hicieron (oh Dios mío), los socialistas; que (perjuro), las emergencias sanitarias de Andalucía también están privatizadas (Empresa Pública de Emergencias Sanitarias) y que tienen hospitales que funcionan como empresas privadas (Hospital Empresa Pública Costa del Sol)… Por cierto, allí también hay teles de plasma y personal con corbata. ¿Alguien lo ha criticado?

  3. Anónimo 22/05/2008 en 8:15

    La gente que habla de la gran solución que es la privatización de la sanidad, no sabe de lo que habla. Yo, vivo en Bélgica y tenido la mala suerte de ser operada en este país, donde la sanidad es privada. Te cobran hasta el agua que te bebes! Yo me llevé a casa el termómetro y las medias de compresión porque eran literalmente mías. Las estaba pagando. Después la factura por correo de más de 1000 euros, entre análisis e historias. Y la mutua (el seguro médico belga) solo te devuelve un 75 por ciento. La calidad deja mucho que desear porque los hospitales compiten entre ellos (como las aseguradoras de los coches). Antes de hablar de privatizar, la señora Aguirre debería comprobar como funciona en otros países. Si queréis saber más, sobre la privatización de la sanidad en Europa: http://laorejadeeuropa.blogspot.com/2007/12/nuestra-salud-debate-en-la-unin-europea.html

  4. Anónimo 21/05/2008 en 15:25

    Se publica un post, le dedicaremos 1 minuto, algo a lo que ni siquiera se dignara ni un solo medio de comunicacion, vendran a contarnos el verdadero sentido de la libertad, la maquina de cafe se nos tragara el dinero, y ya nos habremos olvidado de todo esto.

  5. Anónimo 21/05/2008 en 13:36

    Y esto que ya pasó con telefónica, TVE, pasará contra los dos pilares básicos del estado la educación y la sanidad. Esto cada día da más miedo.
    POr cierto, un apunte la seguridad social española no es un logro de la democracia, fue un logro de Franco en el año 1942.

  6. Anónimo 21/05/2008 en 5:55

    Entre esto y sus inauguraciones por partida doble o triple de hospitales ….Con suerte para las próximas autonómicas vuelve a inaugurar el Hospital de Parla…por tercera vez.

  7. Anónimo 21/05/2008 en 2:42

    Gracias Fernando. Lo importante es lo que está pasando con la Sanidad, lo mío es una tontería de nada, pero me ha servido para ver más a fondo esta grave realidad, que quienes más la sufren son los principales ‘clientes’ (ya no pacientes) de la sanidad, los mayores.

  8. Fernando_Solera 21/05/2008 en 0:04

    Me has dejado sin palabras, Pau. Esperanza Aguirre es un peligro para los madrileños. Es la representante más apabullante del neoliberalismo o todo por la pasta. Cada vez me da más pena mi ciudad. Por cierto, espero que lo tuyo no sea nada, Pau. Un abrazo.

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