Sábado 16 de diciembre de 2017,
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La gran madre Rusia

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Un profundo análisis sobre la estructura de intereses económicos, políticos y militares de la actual Rusia y sus futuras consecuencias

“Cuando se deja de creer en Dios se empieza a creer en cualquier cosa”. Chesterton en Wikiquotes.

La situación es tal que los parámetros de la democracia son sólo puntuales, ornamentales,
borrados o casi dejados en objeto de museo

Putin, a punto de agotar sus dos legislaturas se apresta a los cambios políticos y legales necesarios para seguir ejerciendo su poder desde la sombra


Esto es lo que pasa en Rusia. Se ha dejado de creer en el Dios Marx y lo que parecía que era la llegada del sistema liberal de mercado y, casi como corolarios, de la democracia, la libertad y los derechos humanos al final no ha sido así. La democracia vigiladísima y los disidentes y medios o bien acallados por el miedo, o sentenciados a muerte en un clima de impunidad.


El regimen de Putin está ordenado y gobernado por una plutocracia que controla las empresas nacidad de la privatización
de las antiguas y gigantescas compañías soviéticas que gestionan
increíbles recursos, un ejército en sí mismo postulado como
protagonista de la política, economía, guerra y un trasfondo de
espionaje, corte, corrupción, opacidad y silencio.

La influencia no atemperada del heredero de la gran superpotencia URSS mantiene su situación de protagonista necesario y visible en los conflictos del mundo: Irán, Corea del Norte, Venezuela, etc. Esto hace que la situación de neocapitalismo mafioso ruso haya de ser asumida e incluso favorecida
por el resto de superpotencias. El poderío demográfico, de influencia,
nuclear, militar, energético, de recursos, económico, en manos de
magnates, la influencia directa en oriente medio, así como la forma de
hacer política, “a la soviética”, de Putin hace que, como pasa en China, cada hecho o cada circunstancia que ocurre en el país, social, haya de interpretarlo en términos políticos y tenga importancia global.


La situación es tal que los parámetros de la democracia son sólo puntuales, ornamentales,
borrados o casi dejados en objeto de museo. Los tecnócratas, de la mano
del ejército, los grupos energéticos y de distribución y, al final, de
la mafia, tejen su red en el estado. La única esperanza de muchos rusos
son los aires de democracia que llegan desde la fronteriza Unión Europea  (desde 2004 en el que ingresó Polonia), aunque no parece ser el camino elegido por los inquilinos del Kremlin.


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La Catedral de San Basilio, símbolo moscovita

Cualquier forma de poner de manifiesto esta situación significa la muerte, como en el caso de Litvinenko y Politovskaia. Nombres de magnates de la economía y políticos como Berezovsky, Jodorkosvsky, Gaidar, Chubais, Putin, Abramovic y muchos otros se mezclan con nombres de mafiosos, agentes secretos y personas poco recomendables de todo jaez. La aparente lucha de Putin contra este grupo económico-político-mediático y militar en la sombra sólo es una forma más de servirse de ellos para sus fines de perpetuación en el poder, en una situación de estabilidad económica y de atemperamiento del clima social tras la áspera transición al sistema capitalista.


La gran balsa de petróleo y gas del Cáucaso, junto con la inminente y voraz secuencia de enfrentamientos en Chechenia con el islamismo más radical, parecería que coloca a Rusia en una posición más cercana a la de la Unión Europea y EEUU. Pero el resultado no es así. Rusia siempre ha sido un lobo solitario tolstoiano cuyos intereses -siempre propios- no siempre han sido los de todo el país. Pero la resolución de los problemas ocultos y escondidos recuerdan los tiempos más duros de la KGB, de la que Vladimir Putin fue eficiente funcionario.

El modelo político y económico ruso se basa en este grupo de poder omnipotente y riquísimo de lujos excéntricos. Putin, a punto de agotar sus dos legislaturas se apresta a los cambios políticos y legales necesarios para seguir ejerciendo su poder desde la sombra. La guerra de los delfines
augura un comienzo de inestabilidad gruesa no solo en el país sino en
todo el mundo por las repercusiones de un posible cambio de estrategia.

Mientras tanto, el poder ruso, preocupado por enriquecerse hasta lo increíble, enfrenta el poder creciente de Estados Unidos en Asia
La dependencia del petróleo y del gas ha traído no pocas desavenencias y desencuentros, que se han saldado con la “aligeración” de las posiciones de la Unión Europea
La intención de crear una OPEP del gas junto a Irán,  junto con su gran producción petrolífera y nuclear, le asegura que no deje de ser superpotencia
nunca.

 

Mientras tanto, el poder ruso, preocupado por enriquecerse hasta lo increíble, enfrenta el poder creciente de Estados Unidos en Asia. Su posición de presión mediante Corea del Norte, junto con China, y la influencia en los gobiernos indio, frente al Pakistán “norteamericano”, escala los conflictos que recorren Asia, como el Himalaya: Irak, Irán, Palestina, Serbia, etc. En la avanzada ,la presencia del gigante postsoviético y la dependencia del petróleo y del gas ha traído no pocas desavenencias y desencuentros, que se han saldado con la “aligeración” de las posiciones de la Unión Europea.

La transición a la economía de mercado, tensísima, trajo la enajenación oscura de bienes del estado. En los noventa, el intento de reconducción, por parte del primer ministro Gaidar, para evitar estos macrolobbies, fue contrarrestado por la nueva nomelklatura “kapitalista”, en la cara de Chernomirdin.

Todo esto ha dado como resultado una economía viciada de política o una
política viciada de ejército, puede que un ejército manipulador del
espionaje en beneficio propio en un sistema poliédrico y complejo donde
existe una corrupción y especulación galopantes, los beneficios
ingentes, el decaimiento súbito del sistema soviético y el auge de una nueva clase dirigente plutócrata a la que no paraba la justicia ni la ley para la consecución de sus fines y donde la opinión pública es sometida a fuerza de medios de comunicación afines o de antidisturbios con “carte blanche” o con la pistola sin más.

La situación actual permite la más que sospecha de involucración del gobierno prorruso en Chechenia en asesinatos de periodistas, políticos e incluso del espía Litvinenko con un cortinaje de silencio y oscuridad, la connivencia entre empresarios de pasado oscuro, espías, mandos del ejército y políticos que se reparten el país no sólo en extensión sino en el tiempo.

La situación le permite incluso presentar cara frente al enemigo norteamericano, en virtud a una guerra de las galaxias en sus mismas puertas: Chequia y Polonia. La intención de crear, junto a Irán, de una OPEP del gas, que ya domina en Europa, junto con su gran producción petrolífera y nuclear le asegura que no deje de ser superpotencia
nunca. Sus jerarcas ya se aprovecharán de esquilmar los bienes locales
con la aquiescencia cómplice de las democracias timoratas y temerosas
del mundo.

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6 Comentarios

  1. Ricardo Alonso del Valle 13/06/2007 en 2:46

    Animo
    Muy bien. Tus artículos aunque sean largos no importa. A quienes nos interesa realmente un buen análisis no nos importa y a quienes lo consideran excesivo posiblemente pasen diez veces más viendo una peli intrascendente, leyendo un periódico plagado de falsedades o verdades, durmirndo la siesta… pero ¿por qué siempre tenemos que poner palos en las mejores ruedas? Creo que el ideal de Bottup es es haya material de calidad corto… y largo. Siempre habrá lectores hasta para leer los anuncios.

  2. césar usán supervía 13/06/2007 en 1:18

    necesario
    Algo enrevesado sí que lo es, pero espero que el amigo John nos siga ilustrando sobre política internacional con artículos como este (aunque más ligeros en la forma), algo necesario en este mundo mediático de la inmediatez y donde “el impacto es lo que importa”, como muy bien reflexiona hoy Blair en El País

  3. Anónimo 13/06/2007 en 1:02

    En verdad es que esto de escribir en el blog me lleva más tiempo y más energías de la que debiera, pero bueno.

    De media se puede decir que no menos de seis u ocho horas, de las que dedico a su revisión de estilo la menor parte.

    Saludos.

  4. Anónimo 12/06/2007 en 12:54

    Igual he sido muy duro. Conste que he llegado hasta el final porque me interesaba mucho lo que decías, un muy buen punto a favor es la cantidad d elinks: si quieres hacer sólo una lectura con (relativo en este caso) poco tiempo, ok, y si quieres escribir una tesis sobre el tema… ¡también puedes! haciendo click en las decenas de enlaces.
    Una curiosidad ¿Qué ingente cantidad de tiempo te requiere escribir un artículo? (Generalizo porque he leído ya unos cuantos tuyos 🙂

  5. Anónimo 12/06/2007 en 11:14

    Por alusiones
    Siento que no a todos guste, lo lamento, si me sale el Gongora de cuando a cuando.

    Procuraré hacerlo más sencillo pero no se si lo lograre, llámesele estilo o tara.
    En cualquier caso gracias por el consejo, algo menos por la acrimonía.

  6. Anónimo 12/06/2007 en 9:16

    Joder, muy interesante, pero:

    DEMASIADO LARGO!!

    Y..

    El lenguaje…mmm.. ¿pedante? No creo que haga falta ser tan rebuscado gramatical y sintácticamente, además de que abundan las oraciones sin verbo, lo que dificulta enormemente seguir el hilo d ela lectura.

    Me da que el autor sabe mucho sobre lo que escribe, pero no cómo escribirlo.

    Saludos.

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