Sábado 01 de octubre de 2016,
Bottup.com

La gran tragedia de Japón: habitat y naturaleza

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

OPINIÓN / El ‘cruel’ aviso de la naturaleza en Japón nos recuerda los daños irreversibles que está produciendo el ser humano en la naturaleza

Qué menos que dedicarle un rato a esta gran país, azotado por la gran tragedia que vive, y desearle la más pronta vuelta a la realidad, la cura de sus heridas abiertas por tanta pérdida humana. Desde aquí el más sentido pésame a las familias que perdieron sus seres queridos, y ánimo a las que perdieron casas y enseres.

Digamos que los vegetales son un sistema extraordinario de limpieza, que cada cual saque conclusiones cuando no se pueda limpiar todo el CO2 que emitimos los sabios humanos

Aprovecho para realizar una reflexión. Es la naturaleza quién nos permite vivir, nos proporciona el aire, el agua, la luz, el calor, etc., de forma misteriosa ejerce un equilibrio, asignando a cada especie animal y vegetal un papel que permite la vida a unos y otros. Es un engranaje perfecto.

Un ejemplo de cómo dependemos unos de otros. Los vegetales necesitan el dióxido de carbono (CO2) para respirar; los humanos, entre otras especies, el oxígeno. Como consecuencia, los vegetales limpian la atmósfera del CO2 y devuelven el oxígeno que nosotros necesitamos para respirar, y a la inversa, los animales transforman el oxígeno que respiran y devuelven el CO2. Como sabemos, nosotros canalizamos y aportamos el oxígeno a través de la sangre arterial, en la hemoglobina dentro del pulmón, en los alveólos, y luego se hace una combustión celular, que devuelve el CO2 por las venas, donde de nuevo el pulmón interviene en este intercambio y expulsamos ese CO2 a la atmósfera. Digamos que los vegetales son un sistema extraordinario de limpieza, que cada cual saque conclusiones cuando no se pueda limpiar todo el CO2 que emitimos los sabios humanos.

La especie humana, dentro de la profunda idiotez que la caracteriza, se empeña en ir en contra de este equilibrio a pesar que esta, la naturaleza, de vez en cuando ‘avisa’ de su poder.

La especie humana es la única que es capaz de matar por diversión, en contra de las otras especies que lo hacen por supervivencia o por mantener el equilibrio, dentro de su habitat. Este ejemplo es suficiente para pararnos a pensar quienes somos en realidad nosotros, el homo sapiens.

Al parecer, cuanto más avanzamos en conocimientos, más idiotas nos volvemos

Seguimos y seguimos destruyendo nuestro habitat, y además siendo conscientes. Prevalecen intereses, Don Dinero, el mismo que será sin duda causa de nuestra extinción y la irresponsabilidad, pues yo no estaré cuando las cosas empiecen a ponerse feas de verdad.

Todo habitat tiene un límite en lo que al sustento de especies se refiere, dicho límite se hace más estrecho, cuando es degradado, cuande se vierten deshechos que la naturaleza no puede reconvertir, es decir, cuando rompemos ese equilibrio tan esencial.

Al parecer, cuanto más avanzamos en conocimientos, más idiotas, repito, nos volvemos.


Subtítulo y destacados

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Funcionario del Estado Hobbys: Componer música, fotografía,escribir, navegar...., maestro de nada y aprendiz de mucho.

Participa con tu comentario