Domingo 25 de septiembre de 2016,
Bottup.com

La hipocresía de la política

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

Tras el cabreo con gritos y caceroladas, confunden tanto a los afectaos, que los convencen de que cementerios nucleares, cárceles o aves no se instalarán en su vecindario

La tele de Montilla, TV3, contra el cementerio nuclear. Montilla, que elevará una queja a Zapatero, y Más que abrirá un expediente a su alcalde, ¡buena pareja! Cárceles, basuras, alta tensión, el  ‘AVE por el litoral’, centrales hidráulicas o de lo que sea, industrias con humos, autopistas, cinturones, antenas… para el vecino. Si los pudieran trasladar a la China, y aquí pagáramos esos servicios a precios de bazar chino, ¡el paraíso!

Si los pudiéramos trasladar a China y pagáramos esos servicios a precios de bazar, sería el paraíso

A mis vecinos de la calle Provenza la tuneladora, horadando Barcelona para el AVE, ya ni los motiva para manifestaciones, tampoco las tan odiadas antenas como amados los móviles. Las pancartas acaban sucias y a jirones en los balcones de los más progres y contestatarios. Los intelectuales y líderes del ‘progresismo’ catalán están tan bien motivados y subvencionados, que tras el cabreo con gritos y caceroladas, confunden tanto a los afectados, que los convencen de que cementerios nucleares, cárceles o aves no se instalarán en su vecindario. ¡Justificada la subvención!

Se dicen, o decían, herederos de aquellos del PSUC, o hasta anarquistas, que en el 36 dieron su vida… y demasiadas vidas. Predicando los mismos principios se han domesticado… hasta el delirio intelectual, añadiendo lo ‘verde’, el cambio climático, las nucleares, la globalización, la filosofía de la liberación, o cualquier eslogan que provoque el delirio de los adolescentes con angustia vital. Y convencen a los más, la buena gente, que en una mayoría acabará negando que el AVE, cuando ya circule, pase por debajo de su casa, o de la Sagrada Familia, aunque tiemblen sus paredes. La fuerza de la desinformación, la hipocresía de la Política, y que quizá no haya más remedio en este guirigay de la España dividida en diecisiete subreinos. Se elevan las compensaciones y subvenciones… y hasta la próxima pataleta vecinal. Proyecto, quejas y contraquejas, forman parte del mismo negocio.

Pero a mí ya solo me interesan las pensiones que bajan por los impuestos, los precios básicos que suben, los familiares o amigos en el paro o quebrando, y la inseguridad… que ayer sufrí… a todo lo demás me encojo de hombros. El ‘sentimiento trágico de la vida’.
Me dirigía al juzgado para asistir al juicio por la ‘Corrupción en Hacienda’. Dejo la cazadora

A mi ya solo me interesan las pensiones que bajan, los precios que suben y los familiares o amigos en el paro

en una silla, y en un suspiro, un chorizo la coge y a correr. Le vieron, y grabaron unas cámaras cercanas. Como la cartera y mi poco dinero estaban en los bolsillos del pantalón, al consejo de los asistentes de denunciar, contesté que dentro de veinte años sufriría citaciones, ¡no gracias!

Y hablando de perjuros y perjurios, por no aparecer en el juzgado en mangas de camisa me perdí la movida declaración del ex inspector de Hacienda, José Luis Prada Larrea, tan creíble y ético que acabó acusado de presunto perjurio. La Presidente no se anda con chiquitas, ya van tres. Acepta el ‘no recuerdo’ por el tiempo transcurrido, pero no admite recuerdos evidentemente inducidos y fácilmente descubiertos. El testigo ex inspector resultó un personaje a la altura de alguno de los acusados que le citaron, a suponer con ánimo de defensa, y acabó sirviendo para que un grupo de estudiantes de Derecho presentes aprendieran una lección.


Titular, subtítulo y destacados

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario