Lunes 26 de septiembre de 2016,
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La leyenda de José María el Tempranillo revive

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Las consecuencias son muy diferentes dependiendo de si el moroso es el ciudadano o lo es la Administración

Al parecer aún persisten reminiscencias de la época, ya no se utilizan los trabucos para asaltar a la gente, los medios son más sofisticados: las sanciones administrativas, las expropiaciones forzosas, los recargos por fuera de plazo y un largo etc., estos son los medios que las administraciones públicas utilizan en sustitución del anticuado trabuco, claro está que esta afirmación hay que desarrollarla, y esto es a lo que procedo, los ejemplos no son de mi cosecha, son titulares de prestigiosos medios de comunicación, incluso se reconoce por la propia administración pública.

Ya no se utilizan los trabucos para asaltar a la gente, los medios son más sofisticados: sanciones administrativas, expropiaciones forzosas, recargos por fuera de plazo y un largo etc.

A mi juicio, en este tema no hay culpables, porque esto ocurre gracias a la permisividad de las normativas, reglamentos y leyes.

En primer lugar voy a reflexionar sobre esos recargos y sanciones que nos pone principalmente la Hacienda Pública y, en contraste, el principio de proporcionalidad que tanto se tiene en cuenta en la Justicia.

Cuando nos toca pagar los impuestos a la Hacienda Pública y no podemos, somos sancionados automáticamente, según la gravedad del impago. La sanción es de un mínimo del 50% a un máximo del 100%, más intereses y costas.

Ni siquiera una entidad financiera cobra por impago o demora de un recibo tal interés, por lo que a pesar de lo legislado en la L.G.T., digo que estos recargos son de usureros, mejor dicho, de mafiosos, porque si no pagas te embargan o vas a la cárcel.

¡Ah! ¿Y qué pasa cuando la administración pública incumple sus compromisos de pago con empresas o ciudadanos? Ya lo sabemos, nada de nada, no hay responsabilidades para aquellos que encargan obras sin tener dinero para pagarlas (ya pagará el que viene detrás).

El principio de proporcionalidad en este caso no es más que un principio de abuso, si no te pago te daré el interés legal (4%) y no sé cuando podré pagarte y si por esta causa cierras la empresa es tu problema; y si tú no me pagas esto es lo que hay: el 50% o el 100% como sanción, más el interés legal (4%) hasta que termines de pagarme, más las costas que se produzcan.

Veamos algunos ejemplos:

Antecedentes de no pagar:

“Fomento no paga a los expropiados por varias autovías de Andalucía

¿Y qué pasa cuando la administración pública incumple sus compromisos de pago con empresas o ciudadanos? Ya lo sabemos, nada de nada

La junta debe lo más grande:

“La Junta adeuda unos 44 millones de euros a las constructoras del metro

La Junta paga algo, es decir, cuando quiere y lo que quiere:

“La Junta paga 11 millones a las constructoras del metro de Granada y deja a deber 32

Si hemos leído estos enlaces, mi exposición tiene una base sólida. A esta gente no les importa llevar empresas a la ruina, no les importa despojar de sus propiedades a ciudadanos, no les importa ser morosos, no les importa dar ese deplorable ejemplo, pero ojo, a ellos págale dentro de los plazos. No es más que la Ley del Embudo, y digo Ley, porque esta serie de barbaridades se realizan bajo el amparo de las leyes, y si no es así, ¿por qué ocurren estas cosas?, ¿podríamos hablar de impunidad?

Hasta que no nos demos cuenta de que la justicia, la democracia y el estado de derecho no son más que humo, cosas intangibles y a la vez utópicas, y seamos conscientes de que estos conceptos son lo que son sus dirigentes y representantes, la mayoría influidos o servidores de un partido político, otros corruptos, otros sin preparación alguna, otros simplemente idiotas testaferros, no progresaremos hacia delante. Por esto todo este circo de la política hay que revisarlo y cambiarlo por completo.

Estos artículos de denuncia y reflexión, no sirven para nada, solo son una válvula de escape y para hacer ver a esta calaña de indeseables que no nos chupamos el dedo, teniendo muy claro lo que debemos hacer el día que tanto nos necesitan, ese día de cada cuatro años, ese que denominan la gran fiesta de la democracia, el mismo que yo denomino el día del festín de los buitres.

Pero también soy crítico conmigo mismo, pues tengo lo que me merezco.


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Sobre el autor

Funcionario del Estado Hobbys: Componer música, fotografía,escribir, navegar...., maestro de nada y aprendiz de mucho.

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