Jueves 29 de septiembre de 2016,
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La mayoría absoluta del PP, un espejismo electoral

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A la Izq, resultados oficiales de ayer. A la Dcha, sin aplicar la Ley d'Hondt

La debilidad del PSOE y la Ley Electoral propician que más de 1 millón de votos válidos valgan 0 diputados y que el PP con solo 550.000 logre 32

Hoy es un buen día para los amantes de los superlativos, para los deseosos de cabalgar por la cresta de la ola triunfal y azul y para los que -como en el bipartidismo político o futbolero- sólo entienden los conceptos “bien” y “mal” y hoy ahondan en el segundo, con su rojo socialista desteñido en el magenta de UPyD por un lado y enfurecido en tono “izquierda verdadera” por otro.

Un buen día para leer muchos análisis coincidentes: El PP arrasa, el PSOE se hunde, los minoritarios suben. O sentencias fatalistas como que, queriendo huir del bipartidismo, “hemos caído en el monopartidismo”. Hay otras lecturas. Ni mejores ni peores, aunque quizá sí un poco más objetivas. Esta pretende primero basarse en la objetividad de los números auténticos (los votos) y luego en una reflexión subjetiva sobre estos. Con ello, el primer titular es que la victoria absoluta del PP es en realidad un espejismo electoral. Veámoslo:

PP

Frente a un aumento de votos del 2,3%, el PP obtiene un 9,1% de aumento en escaños

El Partido Popular obtuvo ayer la confianza de 10,8 millones de españoles sobre un censo de 34,3 millones de votantes, es decir, el 31,5% de los españoles con derecho a voto apostaron por Rajoy. Cuatro años antes, en 2008, lo hicieron 10,2 millones sobre un censo de 35 millones, es decir, un 29,1% de los electores. Un aumento de un 2,3%, es decir, 552.000 votos. Esa subida, que de ‘espectacular’ tiene poco, le ha hecho pasar de 154 a 186 escaños, 32 más. Frente a un aumento de votos del 2,3% obtiene un aumento de escaños del 9,1%, casi seis veces más.

PSOE

Por su parte, el PSOE ha pasado de 11,2 millones de votos (32% del censo electoral de 2008), a 6,9 millones, es decir, el 20,1% de los votantes en 2011. Se ha dejado casi 12 puntos reales (4,3 millones de votos). Con ello ha pasado de 169 a 110 diputados, 59 menos. Frente a un descenso del 12% en votos, el PSOE pierde el 16,8% en diputados.

#PPSOE

La suma de PP+PSOE pierde 10 puntos y 3,7 millones de votos, de los cuales casi el 30% se pierde por la Ley Electoral

Si sumamos los resultados de ambos partidos, lo que una parte casi consolidada de la sociedad llama ‘PPSOE‘, tenemos que han obtenido 17,7 millones de votos, es decir, el 51,5% del censo electoral. Hace cuatro años obtuvieron 21,4 millones y un 61,1% de apoyo global de todos los posibles votantes. Como vemos, el bipartidismo ha perdido casi 10 puntos (3,7 millones de votos efectivos). De los 4,3 millones de votos que pierde el PSOE, sólo 550.000 (un exiguo 12,8% de los votos perdidos) recalan en Génova.

1 millón de votos desaparecido

¿Y el restante 87,2%, los restantes 3.750.000 votos? 600.000 de ellos podríamos atribuírselos al aumento de la abstención (ha pasado de 9,1 millones en 2008 a 9,7 ayer). Nos quedarían 3.150.000 votos. Izquierda Unida ha obtenido casi 700.000 más que en 2008. UPyD, 834.000 votos más (1,53 millones entre los dos). Otros partidos que presumiblemente hayan podido captar antiguo voto socialista son EQUO (215.000), Compromís (125.000), PACMA (101.000, se dobla) o Escaños en Blanco (casi 98.000 de la nada). Sumados todos ellos a la cifra anterior de IU y UPyD, da 2,06 millones de votos. Si corregimos con la diferencia de censo entre 2008 y ayer (700.000 electores menos), tenemos que casi 400.000 votos del PSOE se ha perdido por los desagües de la actual Ley Electoral.

Programas caros y de saldo

El precio medio del escaño ha sido de 72.000 votos. Al PP le han costado solo 58.000. A UPyD, 228.000. EQUO, con cifra similar, no ha tenido

Son los mimos desagües que propician que 550.000 votos se hayan convertido en 32 escaños para el PP y que 2.060.000 votos se hayan convertido en solo 17 escaños para IU (11), UPyD (5) y Compromís (1) y que partidos como EQUO se queden sin representación propia (el escaño de Compromís es para el Bloc) pese a tener cinco veces más votos que Geroa Bai, que sí obtiene escaño, por ejemplo. O que al precio de los escaños del PP, también partido nacional como EQUO, (58.000 votos por escaño) hubiera podido tener 3 escaños largos. Al precio de escaño pagado por el PP, hasta Escaños en Blanco hubiera obtenido su famosa silla vacía de sobras.

Es obvio que la circunscripción provincial y la Ley d’Hondt (cuyo creador, Víctor d’Hondt, también nació un 20 de noviembre, pero hace 170 años ya) propician estos desbarajustes en aras de la “gobernabilidad”. Pero un mito sí cae: no es imprescindible este sistema para mantener la representación territorial. Los siguientes serían los resultados con ‘una persona un voto’, es decir, sin la corrección del belga y con una circunscripción única:

  • PP: 158 (-28)
  • PSOE: 102 (-8)
  • IU: 25 (+14)
  • UPyD: 17 (+12)
  • CiU: 15 (-1)
  • PNV: 5 (=)
  • AMAIUR: 5 (-2)
  • Compromís+EQUO: 5 (+4, grupo propio)
  • ERC: 4 (+1)
  • BNG: 3 (+1)
  • CC: 2 (=)
  • Otros: 7
  • Ver listado completo
Así se distribuirían entonces los escaños, como vemos el Partido Popular no gozaría de mayoría absoluta (nadie lo haría):

Veamos, en cambio, cómo han pagado sus escaños (x 1.000 votos) con la ley actual:

  • PP: 58.000 votos
  • PSOE: 63.000
  • IU: 152.000
  • CiU: 63.000
  • UPyD: 228.000
  • Geroa Bai: 42.000
Reflexión final
Con todo ello, aparte de plasmar una vez más la injusticia de nuestra ley electoral actual, tenemos una base diferente a la habitual para hacer una valoración de los resultados del 20N. La mía es la que sigue:
  • El Partido Popular ha fijado su techo absoluto en 10,8 millones de votantes. Nunca volverá a tener un contexto tan favorable que haga pensar que lo pueda superar. Como mínimo 550.000 de esos votantes son prestados y difícilmente los podrá volver a tener si, como se prevé, la crisis continúa.
  • El PSOE ha fijado su suelo en 6,9 millones de votantes. De los 4,3 millones que ha perdido, menos de la mitad (2.060.000) se han ido a otros partidos minoritarios, 0,55 millones al PP, 600.000 a la abstención. Aún corrigiendo benévolamente la diferencia de censo, más de 1 millón de votos no ha ido a nadie, se han perdido literalmente en fugas de la maltrecha Ley Electoral. Si realmente el enemigo del PSOE fuera el PP, hoy sería el primer interesado en cambiar esta ley.
  • Izquierda Unida ha multiplicado casi por seis sus escaños, pero ojo, ‘sólo’ ha sacado un 57% más de votos que en 2008. Es un resultado bueno pero que podría haber sido mucho mejor dadas las circunstancias. IU corre el riesgo de caer en el triunfalismo y no ver que siguen teniendo un problema de liderazgo y de comunicación.
  • UPyD ha quintuplicado escaños y triplicado votos, y en este caso les pasa lo contrario que a la coalición de Cayo Lara: depende en exceso de su líder y su forma de comunicar.
  • CiU ha ganado 240.000 votos a costa del PSC y ello le ha reportado un aumento del 60% de sus escaños, lo cual indica claramente que, puestos a recortar, los catalanes prefieren tijeras cuatribarradas.

En definitiva: la mayoría absoluta del PP es un espejismo que podría esfumarse muy fácilmente si la crisis continúa y los próximos recortes superan a los de Zapatero y, sobre todo, si se corrigiera la ley electoral para que el millón de votos literalmente despreciados por el PSOE tuvieran cabida en un parlamento no más atomizado (ya lo está, hay 13 partidos), sino más fuertemente plural (con más grupos parlamentarios y más fuertes).

Pero claro, para que eso fuera viable, uno de los dos PP o PSOE, deberían estar por la labor de cambiar la política española de ficticia lucha entre rojo y azul hacia un entendimiento negociado del color del arco iris. La ciudadanía, como hemos visto, ya ha comenzado a pedirlo. Aunque los escaños mientan, los números no.

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Sobre el autor

Periodista y emprendedor social. Co-fundador de Bottup.

1 comentario

  1. andaluno 22/11/2011 en 13:32

    Está claro que el sistema electoral favorece a los partidos mayoritarios y que no todos los votos valen igual.

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