Lunes 26 de septiembre de 2016,
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‘La memoria es el camino’ ya en Italia, las grandes cuestas en España

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OPINIÓN / El periodista Guillermo Nagore recorre 7.000 kms para dar visibilidad a los enfermos de alzheimer y sus cuidadores. Los últimos recortes empeoran su situación

Hace unos meses dábamos cuenta del proyecto ‘La memoria es el camino’, donde el periodista Guillermo Nagore iba a intentar recorrer a pie más de 7.000 kms, justo la distancia que separa Finisterre de Jerusalén. Y todo ello para que tomemos conciencia sobre uno de los problemas más graves de nuestro tiempo: el alzheimer, implacable ladrón de recuerdos. Apoyado por CEAFA, intenta promover una política de Estado sobre el Alzheimer, donde los derechos de estos enfermos y dependientes sean plenamente reconocidos.

Desde el 18 de marzo Guillermo ha recorrido ya 2.300 kms y se encuentra en Italia, recopilando historias y recuerdos

La salida tuvo lugar el pasado 18 de marzo y a partir de ese día y después de cuatro meses de caminatas y tras su paso por el norte peninsular, Francia, con Alpes incluidos, ahora se encuentra en Italia y contabiliza hasta el momento unos 2.300 kms, que ha ido llenando de historias y recuerdos, y apoyado por acompañantes físicos o virtuales.

Nos ha ido contando Guillermo pequeñas historias de nuestras vidas: la de los jubilados que esperan el descanso y descubren que “al marido de Pepita le diagnosticaron cáncer de próstata mientras que ella empezaba a revisar con excesiva frecuencia si los grifos estaban abiertos o las puertas cerradas. Su hija, también Pepita, la llevó al médico y el diagnóstico fue fulminante, demencia”. ‘La memoria es el camino’ nos está acercando a la cruda realidad no solo de nuestros enfermos, sino de una sociedad que hace aguas y está expulsando a la exclusión a muchos, como cuando nos explicaba que “muchas familias esperan la llegada de la comida para su familiar enfermo como el recibimiento aquel que Berlanga tributó a Mr. Marshall y es que, triste burla del destino, la presencia de un familiar enfermo está permitiendo que coma toda la familia, una vez que el enloquecido sistema que hemos creado los haya arrojado del lado productivo”.

Las anécdotas, recuerdos y crudas realidades se pueden seguir en el blog del proyecto. Pero da la impresión de que las grandes cuestas, las grandes montañas, han quedado en España. Desde que Guillermo Nagore comenzara su camino muchos puertos de categoría especial se han cruzado en el camino de los españoles en general, y de los dependientes en particular.

Pero permíteme que te diga, Guillermo, que a tu regreso, allá por diciembre de 2012, “a este país no lo va a reconocer ni la madre que lo parió”. Desgraciadamente para mal. Han aprovechado que te has ido para desmontar los derechos ganados durante tantos años de lucha. Están acabando con la educación pública, con los derechos laborales, con la sanidad para todos y a nuestros dependientes, esos a los que cada día dedicamos horas y horas de nuestro esfuerzo, les han ido negando ayudas y a sus cuidadores les han dicho que no son profesionales y que se olviden de la miseria de ayuda que recibían. Y claro, utilizando eufemismos, neolenguaje maquillado y tomando el control de los medios públicos aprovecharán para disfrazar sus mentiras.

‘La memoria es el camino’ nos está acercando a la cruda realidad no solo de nuestros enfermos, sino de una sociedad que hace aguas y está expulsando a la exclusión a muchos

Mientras subías alguna cuesta a nuestros viejitos les han dicho que tienen que repagar sus medicinas, total que son ocho euros al mes. Y todo ello porque unos muy respetados señores de la Bankia han perdido no sé cuántos millones y habremos de pagarlo entre todos. Socialismo, pero al revés.

Amigo Guillermo, será cuestión de que a tu paso por tantos países y tan diferentes nos alumbres un poco y nos digas si en realidad ya las personas no importan, si los enfermos habrán de morir de cualquier forma, si los dichosos mercados también muestran su acoso en esas otras tierras. Danos alguna esperanza. De lo contrario, solo nos quedará vivir de recuerdos porque el presente se antoja muy desalentador. Y el futuro… ¿tendremos futuro? Ojalá nos quede una pizca de optimismo e ingenio para revertir la situación y volver a ganar lo que nos están arrebatando.

Storify de historias y reflexiones sobre el Alzheimer



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