Sábado 29 de marzo de 2014,
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La singular belleza de Venecia

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Venecia

Máscaras venecianas

Fue allá por la década de los noventa cuando tuve la oportunidad de conocer in situ algunas de las ciudades más emblemáticas de la península itálica.

Tras admirar la historia acumulada de la vieja Roma, la sorprendente belleza renacentista de Florencia o el encanto de ciudades como Rávena, Padua o Siena, entre otras muchas, para el final de mi viaje encaminé mis pasos hacia la singular y única Venecia, esa ciudad en la que las calzadas han sido sustituidas por los canales y en donde las góndolas son mucho más que un simple medio de transporte. Porque si algo llama la atención del viajero a simple vista al llegar a esta ciudad, es ese encanto especial que supone ser diferente a todas las demás.

Venecia es inalcanzable para el resto de ciudades en su grado de imaginación o esa magia incomparable que la convierte en una especie de cuento dentro de la propia realidad

Recuerdo que en aquellos años mi hija tenía doce años, y pese a haber disfrutado durante el viaje de todo aquello que nos había regalado Italia a través de las ciudades anteriormente citadas, fue precisamente al llegar a Venecia cuando su semblante cambió pasando de la admiración por lo ya visitado a la ilusión que suponía conocer una ciudad más próxima a la imaginación de un niño que a la realidad de un adulto, por más espectacular que sea esta última. Porque Venecia, al margen de que poco o casi nada tiene que envidiar en cuanto a la majestuosidad de muchas de sus edificaciones, en lo que sin lugar a dudas es inalcanzable para el resto de ciudades es en su grado de imaginación o, lo que podría ser lo mismo, esa magia incomparable que la convierte en una especie de cuento dentro de la propia realidad.

Porque mágico es pasear por sus canales observando sobre una góndola esas calles ‘líquidas’ que nada tienen que ver con la rigurosidad del triste y gris asfalto. Como mágico resulta también dejarse llevar por la imaginación mientras los gondoleros nos regalan un sinfín de sugerentes melodías. Pero si bien Venecia con sus canales y sus elegantes palacios nos sorprende minuto a minuto subidos a una góndola, no dejen de utilizar sus extremidades inferiores para acercarse hasta sus mercados, como ese que encontrarán junto al espectacular puente de Rialto que, con sus dos majestuosos y extendidos brazos, une las dos orillas del gran canal para que venecianos y visitantes puedan admirar la infinidad de bellezas que nos muestra esta ciudad.

Y hablando precisamente de belleza, no tengan ningún tipo de prisa cuando visiten la Plaza de San Marcos, pues en cuanto el ‘vaporetto’ les deje en el muelle y sus pasos les encaminen hacia el famoso Puente de los Suspiros, tan pronto se encuentren con dos espectaculares y esbeltas columnas frente al mar de repente descubrirán una plaza en donde el arte no reparó en gastos, pues el Palacio Ducal hará que sus ojos se sorprendan por la belleza de sus formas. Admiren acto seguido la singularidad de esta sugerente plaza paseando tranquilamente junto a los pórticos que la rodean mientras los músicos les deleitan con sus hermosas melodías. Admiren también el ‘Campanile’ y el bello reloj que preside la plaza, y,  por supuesto, adéntrense en la Catedral para disfrutar de todo aquello que nos regala. Porque como he dicho anteriormente la singular belleza de Venecia no solo es capaz de encandilar a los adultos, sino también a la exigente imaginación de un niño.

Disfruten pues de Venecia, de cada uno de sus rincones y, si tienen tiempo, no dejen de visitar las islas de Murano o Burano, así como también el peculiar encanto de la cercana y elegante ciudad de Treviso.

¡Buen viaje!

Víctor J. Maicas es escritor

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Editado por la Redacción: subtítulo

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Sobre el autor

Viajero incansable y escritor, mis novelas publicadas son “La playa de Rebeca”, “La República dependiente de Mavisaj”,“Año 2112. El mundo de Godal” y "Mario y el reflejo de la luz sobre la oscuridad". Son, principalmente, novelas comprometidas y de crítica social. Además, he escrito artículos para la prensa escrita así como también para diferentes publicaciones digitales. En la actualidad soy miembro del Consell de Cultura de la ugt-pv y socio o colaborador de diferentes ONG’s

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