Jueves 08 de diciembre de 2016,
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‘La vida inútil del Pito Pérez’ triunfa en el 38º Festival Cervantino

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CRÍTICA

Una buena obra de teatro disfrutada, un mucho por reflexionar que el pasado se asemeja en el presente y nos recuerda viejos vicios arraigados

Entrevista a Manuel Guízar, intérprete de la obra

El 38º Festival Cervantino se vistió de gala, porque además de recordarse aquellos hechos sucedidos en la época virreynal, cuando el señor padre de una dama llamada Ana, a ésta le atravesó el pecho con una daga al encontrarla en pleno coloquio amoroso con Don Carlos, encontrándose ambos en ventanas colindantes que tenían separación máxima de 1,5 metros. Ese lugar hoy es conocido como ‘el callejón del beso’. También se presentó nuevamente en el escenario del Teatro Principal la obra de titulada ‘La vida inútil del Pito Pérez’, obra clásica del famoso poeta nacido en Cotija de la Paz Michoacán, México, don José Rubén Romero (1890-1952)

Guanajuato volvió a recibir a este filósofo popular, que grita la injusticia aún en riesgo de su propia libertad, diciendo verdades que no todos nos atrevemos a expresar a través de la literatura

Pito Pérez, nacido en el pueblo de Santa Clara del Cobre Michoacán, fue un personaje pícaro, claro de su realidad, enfermo de lo que el llamaba ”su pan”, el alcoholismo. Una persona que primero se reía de sí mismo para poder tener el derecho a reírse de los demás, un tipo que se le consideraba ratero, pero no robaba, ya que con sus artilugios y triquiñuelas obtenía lo que quería, el apodo de ‘Pit, no se le quedo en alusión a su físico, fue por la forma en la que tocaba una flauta que siempre cargaba consigo.

Esta obra, como dice su intérprete “es una obra que, a pesar del tiempo de su creación, lastimosamente sigue vigente porque aun se perciben el desequilibrio y las diferencias sociales en todos los niveles”. Hecho conocido por todos, y no es necesario subirse a un campanario para mirar el bello horizonte o el efecto que de lo anterior mencionado resulta, como lo hicieran en vida Pito Pérez, el cual lo hacia con el fin de mantener vivas las imágenes de las calles y rincones pueblerinos antes de -como decía- retirarse para siempre.

Campanario en el que recordaba aventuras y desventuras, de estas últimas, entre otras, aquella del día que fue detenido y, por hacer uso de la palabra al considerar injusto su castigo, dijo en forma clara: “¿Pero señor presidente, para qué quiere usted al Pito tantos días adentro?’”. Su juzgador -el presidente municipal-, quien ya había dictado la condena del pago correspondiente de 10.00 pesos en efectivo o 30 días de arresto, presupuso se le estaba haciendo presa de un albur clásico del Pito Pérez y la condena le fue duplicada.

El Actor y Director que le interpreta, Manuel Guízar (a quién entrevistamos para Bottup), está próximo a celebrar las 1.000 representaciones, ya que tiene más de 25 años caracterizando a quien en realidad se llamaba Jesús Pérez Gaona, Pito Pérez.

Manuel Guízar, intérprete: “A pesar del tiempo de su creación, lastimosamente sigue vigente porque aún se perciben el desequilibrio y las diferencias sociales en todos los niveles”

Manuel Guízar estudió teatro con los maestros Carlos Ancira y Luis de Tavira, entre otros, y hoy día es el titular de la de la Compañía Corral de Comedias de Morelia Michoacán, estado que fue invitado de honor al festival.

Guanajuato, después de que en la edición 31 de su festival presentó por vez primera esta obra, volvió a recibir a este personaje filósofo popular, que grita la injusticia aún en riesgo de su propia libertad, diciendo verdades que no todos nos atrevemos a expresar a través de la literatura. La muestra quedó al término de la presentación al ser nuevamente aclamada y aplaudida de pie, por el público que en gran número ahí se hizo presente.

A pesar de que a mediados del siglo XX se escribió la obra, no deja de perder vigencia porque cuando encontramos quien nos pide un poco de cariño, le damos desprecio en demasía, porque vemos como se nos pisotean nuestros derechos y callamos, porque utilizamos la ley misma para hacer víctimas a quienes piden un poco de comprensión.

Aquí, parte de ese manuscrito intitulado ‘Testamento’, que entre otros fuese encontrado en una de las raídas bolsas de la chamarra que le cubría a Pito Pérez al momento de su muerte, en los fríos suelos de la central camionera de Morelia.

“Lego a la Humanidad todo el caudal de mi amargura. Para los ricos, sedientos de oro, dejo la mierda de mi vida. Para los pobres, por cobardes, mi desprecio, porque no se alzan y lo toman todo en un arranque de suprema justicia. ¡Miserables esclavos de una iglesia que les predica resignación y de un gobierno que les pide sumisión, sin darles nada! ¡Humanidad, pronto cobraré lo que me debes!’’. Jesús Pérez Gaona*

Una buena obra de teatro disfrutada, un mucho por reflexionar que el pasado se asemeja en el presente y nos recuerda viejos vicios arraigados. Hasta la próxima y recuerden: ¡Dios Salve América!

 


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