Jueves 29 de septiembre de 2016,
Bottup.com

La violencia de género

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

En Puerto Rico se denuncian 13.000 casos de violencia doméstica. La situación en el resto de países no es diferente

Nuestra sociedad está carente de verdadera educación emocional, de sustento psicológico y prevención que se aleje de partidos políticos o religiosodad, simplemente uniendo esfuerzos como sociedad en vías cotidianas, dejando a un lado credos, razas, colores o distinciones. Todos somos parte de la sociedad que habitamos, por lo cual todos somos responsables de establecer el trato justo a que se abone a que no se pierda una víctima más de la violencia de género.

¿Qué estamos haciendo para cambiar las estadísticas?, ¿cómo estamos aportando a nuestra sociedad para que la violencia de género no nos siga ganando terreno?

Pregunto abiertamente a todos los países que nos leen: ¿qué estamos haciendo para cambiar las estadísticas?, ¿cómo estamos aportando a nuestra sociedad para que la violencia de género no nos siga ganando terreno?

Es terrible observar los planos de la prensa de nuestros países y saber que aumentan las estadística y nosotros lo observamos y al parecer hacemos la vista gorda y pensamos que ya eso es parte de nuestra vida cotidiana, sin que aportemos sustancia para erradicarlo. Permítanme platicarles que estamos siendo parte del problema y no de la solución, porque con nuestro silencio encadenamos a diario a esas mujeres víctimas de la violencia machista.

Nuestra función debe ser hablar, nunca callar, defender y establecer la justicia, porque no podemos depender del sistema, porque el sistema no es del todo perfecto y en muchas ocasiones es el cómplice número uno para que esas estadísticas crezcan. No me malinterpreten funcionarios de las ramas concernientes a las áreas de relaciones en la violencia de género. Y para ser aún más espesífico y justo les pondré como ejemplo mi patria puertoriqueña.

Errores de nuestro sistema de respuesta inmediata 911, lentitud en agilizar las emergencias, por ende muchas de las mujeres que son víctimas de violencia de género van y acuden a los tribunales, pero cuando se encuentran en ello, se percatan que quizás hay personas que protegen al agresor porque le conocen o provienen de familias altamente ‘influyentes’ en algunos medios. Pues para percatarse de que sientan un poco más de seguridad, van a otro municipio donde se supone que les atienderán según la ley y para su sopresa no lo hacen, cuando es una emergencia en la cual hay menores envueltos y una madre desesperada por ser escuchada y protegida, lo cual represente la diferencia entre la vida y la muerte, siendo ese otro duro golpe para esa víctima. Y aunque el sistema provee para ello, para que esa víctima sea atendida por urgencia en cualquier medio judicial, aunque no sea de su municipio, pueda ser ‘protegida’ y posterior a ello se traslade ese caso y esa acta a su correspondiente distrito o municipio, no lo hacen, colocando a esa madre sobre la pared.

Callar hace la estadística, denunciar la diferencia, mantenerse firme en la desición de haber denunciado al agresor, la diferencia entre la vida y la muerte

A eso me refiero, a lo falto que en ocasiones está el sistema judicial que debe proteger a esas víctimas de violencia de género, convirtiéndose en parte del problema y no de la solución.

No estamos haciendo lo justo, porque sino en Puerto Rico, para continuar con mi ejemplo, éstas no fueran las estadísticas anuales: 13.000 casos de violencia doméstica al año.

Un volumen alto de casos que en su gran mayoría se quedan engavetados en alguna oficina de gobierno, porque el sistema esta fallando tanto y colocando tantos tropiezos a las víctimas que se cansan de luchas, y cuando sucede y no tienen una mano amiga que les ayude o respalde, siempre terminan siendo una verdadera estadística más en nuestra sociedad. Eso es lo que se debe cambiar, dejar de ver a esas mujeres como un número más, y proveer las herramientas necesarias para que esa víctima pueda volver a creer en la vida y en el sistema.

Callar hace la estadística, denunciar la diferencia, mantenerse firme en la desición de haber denunciado al agresor, la diferencia entre la vida y la muerte.

No permitamos que continue siendo una ola que nos arropa, que se detenga con ese dique de unión social y de pueblo, vecinal y familiar. Si conoces a alguna amiga, vecina o familiar en esta situación no le dejes sola, simplemente apoyale y crea en su espíritu esa fe que ese agresor cobardemente le robó, devuelvele la esperanza en la vida y en sus sueños, no permitas que la violencia de género marque a aquellos que menos tienen culpa y que en la mayoría de los casos son los más marcados, esa niñez que crece y que quedan huérfanos.

Acorrala al agresor, ciérrale el círculo, no permitas que vuelva a reincidir con otra persona, no permitas que otra mujer más sufra lo que tú, el maltrato se da en muchas maneras, físico, psicológicamente, emocionalmente, privándote de tu movilidad o libertad. Simplemente no lo permitas, recuerda, somos la diferencia entre la vida y la muerte.

“El problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno”, Gabriel García Márquez.

Peter Pantoja Santiago
Juncos, Puerto Rico


Subtítulo y destacados

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

3 Comentarios

  1. borikuaspain23 22/01/2011 en 23:35

    GRACIAS!!

  2. Anónimo 19/01/2011 en 20:08

    Los errores mas graves los comete la misma Justicia, la policia y los mismos jueces desde el momento en que la victima radica su querellas. Son muchos y graves los errores. Debemos continuar abriendo nuestro corazon y nuestras puertas a estas victimas inocentes y mas cuando tienen ninos inocentes.

  3. Anónimo 18/01/2011 en 1:39

    ES FRUSTRANTE EL QUE TENGAN LAS PERSONAS MALTRATADAS POR PARTE DE SUS PAREJAS EL TENER QUE LIDIAR CON LOS SENTIMIENTO DE BAJA ESTIMA, SUFRIR CORRIENDO DE aGENCIA PARA BUSCAR AYUDA SIN ENCONTRAR EL MINIMO RESPETO DE FUNCIONARIOS Y AGENTES CON POCO INTERES EN SUS SITUACIONES PARTICULARES. LAS VEEN COMO ESTADISTICAS NADA MAS.

    EN MUCHOS CASOS DESPUES DE PASAR POR MIL HUMILLACIONES Y POCA COOPERACION TERMINAN OBLIGADAS A VOLVER CON EL AGRESOR Y LA LARGA APARECE EN UNA PLANA DE PERIODICO.

Participa con tu comentario