Sábado 01 de octubre de 2016,
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Las diputaciones y especuladores, o el arte de cantinflear

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Los políticos españoles cultivan el arte de ‘cantinflear’
La nueva propuesta de eliminar las diputaciones seguramente quedará en agua de borrajas ante las elecciones

Real Academia Española:
cantinflear.
1. intr. Cuba y Méx. Hablar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada.
2. intr. Cuba y Méx. Actuar de la misma manera.

Barcelona. En México celebran el centenario de Cantinflas. En la adolescencia me encantaba el personaje, a menudo una de sus películas entre las cuatro del oeste o guerra en el Central, junto a la vieja Universidad, único espectáculo a 2.50 pesetas la entrada que mi presupuesto permitía. Artista irrepetible, y que dejó tan patente la gracia del parloteo, o el ingenio del débil por la supervivencia, que la Real Academia oficializó su personalidad.

Que nuestros políticos son especialistas en el ‘arte de no decir nada’ pero sin callarse, prometiendo a diario, lo confirma la tele a las órdenes de Rubalcaba

Que nuestros políticos son especialistas en el ‘arte de no decir nada’ pero sin callarse, prometiendo a diario, lo confirma la tele a las órdenes de Rubalcaba: hoy le toca a las diputaciones, más los siempre jugosos “enemigos públicos”, los especuladores.

La posibilidad de suprimir las diputaciones (hace poco denegada por el propio Rubalcaba) encaja ahora con las promesas a Bruselas, Merkel y Sarkozy, sobre “ajustes y recortes”. Si Italia legisla suprimir provincias y ayuntamientos, España puede suprimir diputaciones o incluso ayuntamientos.

Y sobre los ‘especuladores’, ¡el colmo!, aparece en TV1 un Cantinflas que nos informa que existen unos programas a nivel mundial que, como jugando en un casino a la contra, ganan ingentes cantidades sin importarle al robot ciberjugador la ruina de empresas, países, o el euro en este caso. Acto seguido un catedrático de no sé qué aclara que él no cree en ciegos robots, aunque los ‘especuladores’ de existir, existen.

Indiscutible que no he oído que la ‘Gran Corrupción’ española casi acaba con el euro por el método de dilapidar lo que jamás podrá amortizar el país, y de paso inventando la ‘Gran Burbuja Inmobiliaria’ vaciaron cajas y bancos. Insisto, entre el peso y gasto de la Administración Pública (todas las administraciones) emitiendo deuda para continuar cobrando a fin de mes, y las entidades financieras endeudándose para construir viviendas de tan elevado coste que nadie podría comprar, casi acaban en el ‘corralito argentino’ de no mediar los atrapados alemanes y franceses, la Eurozona.

Rubalcaba está demostrando una aceptable propensión a cantinflear. Ni de lejos tiene la habilidad de Felipe González, que con la tortilla de patatas y los fondos de los socialistas alemanes, arrasó. O Jordi Pujol explotando el catalanismo, que tan excelente resultado le diera en Banca Catalana, que dicho sea de paso quebró (pagando la Administración) por y tras construir su plataforma política.

Indiscutible que no he oído que la ‘Gran Corrupción’ española casi acaba con el euro por el método de dilapidar lo que jamás podrá amortizar el país

Pero España se halla en un momento de ‘pocas bromas’. Que las diputaciones son un chollo donde los haya para los políticos, se demostró a nivel Internet (más que mediático) con Anna Hernández Bonancia, esposa de Josep Montilla. Él se esforzó justificando los cargos y sueldos de su mujer, atribuyendo a la mala fe e ignorancia de los informantes una evidencia, que sin pretenderlo, Rubalcaba confirma con lo de que es una institución desfasada en el tiempo, y por lo tanto de posible supresión.

El guión televisivo de hoy acabará como las chanzadas de tele 5 separando y juntando a la Belén y su marido, pues la política en España ha caído mucho más bajo que la llamada telebasura… en definitiva, un espectáculo donde la audiencia marca el camino… ¿o quizá los votantes españoles demandan ese espectáculo?

Es de suponer que ante las elecciones lo de las diputaciones acabe en agua de borrajas, pero sería cómico, que perdidas la mayoría por los socialistas, en uno de esos geniales e inútiles ajustes de Zapatero se anularan, aunque solo fuera por cambio de nombre. En el Congreso, imposible la aprobación de esa ley; entre otros considerandos porque CIU se halla en pleno disfrute de la de Barcelona tras 32 años de acoso a 600 millones de euros de presupuesto, ¡pero todo es pactable!


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