Sábado 03 de diciembre de 2016,
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La Diada frente a la unión fiscal y bancaria europea

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Hoy la subvencionada prensa catalana insiste: nuestros políticos no tienen nada que decir ni hacer a favor de varios millones de catalanes que pendemos de un hilo

Barcelona. Si nos atenemos a sus enconadas manifestaciones solo atienden, en definitiva quienes les votaron, a poco más de un millón frente a otros seis millones mayores de edad con problemas vitales.

La independencia o catalanismo autonomista, opciones políticas tan válidas como cualquier otra, pero menos que el paro y las quiebras, acaparan sus inútiles esfuerzos.

La independencia o catalanismo autonomista, opciones políticas tan válidas como cualquier otra, pero menos que el paro y las quiebras, acaparan sus inútiles esfuerzos

Ir contra la corriente europea que marca este septiembre y octubre el futuro de España, o sea Catalunya, quieran o no los charlatanes por la independencia solo traerá más frustración. Abogar por un sentimiento olvidando la realidad no parece una buena apuesta política.

Me llaman la atención las declaraciones de Óscar López, secretario de Organización del PSOE, acusando al Ejecutivo de gobernar “pensando en el Opus”, para los que ganan 8.000 euros al mes, dice. Aparte de lo que yo opine de la culpa total del PSOE, y sobre decenas de miles de sus chupópteros, y que en mis escritos situaba en 6.000 al mes el mínimo para y de los vividores de la política y anexos, ¡cientos de miles!… pensando en Catalunya me toca divagar sobre si nuestros políticos y su subvencionada corte, creando inutilidades como la cabecera de la manifestación de la Diada, no defienden unos sueldos que ni por asomo obtendrían si debieran trabajar. Y para retruécano total, sueldos que se pagan, debido al crónico déficit de la Generalitat, a cargo del déficit crónico español.

Estamos ¡arreglados!, ¡estem arraclats! los catalanes si ante la que se avecina nuestros dirigentes no tienen otra opción que predicar la independencia… con Merkel a favor y Francia aportando la Catalunya Nord: aspiraciones cumplidas. Y otorgada la independencia ya se discutiría con Bruselas la inmediata integración en el euro, o la repercusión en el billón de la deuda pública española, el abono por el BCE de los ‘bonos patrióticos’, o si el pasivo de unos setenta mil millones de euros de CatalunyaCaixa, y otras caixas quebradas, los avalaba el nuevo Ejecutivo catalán.

Me temo que esos mínimos vitales entre 400 y 450 euros mensuales no se superarán, muy al contrario, ni en décadas, ni en Catalunya, ni en España… y si los recortes continúan, la pobreza que ya enseña demasiado la patita tomará carta de naturaleza… ¡y me niego a pensar en la Barcelona de los 50!


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