Martes 08 de abril de 2014,
Bottup.com

Los estudiantes vacían las aulas y ocupan la calle junto a docentes y familias

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Manifestación

El sonido de la caracola que se escuchaba al final de la manifestación fue toda una llamada a seguir en la lucha

Superando las previsiones, incluso las más optimistas, la huelga contra la LOMCE convocada en toda España para el 24 de octubre fue un rotundo éxito en Canarias. Resultó claro que la fuerza la tenían los estudiantes que lograron paralizar las aulas canarias los días previos (22 y 23 de octubre) y donde la asistencia a los centros fue ínfima, especialmente en Secundaria.

La cifra de asistentes a la manifestación del día 24 pudo superar los 25.000, aunque la Delegación del Gobierno estimara 15.000

Según los datos hechos públicos por la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias la huelga fue seguida por cerca del 80% del alumnado, lo que significa que unos 106.971 alumnos la siguieron de los 134.000 matrículados. El seguimiento por parte de los docentes fue bastante menor, aproximadamente un 25%.

La manifestación que recorrió las calles de la capital grancanaria fue la confirmación de que esta vez el malestar y el cabreo había subido en intensidad. Desde las 6:30 de la tarde llegaba gente desde todos los puntos de la ciudad y desde los sitios más alejados de la isla: Mogán, Agaete, Santa Lucía, Firgas y alumnado de diferentes institutos donde profesorado y estudiantes se confundían entre camisetas verdes. Mucha gente. Diría que la cifra podría acercarse a entre 25.000 y 30.000 personas, a pesar de que la Delegación de Gobierno se atreva a dar la ridícula cifra de 15.000 personas en toda Canarias. Todo un insulto a la inteligencia ciudadana.

Decía hace unos días en otro artículo que esperaba que al final del día pudiéramos confluir los que aún confiamos en la escuela pública. Y por supuesto, son, somos muchos los que aún confiamos en poder revertir la situación.

Decía también con cierta amargura que esperaba que, al final del día, empujados por la marea verde, alumnos, padres y profesores volviéramos a coger impulso para la batalla final que estamos a punto de perder. Y creo que estamos en el momento ideal para, al menos, hacer frente a una ley que va a seguir generando desigualdades, dentro y fuera de la escuela.

Parece evidente que los estudiantes han marcado el camino. Ellos tienen la fuerza. Ellos deben marcar el camino para derrotar a la clasista y retrógrada ley del ministro Wert.

El sonido de la caracola que se escuchaba al final de la manifestación fue toda una llamada a seguir en la lucha.

Editadio por la Redacción: subtítulo y destacado

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